"La venus de la poesía" de Julio Romero De Torres Imagen tomada de: http://www.gophoto.it/view.php?i=http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/0/0e/La_Venus_de_la_poes%C3%ADa_by_Julio_Romero_de_Torres.jpg#.UQHF6x1F3n4

“La venus de la poesía”, de Julio Romero De Torres

Por: Martín Rodas

“ojo con la gota de (TiN)ta (una editorial pequeña e independiente)” *

 

 

El Innombrable

He sido nombrado

“El Innombrable”,

el Sin Huellas,

el Sin Voz.

 

He sido desterrado

de la faz de la memoria,

del fluir del recuerdo,

del río del tiempo.

 

Así es como me has tirado

al olvido,

sin posibilidad

de ser soñado.

 

Ese es mi castigo

de errabundo,

de deambulante,

que llevo como

estigma

adornando

mi nombre innombrado.

 

Deforestación del Monte de Venus

Camino hacia tus piernas abiertas,

recortadas contra el fondo

abismal del deseo.

 

Ansioso de encontrar tu prístino bosque

húmedo, tembloroso y ardiente,

me interno en los meandros

escabrosos de tu topografía

abrupta y brutal.

 

Y en el último recodo del camino

cuando mi mirada nerviosa se fija en el panorama

del monte más anhelado y buscado,

sólo encuentro los rastros

de lo que fue

un frondoso e impenetrable bosque

ahora mancillado

por la vanidad depredadora

de tiempos nuevos

de sentires nuevos,

en donde mi corazón

de explorador olvidado

se siente extraño,

desolado,

abandonado,

solitario.

 

 

A unos ojos negros

Soy un marinero de mil mares,

navego en un barco ebrio y vagabundo,

intentando olvidar

unos ojos negros y profundos

que algún día,

en un puerto olvidado,

se robaron mi corazón enamorado.

 

Rabia

Una rabia líquida

ahoga mi cuerpo,

inunda mis venas,

mi corazón,

mi cerebro.

 

Y luego,

cuando voy a reventar,

se chorrea lentamente,

cristalina, aterradora y fría

por las comisuras de mis ojos

que claman desesperados

arrojar definitivamente

tu recuerdo

al olvido.

 

El gato y la luna

Un gato,

negro como la noche,

camina sobre los tejados,

persiguiendo a la luna.

 

Mientras tanto

ésta,

indiferente,

se deleita escuchando

el ronroneo apasionado y suplicante

de ese gato deambulante y vago

que muere de amor.

 

Poemita

eras

seguramente

esa golondrina

que ayer pasó veloz

mientras te esperaba

en el parque

al atardecer.

 

 

Poema

¿En dónde está el viento?,

¿en dónde está la montaña?,

¿en dónde está la bruma

y el rumor de la cañada?

 

No hay duendes,

ni brujas,

ni espantos.

 

Solo el eco lejano

de mundos perdidos

o soñados.

 

Elementos de supervivencia

Por favor,

imagina

que este pedazo de papel

es lo único que nos queda

después del naufragio.

 

Por favor,

imagina

que no queda otra cosa sobre la tierra

que este pedazo de papel

del cual he hecho

una paloma mensajera

que vuele hacia ti.

 

Extravío

Le pregunto a la soledad por ti

y nada me responde.

 

Está tan extraviada

como yo.

 

*ojoconlagotadetinta@gmail.com