Giovanny Gómez poeta y gestor cultural nacido en Bogotá que dejó su huella en el corazón de Pereira. Fundador y director de la Revista de Poesía Luna de Locos y del Festival Internacional de Poesía de Pereira, de la Feria del libro e impulsor de la cultura cinematográfica desde Cine con Alma. Su primer libro Casa de Humo recibió el Premio Nacional de Poesía María Mercedes Carranza en el 2006 y el Premio Letras del Mundo 2012 de la Editorial mexicana Ediciones Sin Nombre. Su segundo libro Lo Invisible, fue publicado en Colombia en 2014 y fue traducido al italiano, griego e inglés.
NOCHE TRISTE QUE ESTÁS EN EL CIELO
Esta mañana muchachos subieron a una torre del viaducto,
colgando una bandera colombiana escribieron sobre ella
que los estaban matando.
Los días en Pereira cierran temprano, las estrellas no vienen
más pronto, el día dicen que es para los buenos, pero la noche es de nadie.
Los vidrios no fueron rotos con piedras,
las velas no fueron prendidas con fuego
los sueños aplazados gritan, cantan,
celebran que están vivos
porque el cuerpo con que pisan este mundo
pertenece a estos muchachos.
Estruendo de balas esta noche en el viaducto
apocan los faros de una ciudad triste,
quieren callar nuestros muchachos, los tristes somos nosotros.
Cucharas y ollas de humildes cocinas se escuchan chocar sin melodía
como campanas ante un cielo que no se sabe dónde queda.
Desde el lugar donde las escuchamos, desde el vacío donde los sentimos,
las palabras las dice nadie, el silencio lo dicen todos,
nos recuerdan que solo ante esta oscuridad
pueden alumbrar con fuego esos muchachos.
DE UN BOSQUE QUE JURAMOS QUEMADO
Es inútil saber cuánto esperamos por un amor
cuando la casa se nos viene encima
y los vestidos siguen desnudos
con la risa de una naturaleza que nos tomamos a sorbos
Es este el bosque de la memoria que juramos quemado
donde el deseo de encontrar
vuelve a lo que alguna vez robaste
en esos sueños
en esos poemas insuficientes
que no nos sucederán ahora
que no serán nunca.
CUANDO CADA DÍA LLEGA
A Héctor Lavoe
Se me notan en los labios la mentira
pareciera que alguien en mi boca ríe
cuando la música golpea las paredes
mientras el pecho se desencaja
y el corazón aprieta las palabras
entre tanta falta de sueño
El cuerpo se vuelve pesado
como si un muerto se llevará por estos estrechos pasillos
donde el espejo nos refleja
A veces pienso por qué la memoria
no me dio tiempo de ver cicatrices
por qué el dolor
ocupa esta habitación sin poseerla
como una duración de lo invisible.
UNA PALABRA COMO CASA
Señor dame una palabra
que tenga la forma de un barco
un barco de velas inextinguibles
donde pueda ir a conocer el mar
Dame esta palabra por casa
por vestido por amante
deja que ella sea mi soledad mi alimento
y no pueda sobrevivirla
Aquí estoy tan vacío de formas
y silencio…
Toda mi inspiración semeja
el ruido de unas manos atadas
necesito un barco por cuerpo
necesito el amor por mar
Escúchame por estas alucinaciones
y la vastedad de las cosas que vuelven
a su lugar.
TIEMPOS
Hablo de los días y las noches
del trepidar de calles
del sol que perjura en sus navajas
Hablo de una llaga en mi espalda
donde el peso del mundo duele
de lo único que no dejan ver los cristales
del rencor y su transparencia en la sangre
Hablo de un animal dormido
y compases de vals con mariposas en mi alberca
Hablo de no poder ignorar
las auroras con sus muertos
de mis manos sudorosas
de las paredes donde se oculta el amor
del dios que canta en esas orillas
donde se rompen las olas


