Así pues, muchos fenómenos a nuestro alrededor pasan desapercibidos pues no suceden dentro del rango de lo visible o lo auditivo, y vamos descubriendo nuevos fenómenos a medida que vamos modelando y entendiendo cómo manipular diferentes longitudes de onda.
Por: Santa
Hablar de las perspectivas siempre es complicado pues es hablar de la posición que diferentes personas tienen sobre un asunto; y a su vez, es curioso cómo a pesar de tratar de tomar la situación más general, siempre se nos escapan ángulos, posiciones, ideas y maneras de ver el mundo que de una u otra manera enriquecen un debate o una situación. Lo mismo pasa en las ciencias y en el deseo de tomar la situación más general posible, nos vamos abriendo a diferentes maneras de ver un mismo fenómenos y muchas veces encontramos, al explotar esa nueva manera de ver un fenómenos, todo un campo nuevo de acción sobre el cuál la ciencia siente un tipo de rejuvenecimiento.
Tomemos por ejemplo, la visión humana. Todo entra por los ojos dicen, y de alguna manera es cierto, pues obtenemos gran parte de la información a nuestro alrededor de lo que vemos, y a pesar de ser tan dependientes de la vista para absorber información, es muy sorprendente saber cómo dentro del rango de luz, el espectro electromagnético que ve el ser humano, o de otra manera, la cantidad de tipos de ondas electromagnéticas que puede ver, es muy estrecha. Ignoramos gran parte de las ondas electromagnéticas a nuestro alrededor y vivimos, día a día, convencidos de que las que vemos lo son todo y no sabemos el error tan grande que cometemos. Otros tipos de onda, como los rayos X, o las micro ondas son usadas hoy en día con mucha frecuencia y aún así, no creo que nadie pueda dar fe de algún conocido que haya visto una onda de rayos x o una micro onda. Así pues, muchos fenómenos a nuestro alrededor pasan desapercibidos pues no suceden dentro del rango de lo visible o lo auditivo, y vamos descubriendo nuevos fenómenos a medida que vamos modelando y entendiendo cómo manipular diferentes longitudes de onda.
Un claro ejemplo de la perspectiva es esto. Consideremos ahora un caso más visual, las erupciones solares. Una erupción solar es una especie de explosión que sucede en la corteza solar generalmente o en capas cercanas a la superficie (no me atrevo a decir que en el interior no sucedan, pues el sol es una maquinaria de combustión gigante, sólo que éstas no generan los efectos que vamos a discutir) encargada de expulsar nubes de electrones e iones al espacio, junto con una cantidad inimaginable de energía. Para los que no lo saben, el campo magnético de la tierra es el que nos cuida de que estas erupciones de energía, o tormentas solares, golpeen nuestra atmósfera directamente, es entonces el campo magnético una especie de escudo contra estas erupciones (no es que menosprecie la capa de ozono, a decir verdad el ozono en la capa es vital, solo que ese será el tema de una conversación posterior). Sin embargo, éste escudo no las evita del todo y, por tanto, no solamente logran algunas, en casos de ser lo suficientemente intensas, penetrar la atmósfera, sino que además permiten que podamos observarlas con los instrumentos adecuados.
Ahora, ¿qué se puede ver o cómo se puede ver una erupción solar a diferentes longitudes de onda? Antes que nada, vale aclarar que las diferentes longitudes de onda permiten estudiar diferentes objetos y es la astrofisica la ciencia que es más conocida por la manipulación de éstas longitudes de onda en materia de exploración (digo que sea la más conocida, no la única ni la de aportes más relevantes para evitar herir susceptibilidades). Luego, tenemos por ejemplo los radioscopios, que funcionan parecido a los telescopios, solo que no toman fotos directas de cuerpos celestes sino que transmiten y obtienen ciertas frecuencias de onda, y con las cuales tomamos información del universo exterior, longitudes de onda que abarcan, entre ellas, los rayos X. Así, pues, la astrofísica obtiene información en diferentes longitudes de onda sobre diversos cuerpos y así podemos, por ejemplo, estudiar cuerpos lejanos, estudiar la radiación del Big Bang y perseguir agujeros negros, por fácil, nueva o infructuosa que sea la tarea.
Pero es un tanto injusto estudiar un fenómeno en una sola longitud de onda, desconociendo la información que nos pueda brindar un fenómeno determinado estudiado en diferentes longitudes de onda. Luego, es a través del estudio, manipulación y decodificación que los astrofísicos tratan de armarse una perspectiva más general de universo que los rodea, y cuando se tiene la oportunidad, aplican todos sus conocimientos a un único fenómeno, tal como la foto de una erupción solar tomada a diversas longitudes de onda que ilustra este artículo.
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