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Por: Kevin Marín

 

Mientras buscaba en Internet la fecha exacta en que se publicó La otra orilla me surgieron dos inconvenientes (más bien confusiones al respecto): algunos ensayos coinciden en que los cuentos que lo comprenden fueron escritos durante el período 1937-1945, pero todos difieren en el año de su publicación. Mientras que para algunos estudiosos fue en la década de los noventa, para otros se publicó en el año de 1945. Quizás estos datos no merezcan la debida atención pero cronológicamente hablando importan mucho a la hora de analizar un escritor como Julio Cortázar.

 

Pues bien, la época que comprende los años de 1937-1945 no contaba con una cantidad considerable de escritos de género fantástico en Argentina (salvo por escritores como Horacio Quiroga que sería algo así como el padre), hasta que Cortázar apareció con estos relatos abriendo el camino enmarañado de la literatura rioplatense.

Hay que tener en cuenta lo que Cortázar pensaba acerca de las características de este tipo de literatura. En el libro Notas sobre lo gótico en el Río de La Plata define lo fantástico de manera muy extensa; dice que incluye tanto lo “insólito” como lo “misterioso”, lo “terrorífico” y hasta lo “sobrenatural”. Afirma entonces que lo fantástico “varía considerablemente a lo largo del curso de la historia y de una cultura a otra”.

Este análisis pudo influenciar los, por ejemplo, ensayos de Vargas Llosa como aquel sobre Cien años de soledad, enmarcando todo el libro en un aura de descripción científica de géneros y temáticas a lo largo de toda la historia de la literatura.

La otra orilla fue un libro escrito antes que Bestiario, pero desde allí Cortázar ya mostraba su inclusión en esa literatura que hurga lo profundo de lo cotidiano para transformarlo en cosas aparentemente inverosímiles pero que demuestran lo contrario –que son, en definitiva, muy creíbles- por considerar lo imperceptible o psicológico como parte esencial de la realidad:

 

“En primera instancia aparece el mundo ordinario o cotidiano para luego ser perturbado. La realidad, para Cortázar, es la nuestra, solo que  sus límites deben ser estirados”

 

En todos los relatos se puede apreciar lo anterior: El hijo del Vampiro, Las manos que crecen, Bruja, Los limpiadores de estrellas, Estación de la mano.

 

julio_cortazar_en_su_vida_cotidiana

 

Tomemos como ejemplo Mudanza. Un oficinista lleva una vida normal, pero con el correr del tiempo se va dando cuenta que todo a su alrededor se está transformando: su casa, su familia, sus horarios, sus costumbres, hasta que finalmente se convierte en otra persona.

Historias en las que se conecta la vida y la muerte como “Llama el teléfono, Delia” en el que una mujer recibe la llamada de su marido para pedirle perdón por los daños típicos causados en una relación sentimental y minutos después recibe otra llamada donde le informaban que él había muerto varias horas antes.

 

Retorno de la noche en el que un hombre cree que está muerto pero descubre que en realidad sufrió una clonación o algo similar: un cuento sugestivo, abierto a la experimentación e interpretación personal del mundo extrañísimo de Cortázar.

 

Sería una osadía afirmar que La otra orilla marcó un profundo cambio en la historia de la literatura fantástica de Argentina que va oficialmente desde Quiroga hasta nuestros días. Pero sí podemos decir que si bien este libro de cuentos no fue contundente (esto lo puede probar la inexactitud de su publicación) definiéndonos un antes y un después, sí que contribuyó a desarrollar el género fantástico de libros más tardíos como Bestiario, Historia de Cronopios y famas y Las armas secretas.

 

Con el fin de ilustrar mejor el término fantástico, tan debatido en el mundo de la literatura, citaré a Tzvetan Todorov:

 

“Lo fantástico ocupa el tiempo de esta incertidumbre. En cuanto se elige una de las dos respuestas, se deja el terreno de lo fantástico para entrar en un género vecino: lo extraño o lo maravilloso. Lo fantástico es la vacilación experimentada por un ser que no conoce más que las leyes naturales, frente a un acontecimiento aparentemente sobrenatural”.