Django nos invita a ver el panorama de un Estados Unidos pre  Abraham Lincoln donde la esclavitud es algo aceptable, y lo peor, permitido en la sociedad sureña del país ya mencionado…

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Por: Javier Montes

¿Cómo empezar? ¿Será que Tarantino se hace esas preguntas antes de iniciar el rodaje de sus míticos films? ¿Será que tendrá un punto de partida o será mera espontaneidad farmacodependiente? ¿O de verdad tenemos a un gurú en la pantalla grande? Todas esas preguntas y sus posibles respuestas que tal vez ni el mismo Tarantino se ha hecho ni le importen, abajo.

 El Sigfrid que cruza el infierno por su Brunilda

Las eternas historias de Tarantino para explicarnos en forma simple de qué tratará la película, me explico, en Asesinos por naturaleza(Natural Born Killers, 1994) la historia de la serpiente, que en pocas palabras explica el cinismo de la película al abogar de que la naturaleza es algo de lo que no se puede huir, o en Bastardos sin gloria (Inglourious Basterds 2009)en su épico inicio donde el coronel Hans aporta a la película su cínica historia sobre las ratas y lo incómodas que son y que sin razón justificada acabamos por su naturaleza de plaga, para justificar el exterminio judío. ¿Cómo olvidar la historia de lo que le pasó al hombre que le dio el masaje de pies a la esposa de Marcellus Wallace en Pulp Fiction(Pulp Fiction, 1994)? En esa sencilla historia nos dan a entender el ritmo que tendrá la película, de ofensa y venganza en repetidas ocasiones, para darnos el marco de ese bajo mundo en que nos sienta Tarantino.

djangodesencadenado_160113_1358356330_24_Imagen tomada de: http://image1.playgroundmag.net

Pero nuestra atención debe centrarse en Django, ¿Por qué? Nuevamente Quentin Tarantino hace gala de su estilo y no pierde su esencia al presentarnos la trama central en esa agradable escena donde Django y el Doctor Schultz intercambian palabras alrededor de una fogata, donde nos hablan de la mitología alemana y un Sigfrid, un valiente que cruzó el infierno por su amada, para rescatarla, …¡exacto!… Tenemos ante nosotros la trama de la película y ya sabemos qué esperar, y tenemos expectativas,  ¿Será que Tarantino volvió a salirse con la suya?

Django nos invita a ver el panorama de un Estados Unidos pre  Abraham Lincoln donde la esclavitud es algo aceptable, y lo peor, permitido en la sociedad sureña del país ya mencionado; en un principio con esta carga emocional bastante fuerte, nos encontramos sumergidos en la piel del protagonista, un negro entre mil, que sabe algo, y ese saber lo libera de manos de un caza recompensas que se hace llamar el Doctor Schultz. Este es uno de esos personajes entrañables que Tarantino tiene el vicio de presentarnos y como si fuera droga, hacernos adictos a ellos, personajes con una riqueza no solo actoral sino una personalidad y ocurrencias que merecen un aplauso de pie, ya sea un Doctor Schultz, un Coronel Hans, Wayne Gale y su programa de asesinos, Bitrix Kido y su venganza, o Vincent Vega empatado con Butch en una constante pelea en el bajo mundo por sobrevivir. Pero en esta oportunidad nos sirve un caza recompensas alemán que se gana la vida llevando cuerpos a la justicia, y hace la analogía con los que venden esclavos, con la conveniente diferencia de que el Doctor aborrece la esclavitud, libera a Django, le da dinero y comparte con él su labor y sus ganancia, le enseña y le da herramientas para cumplir su cometido, que casi en todas las películas de Tarantino destaca: la venganza.

Entonces nuestro silencioso protagonista en un principio acepta ayudar al Doctor, lo único que le importa es rescatar a su amada, sí, es una película de amor, que bien podría haber caído en el cliché ¡pero no lo hizo!, qué grato descubrir eso, no ocultaré que lo temía, pero Tarantino encuentra la solución a ello: en vez de poner a Django a hablar y hablar de que la extraña y quiere venganza, lo cual aburriría al espectador y quemaría el personaje tipo Xander, eLa casa de los dibujos: “Estoy en una contienda interminable por rescatar a mi novia”, Tarantino tuvo la magistral decisión de hacer de Django un personaje silencioso y de mirada de venganza, en vez de hablador y obsesivo, y nos regaló estupendos planos de la esposa de Django en la cabeza de él, conforme avanzaba la historia, así nos creaba tensión y ansiedad porque Django alcanzara su sueño, su amada.

Levon-Biss_Quentin-Tarantino_071212-2890_V1Imagen tomada de: http://levonbiss.com

Cruzó el infierno y al final nos encontramos con otro excelente villano creado por Tarantino, Calvin Candie. No es un Nazi, no es el dueño de la mafia, no es un dueño de los medios, no es un Bill, no. Es un esclavista, excelente movida por parte de Quentin Tarantino, en la cual notamos con el pasar de los años que no quema la estética de sus personajes y menos sus ocupaciones, que al mero estilo de Homer Simpson son muy variadas.

Pero como sazón especial y distintivo de la película odiaremos más al mayordomo que al propio dueño de la casa, o sea, odiaremos mas a Stephen que a Candie. ¿Cómo olvidar ese épico final? Django de verdad descarga toda su ira al final con el mayordomo. Por lo general en las películas de Tarantino notamos que cada villano hace de las suyas tantas veces que, al final, junto con el protagonista deseamos su cruenta muerte, y en Django no hay excepción.

¿Quieres una comedia cínica, con alto contenido social, ético, moral y hasta punto de partida para diversos debates? ¿Deseas sentir rencor de cabeza ajena? ¿Deseas una prodigiosa banda sonora que te introduzca en míticas secuencias? ¿Ansías una película con un ritmo dosificado de violencia, excelentes diálogos, metáforas, simbologías y demasiada sátira? ¿Te gustan los Simpsons? Esta es tu película.

Título: Dgango Unchained
Director: Quentin Tarantino
Año: 2012
País: USA
Productora: Sony Pictures / The Weinstein Company
Género: Western. Acción. Comedia | Drama sureño. Esclavitud. Racismo. Spaghetti Western. Siglo XIX