
Por: Martín Rodas
“ojo con la gota de (TiN)ta (una editorial pequeña e independiente)” *
El Innombrable
He sido nombrado
“El Innombrable”,
el Sin Huellas,
el Sin Voz.
He sido desterrado
de la faz de la memoria,
del fluir del recuerdo,
del río del tiempo.
Así es como me has tirado
al olvido,
sin posibilidad
de ser soñado.
Ese es mi castigo
de errabundo,
de deambulante,
que llevo como
estigma
adornando
mi nombre innombrado.
Deforestación del Monte de Venus
Camino hacia tus piernas abiertas,
recortadas contra el fondo
abismal del deseo.
Ansioso de encontrar tu prístino bosque
húmedo, tembloroso y ardiente,
me interno en los meandros
escabrosos de tu topografía
abrupta y brutal.
Y en el último recodo del camino
cuando mi mirada nerviosa se fija en el panorama
del monte más anhelado y buscado,
sólo encuentro los rastros
de lo que fue
un frondoso e impenetrable bosque
ahora mancillado
por la vanidad depredadora
de tiempos nuevos
de sentires nuevos,
en donde mi corazón
de explorador olvidado
se siente extraño,
desolado,
abandonado,
solitario.
A unos ojos negros
Soy un marinero de mil mares,
navego en un barco ebrio y vagabundo,
intentando olvidar
unos ojos negros y profundos
que algún día,
en un puerto olvidado,
se robaron mi corazón enamorado.
Rabia
Una rabia líquida
ahoga mi cuerpo,
inunda mis venas,
mi corazón,
mi cerebro.
Y luego,
cuando voy a reventar,
se chorrea lentamente,
cristalina, aterradora y fría
por las comisuras de mis ojos
que claman desesperados
arrojar definitivamente
tu recuerdo
al olvido.
El gato y la luna
Un gato,
negro como la noche,
camina sobre los tejados,
persiguiendo a la luna.
Mientras tanto
ésta,
indiferente,
se deleita escuchando
el ronroneo apasionado y suplicante
de ese gato deambulante y vago
que muere de amor.
Poemita
Tú
eras
seguramente
esa golondrina
que ayer pasó veloz
mientras te esperaba
en el parque
al atardecer.
Poema
¿En dónde está el viento?,
¿en dónde está la montaña?,
¿en dónde está la bruma
y el rumor de la cañada?
No hay duendes,
ni brujas,
ni espantos.
Solo el eco lejano
de mundos perdidos
o soñados.
Elementos de supervivencia
Por favor,
imagina
que este pedazo de papel
es lo único que nos queda
después del naufragio.
Por favor,
imagina
que no queda otra cosa sobre la tierra
que este pedazo de papel
del cual he hecho
una paloma mensajera
que vuele hacia ti.
Extravío
Le pregunto a la soledad por ti
y nada me responde.
Está tan extraviada
como yo.
*ojoconlagotadetinta@gmail.com

