Por: Yohita

Sus caderitas pequeñas llenaban el pantalón beige del SENA, el botón ya no cierra. El auto rojo se detiene. Al volante las uñas con manicure, las ray-ban aviator y la gorra Armani esconden sus ojos. –Pago lo que sea…- ¿Para qué volviste si ya estás casado? –Pago lo que sea para que no nazca.

En la sala de espera todos se miran con horror, la puerta se abre. La blusa manchada de gel, el transductor en el piso y los gritos confusos. Camisón de maternidad, tacones de oficina y ojos enrojecidos. –Cualquiera puede ser secretaria, se consiguieron otra y nadie  va a pagar mi licencia. ¿Quién? ¿Quién va a estar afuera cuándo lo tenga doctora?–.

La fila de locales diminutos parece un mar de oportunidades, uno a uno, bigote o panza, ninguno cree que una mujer pueda ser técnica en sistemas. –¡Pero yo estudié dos años!– Necesito un hombre que no se deje robar cuando esté solo, que abra y cierre –Ayúdeme, tengo un hijo sola y yo le pago la mitad de la renta– ¡Peor! El día que no se lo cuiden aquí lo va tener haciendo daños.-

 

Tomada de: http://www.metallaelbrassier.blogspot.com/

Tomada de: http://www.metallaelbrassier.blogspot.com/

El bebé insiste en meter el cilindro amarillo en el cuadrado rojo, la madre en delantal azul y crocs blancos habla por teléfono – Doctor usted me dijo que conmigo habían subido los clientes, se vienen de Manizales por mis masajes-.  El niño se acerca a la escalera y ella lo toma de la camisita. –Uste’ es un gandalla, no puedo aceptar ese sueldo fijo si las comisiones me daban el doble ¿con qué voy a pagar el horario extendido de la guardería?-

Busca la puntilla en la pared y endereza el diploma con delicadeza. El anuncio en la ventana “SE DECORAN UÑAS”, la puerta abierta, las tapitas verdes de todos los colores, el catálogo de fotos con pasta morada y la cartilla de Nacho Lee sobre la sillita –Mientras tanto yo le enseño y cuándo tenga lo meto a estudiar papito.-

Sus caderitas pequeñas se esconden bajo el camisón oscuro, piernas cortas y brazos enérgicos. Brilla el neumático con aceite y cambia rápido a los trapos del cristal. Con una escalerita alcanza el techo del carro y revisa que la cera se vea uniforme –Yo he hecho de todo, uno es mujer por la vagina será porque toca camellar como un macho. A mi mamá la dejaron con seis hijos, a mí me dejaron con uno, pero siempre vi cómo se trabaja para seis.-