Johana Bedoya es una de las campeonas que tiene Pereira en boxeo femenino. Ella sabe que su poco peso puede generarle inconvenientes, pero su gran corazón y la potencia que tienen sus golpes sorprenden a cualquiera.

Tavoo

 

Por: Gustavo Andrés Nieto

Una estudiante de ingeniería industrial busca cumplir sus sueños a través del boxeo. Había practicado varios deportes, entre ellos el volleyball, la natación, el fútbol, pero nunca se imaginó que el boxeo la cautivaría.

Johana Bedoya tenía 21 años cuando asistió por primera vez a un entrenamiento de boxeo, y le dijeron que no era recomendable empezar en ese deporte a una edad tan avanzada, sin embargo, asegura que no fue duro comenzar, ya que sus capacidades físicas eran adecuadas. Los primeros días fueron terribles porque tenía que sacar tiempo y energía para estudiar, trabajar y entrenar, hasta que al final tomó la decisión de dejarlo todo por el deporte. 

No olvida su primera pelea, llevaba poco tiempo entrenando, y con la intención de ver sus avances se inscribió en un torneo con muchas expectativas. Antes de salir al primer asalto, recordó que nunca había sentido tantos nervios al estar rodeada de una multitud. Las piernas le temblaban, pero debía concentrarse en la pelea. Enfrentó a una niña de su misma categoría que medía mucho más que ella. “No terminé el primer round, afortunadamente mi oponente no tuvo que cogerme a golpes porque en el primer asalto me cogió de sorpresa y me noqueó”.

“Para las mujeres el boxeo es diferente, o al menos es lo que creen muchas personas. Mientras que en un hombre sus padres deciden que puede boxear desde los siete años, en las mujeres no es bien visto a ninguna edad, ya que el mito que sus padres tienen en la cabeza es que ese es un deporte para hombres. Además las niñas pueden salir seriamente lastimadas”, declara Johana. Pero el mito se desvanece debido a que este deporte se está popularizando. Ahora los entrenadores reciben ayuda económica del Estado y debido a esto, el avance de los competidores de alto rendimiento es más notorio.

Peso y buenos puños

Los entrenadores de boxeo son bastante estrictos, exigen a sus pupilos un estado físico impecable y tener una alimentación balanceada con el fin de ganar mucha energía para entrenar y la suficiente para no alterar su peso.

Las personas que no tienen el peso adecuado optan por entrenamientos con bolsas plásticas forradas, con la intención de quemar muchas más calorías, ya que hora y media de entrenamiento en forrado equivale a dos horas de ejercicio. Para entrenar así, primero debe asegurarse que su estado físico sea bueno. Tanto quienes tienen el peso adecuado como los que no, deben entrenar idealmente cuatro horas, dos veces al día. Uno de los aspectos más importantes del boxeo es la técnica, el conjunto de estrategias de ataque y defensa que se logra con la práctica. En el caso de Johana, quien cuenta con un peso por debajo de su oponente de turno, la técnica le exige ser más ágil y tener más fuerza, “debido a que la potencia del golpe varía de acuerdo con el peso de quien lo lance y esto puede ser ventajoso en el momento de una pelea”.

Las rivales que se enfrentan a Johana y que tienen conocimiento de sus habilidades, saben que en un combate deben alejarse de ella y protegerse de sus poderosos puños, pues es una contrincante aguerrida, disciplinada y con mucho talento en este deporte.

Según señala, la meta en común que tienen quienes practican boxeo, sobre todo las mujeres, es acabar con el escepticismo que muchas personas muestran hacia esta disciplina, cuando asumen posiciones machistas y consideran que es un deporte exclusivo para hombres.

Como en el caso de Jhoana, lo dejan todo, trabajo y estudio, por alcanzar sus metas deportivas, con la esperanza de que sea el camino para la realización de sus sueños.

Vea el artículo original en la revista Dosis aquí