Muchos de los seguidores de súper héroes coinciden en que la virtud de Batman es que no tiene fuerzas sobrenaturales como un Supermán o un Hombre araña, lo de Batman es contar con una capacidad técnica y una voluntad firme, adicional con un jugoso capital para poder desarrollar el arsenal con el que se protege y combate a los villanos.

 

Por: John Harold Giraldo Herrera

Docente universitario y periodista

John.giraldo.herrera@gmail.com

 

De vez en cuando uno se sorprende. Y de vez en cuando uno queda satisfecho con una película. La culminación de una trilogía que puso al héroe más humano, a los malos con mayor elocuencia y al espectador con más entretenimiento pero al mismo tiempo ofreciéndole una historia para su deleite y fascinación, ha llegado a su fin. El héroe ascendió, el director se ha consagrado, los espectadores nos hemos apoderado de una historia cuyos elementos nos pusieron de nuevo a soñar, a ser ingenuos, a vivir los quebrantos de un individuo enmascarado que trabaja por la justicia.

Pocos directores en la tradición del cine han contado historias tan aplaudidas por el público y tan elogiadas por la prensa. Christopher Nolan sabe combinar el llegar a los espectadores, vender una historia, con una forma creativa, más bien haciendo que la historia nos sorprenda, cause expectación, que los personajes estén construidos de forma que no los olvidemos, contándonos no solo lo vivido por un héroe, sino de una ciudad, de nuestro mundo y de la época en la que vivimos. Y fuera de eso nos divierte.

En la historia han quedado el Guasón o el Joker como inolvidables, pero también el Bane y Fox, Alfred, Gatubela, Robin, el Comisario, y varios, además han quedado para la posteridad esas escenas en las que se protagonizaron diálogos entre Batman y el Guasón, o Batman y Bane, y como no citar la caballerosidad de Alfred, el desapego y la traición de Gatubela, el desgano por el mundo del Guasón, la forma cómo el más cercano puede ser el que pueda asombrarnos y aspectos tan sutiles pero decorosos como esconder al villano hasta lo último. Es cierto que la versión del Caballero de la noche asciende no supera el poder y la fuerza de El caballero de la noche (la versión dos de la trilogía), pero tampoco deja de impactar y maravillar.

Muchos de los seguidores de súper héroes coinciden en que la virtud de Batman es que no tiene fuerzas sobrenaturales como un Supermán o un Hombre araña, lo de Batman es contar con una capacidad técnica y una voluntad firme, adicional con un jugoso capital para poder desarrollar el arsenal con el que se protege y combate a los villanos.

Pasando a la última versión, Wayne, la figura detrás de Batman, se haya derrotado, dejó que la imagen del justiciero asumiera el castigo del desprecio por crímenes no cometidos como el de Harvey Dent, el fiscal de ciudad Gótica. Entonces no sólo se va a ver la necesidad de que ese caballero ascienda, sino que el caos se apoderará de la ciudad. Otro atractivo de la película es como la ciudad es recreada no sólo por ese aspecto en el que el inframundo tiene un poderío casi invencible, y en el mundo soterrado la maldad crece, pero Nolan no es un director a secas,  entonces Gótica vive el decaimiento de la bolsa de valores, el propio Bane cuando desea apoderarse del dinero que allí se genera afirma cuando uno de los agentes le dice: “-Es la bolsa de valores no hay nada que robar. -¿No?”- acota Bane y remata: “-Entonces que hacen aquí”’, al tiempo que los adelantos tecnológicos implican crear nuevas alternativas de energía sostenibles.

Bane, el hombre cuyo plan es maquiavélico y destructor, hará sentir el pánico al espectador como a los habitantes de Gótica, luego de tomarse un avión con el doctor que ha creado una especie de bomba, dice una frase: “No importa quién somos, sino nuestro plan”. De ahí en adelante, los espectadores descuidamos los detalles del plan de Nolan y nos adentramos a ver sus consecuencias. De modo que la historia tiene un plan con nosotros: hacernos vivir la tensión y el caos en el que entrara la ciudad, las incertidumbres del héroe, la desconfianza en el símbolo de la justicia,  pero hará que nos sintamos deleitados al  descubrir que fuimos engañados y sorprendidos. Una bomba de pronto estallará, sin embargo, la bomba ya ha efectuado una explosión al interior de nosotros, hemos caído en la trama y nos tiene hecho añicos.

Una historia contada con un atractivo de sorpresa y otros más de engaños, hace que nos asombremos, pero el director de esta trilogía ya hecho lo suyo en películas tan magistrales como Memento (2000), tan arriesgadas pero bien libradas como El ilusionista (2007), tan completas como Inception (2010), pero no es solo el director es la pluma de su hermano el guionista Jonathan Nolan. Cada película hecha ha dejado  seguir viviendo la película en la mente de los espectadores, para armarla, comprenderla, no sin robarles en el transcurso de la película el elemento de la diversión,  como ocurre en Batman.

El cierre de Batman nos deja contentos, la asfixia repentina que sentimos por el decaimiento de la ciudad gótica, ha pasado, el héroe no es esa mirada reducida de un todo poderoso que nos salvará, es tan solo el eslabón de un hombre que suma sus fuerzas cuando otros poderes han puesto los suyas en contra de las mayorías. Quienes quieran sorprenderse tendrán que verla, quienes deseen saber el desenlace de algunos personajes que quedaron expuestos desde la primera versión deberán observar con detalle para no pasarlos por alto; casi que podríamos decir en palabras de Alfred que Nolan: “Recuperó su gusto por la destrucción fortuita”, al cerrarnos de cierto modo a Batman, han quedado abiertos otros personajes como el de Robin o Fox.

Nos toca como dice la heroína y millonaria  Miranda Tate: “Bruce si quieres salvar al mundo tienes primero que confiar en él”. Se ha confiado en Nolan, el director consagrado con esta trilogía, su gusto por hacer un cine de talla mayor es gratificante. Con el cierre de Batman se ha hecho justicia, el caballero de la noche ascendió. Gótica vive en una tensa calma., mientras nosotros, satisfechos y sorprendidos hemos quedado.

Ficha técnica

Año, país, duración 2012, Estados Unidos, 164 minutos
Dirección y guión Christopher Nolan, Jonathan Nolan (Historia: Christopher Nolan, David S. Goyer. Personajes: Bob Kane)
Música Hans Zimmer
Fotografía Wally Pfister
Reparto Christian BaleTom HardyAnne HathawayMichael CaineGary OldmanJoseph Gordon-LevittMarion CotillardMorgan FreemanMatthew ModineBen MendelsohnJosh Stewart,Juno TempleJosh PenceNestor CarbonellBrett CullenTom ContiAlon AboutboulDaniel SunjataAidan GillenCillian MurphyLiam Neeson
Productora Coproducción USA-Reino Unido; DC Entertainment / Legendary Pictures / Warner Bros. Pictures
Género ThrillerAcciónDrama | SuperhéroesCómicDC ComicsSecuela
Página web http://wwws.warnerbros.es/batman3/