Viven fuera de tierra firme y ya por esa razón todo gravita. Los personajes se encuentran suspendidos y nada puede ser estable. Así como espectadores desde un lugar inconcebible pero verdadero, nos sumergimos en aguas pantanosas, fabulescas, llenas de una magia que puede asustarnos o brindarnos complacencia.

Imagen tomada de: http://www.highlycontrasting.com/wp-content/uploads/2013/01/beasts-of-the-southern-wild-movie-wallis.jpg

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Por: John Harold Giraldo Herrera*

Como si se tratara de una historia ficticia e impredecible, nos encontramos con una película fuera de este mundo, donde reinan los relatos sangrientos, de horror y de violencia, esas películas donde se vuelve hegemónico contar el mundo citadino, y el imperio de las circunstancias “normales” de la existencia, o aquello que se convierte en común. De manera que muy cerca del nervio, del centro, se encuentra la periferia, un lugar arrinconado, fuera de toda geografía, aislada del pálpito de la multitud y contagiada por una extrañeza que puede escandalizarnos, asombrarnos como también sorprendernos. Se trata de una película cuya factura es muy bien lograda: nos pone entre el delirio (la ensoñación) y el abandono (el aislamiento por decisión), pero condensa un exotismo que nos permite decir: este mundo es muchos mundos.

No importa dónde se sitúe la historia, se encuentra cerca de una gran ciudad, y ellos, los extraños, viven con mucha naturalidad, en un contexto donde sus gentes se precian de tener más vacaciones que en cualquier otra parte. Pero también allí saben que cualquiera de los individuos es una parte del universo, y cuando este se agrieta el universo puede fallar y toda pieza rota es preciso repararla para evitar el acabose. Viven alejados de tierra firme y cuando menos lo esperen saben que una tormenta podrá desaparecerlos. Allí está Huspuppy, la protagonista estelar de la película, una niña diminuta, con cierta ingenuidad, pero con un potencial tan enorme como enriquecedor: se considera una hija de la tierra, de La Bañera, el sitio donde crecen como árboles en medio de un bosque agreste.

Viven fuera de tierra firme y ya por esa razón todo gravita. Los personajes se encuentran suspendidos y nada puede ser estable. Así como espectadores desde un lugar inconcebible pero verdadero, nos sumergimos en aguas pantanosas, fabulescas, llenas de una magia que puede asustarnos o brindarnos complacencia. En La Bañera, beben, se emborrachan, los niños aprenden que cuidar de los más pequeños y débiles es lo principal, que aunque suene cruel todos somos eslabones que permitan que otros se encuentren de pie, y que cada quien al ser una ficha encaja, y que la felicidad sin nombrarla, es pertenecer, ser de ahí, aunque los otros juzguen como temerario y descabelladlo que ese lugar no puede ser posible.

Aparece el mito, y en cada época una feroz criatura domina a las demás, antes fueron en esas tierras unas bestias, los Uros, ahora ellos parecen ser las bestias, de hecho una de las formas como se conoce esta película es bajo el título de: Bestias del sur salvaje. Y la periferia, ya lo sabemos está al sur, y allá no se mira, es mejor el norte, donde debemos estar. Entonces, la película cae como un refresco, nos oxigena, nos abre la pupila, nos dice: hay micromundos donde brota la vida, así ella se encuentre en peligro.

La niña de escasos seis años vive con su papá. Delira con la desaparición de su madre y afronta una ausencia cruenta de su padre, quien por ratos desaparece, pero con él sueña y vive la realidad de su existencia; sabe que La Bañera puede borrarse del mapa y quedar solo agua, pero no les importa, es su hábitat, es allí donde están los recuerdos, ahí sembraron sus esperanzas, alegrías y tristezas. Puede criticársele que cuando se vive en una bañera, rodeado de agua y abandono, los hechos pueden ser más torturantes que apacibles, viendo la película encontramos que esa pocilga para unos, es el paraíso para ellos, por lo menos por el apego y lo que brinda ser hijo de esa tierra.

Van pasando los hechos y en medio de nuestra butaca parecemos desconectados, una niña linda en un sitio difícil, nos vuelve al mundo, a ese mundo que corroído puede ser sublime. Allá lejos en ese lugar esta Huspuppy y ella sabe que los científicos del futuro podrán darse cuenta de ella, si ella sigue haciendo su historia, y ahí estamos, somos nosotros esos científicos, observando un mundo en pantalla como si fuera real y cuando salimos queremos que ese mundo sea real, no importa donde quede. Que fortuna que hayan hecho esta película y nos encontremos lejos de tierra firme.

Ficha técnica

Año, país, duración Estados Unidos, 2012, 91 minutos
Director Benh Zeitlin
Guión Benh Zeitlin, Lucy Alibar (Obra: Lucy Alibar)
Música Dan Romer, Benh Zeitlin
Fotografía Ben Richardson
Actores Quvenzhané Wallis, Dwight Henry, Levy Easterly, Lowell Landes, Pamela Harper, Gina Montana, Nicholas Clark, Jovan Hathaway
Productora Cinereach / Court 13 production / Journeyman Pictures
Género Drama | Infancia. Naturaleza. Cine independiente USA
Premios 2012: Oscar: 4 nominaciones, incluyendo Mejor película y actriz (Wallis)
2012: Festival de Sundance: Mejor película y mejor fotografía
2012: Critics Choice Awards: Mejor intérprete joven (Wallis). 3 nominaciones
2012: Premios BAFTA: Nominada a Mejor guión adaptado
2012: Festival de Cannes: Cámara de Oro y Premio FIPRESCI (sección Un Certain Regard)
2012: Premios Gotham: Mejor nuevo director. 3 nominaciones
2012: Independent Spirit Awards: Mejor fotografía. 5 nominaciones
2012: Satellite Awards: 3 nominaciones, incluyendo Mejor película
2012: National Board of Review (NBR): Top 10, Mejor actriz rev. (Wallis) & director novel
2012: Asociación de Críticos de Los Angeles: Mejor actor secundario y mejor BSO
2012: American Film Institute: Top 10 – Mejores películas del año
Página web http://beastsofthesouthernwild.com/

 *  Docente universitario y periodista

john.giraldo.herrera@gmail.com