En el taller siempre hago énfasis en esa particularidad, de que la teoría literaria que en un tiempo se llamó preceptiva o retórica (tuvo varios nombres), funcionó en esa época pero ya no (…) ¿Cómo se escribe? Yo tengo que responder: escriba como quiera a condición de ser genial. ¡No más!

 

Recibimiento con una taza de café hecho por el propio poeta.

Por: Juan David Hernández N. [1]

Fotografías: Juan Manuel Becerra

 

Llegamos a la ciudad de la eterna primavera a eso de las 7:00 am y mientras desayunamos nos dieron las 8:00 am. Donde Jaime Jaramillo llegamos media hora antes de lo citado, cosa que no causó ningún imprevisto.

Después de timbrar en la puerta, se asomó por el balcón un hombre anciano que refleja poco más de 80 años, con una calvicie cubierta por una boina clásica al mejor estilo de León de Greiff.

El recibimiento estuvo acompañado de una amabilidad impresionante, a tal punto que él mismo, con pasos lentos por la edad, se acercó a la cafetera y nos preparó la bebida. Se veían más de 50 cajas grandes amontonadas en la mitad de la sala. Se estaba trasteando de casa.

 

Tres obsequios de X-504, mientras continúa la charla.

Método fácil y rápido para ser poeta

En el libro Método fácil y práctico para ser poeta  inicia con la advertencia diciendo que “todos los libros de teoría literaria resultan aburridos porque son falsos y pedantes” ¿Cree que este libro se torna falso y pedante para los lectores?

J.J: Ahí mismo lo dice. Es que eso de la teoría literaria ya no se usa. El libro tuvo origen en el taller de poesía que tenemos desde hace 31 años en la Biblioteca Pública Piloto de Medellín, taller que aún continúa; en un principio asistían muchos jóvenes, ahora se volvió un taller profesional donde ya no hay jóvenes sino profesionales de distintas áreas adquiriendo así un nivel más alto, aunque la biblioteca tiene otro taller de literatura que es para jóvenes.

Como es lógico, los que asisten a un taller requieren inicialmente de una información, pero hace muchos años que la teoría literaria ya no sirve más, todavía quedan esos libros; si tú miras bien Método fácil y práctico para ser poeta no es propiamente un libro de teoría literaria, hay algunos comentarios acerca del arte de escribir, pero no pretende ser una obra para decir cómo se escribe, porque eso ya no se usa.

En el taller siempre hago énfasis en esa particularidad, de que la teoría literaria que en un tiempo se llamó preceptiva o retórica (tuvo varios nombres) funcionó en esa época, pero ya no.

Si a mí me preguntan ¿cómo se escribe? Yo tengo que responder: escriba como quiera a condición de ser genial. ¡No más! Porque ya nadie sigue teorías literarias, hay una libertad completa, lo malo de la libertad es que hay que volver a inventar los procedimientos, hay que volver a empezar pero con otro criterio

Método fácil y práctico para ser poeta se hizo como una especie de ayuda para el taller; es decir, se hacía síntesis de lo que se hablaba en la reunión o lo que se iba a hablar, y se escribía en una forma corta y se les daba una hojita a cada asistente con esa síntesis.

Esa metodología no tenía pretensión de formar un libro ni mucho menos, era una cosa pasajera que se hacía en cada encuentro, pero los que recibían las hojitas las fueron guardando y de pronto apareció en el Perú una edición que hizo un joven que asistía al taller quien recogió las hojitas e hizo un librito que se vendió en Perú, Bolivia y Ecuador principalmente, y me dio un ejemplar en una edición rústica (con lo que él pudo hacer) para que yo viera cómo había quedado; y eso me dio la idea de que se podía completar y hacerlo un poquito mejor, ya como más calculado; lo que tuvo como resultado este libro que ya lleva ocho ediciones en ediciones países: en Perú, Colombia, España, Venezuela y México, en Venezuela hicieron tres ediciones, fue una cosa que se fue haciendo sola y sin ninguna intención.

La primera edición del primer tomo la hizo Eafit y luego surgieron las otras. La última edición que se realizó fue en México, en algunas partes han publicado los dos tomos, en otras solo han publicado el primero y no sé si publicarán el segundo puesto que éste tiene otro método. 

En el taller de la Biblioteca Piloto nunca decimos cómo hay que hacer las cosas, hágala como quiera con tal de que las haga bien hechas. Grandes escritores nunca fueron a un curso de cómo escribir, ellos inventaron la escritura. Pero este libro parece que ha servido de algo por el hecho de que ha circulado mucho y ha tenido varias ediciones, al punto de que a finales del año pasado y a principios de éste, resultó alguien que resolvió hacer muchas preguntas acerca de este libro y con esas respuestas hizo otro libro que, en la práctica, viene a ser el Tercer tomo de éste.

Este tercer tomo aún no se ha editado. Robinson Quintero, quien es el amigo con quien estamos desarrollando este proyecto, está en Bogotá gestionando una edición del tercer tomo. Esto tampoco se hizo con la intención de un tercer tomo, pero en la práctica eso es, porque él elaboró de una forma muy calculada una serie larguísima de preguntas que yo me comprometí en responder y le respondí lo mejor que pude, y a él le pareció que eso es un libro y tiene la intención de publicarlo en Bogotá, lo que significa que a los dos tomos habrá que agregarle en algún tiempo un tercer tomo, con el que se enredarán más.

 

Un infaltable paseo por El Poblado mientras continúa la conversación.

Lección de poema, poesía, rima o todas las anteriores

Después de leer el primero, en uno de los primeros ensayos usted dice que “elegir la poesía es decidirse en contra del sentido común”[2] y remata con una cita de Ricardo Palma que dice “Es preciso no estar en sus cabales para que un hombre aspire a ser poeta.” ¿Por qué se da esa relación de la poesía con la locura y una oposición al sentido común?

J.J: Porque esta época es eminentemente práctica y comercial y todo el mundo está es en eso; y a pesar de todo la poesía subsiste, hay talleres de poesía por todas partes, hay miles de personas que se dicen poetas porque escriben lo que llaman poemas o poesía –la poesía también se puede hacer en prosa–, es que la poesía no tiene nada que ver de manera directa con el verso, una cosa es el poema y otra cosa es la poesía.

Poesía es esto, esto y esto, poesía es todo; mientras que el poema es una cosa concreta escrita en una página que puede estar en verso o en prosa. La definición de poesía no está limitada al verso, hay mucha poesía en prosa porque el verso al igual que la prosa no son más que formas de la poesía, se puede usar cualquiera de las dos: se puede usar la prosa para la poesía y también la poesía para la prosa, existen recetas médicas escritas en verso.

Por lo general hay una confusión, se piensa que el verso tiene que ser para la poesía, además, el verso se acabó hace mucho tiempo, porque para que se llame verso tiene que tener una medida y si tiene una medida tiene que tener un ritmo y si tiene ritmo es musical.

Entonces, ya no se está escribiendo así por ignorancia de los que están empezando a escribir, o por la misma pereza, y porque consideran que hay que hacer otra cosa, porque cuando uno tiene 20 años cree que hay que hacer otra cosa, y hace otra cosa pero que ya estaba y uno cree que está innovando cuando en realidad no es así.

Entonces ahora, la mayoría de los poetas, que entre paréntesis son muchos actualmente en todas partes e incluso en Colombia, están escribiendo una cosa que llaman poemas cuando en realidad se trata de prosa fragmentada porque no tiene medida, no tiene ritmo, no tiene métrica ni nada de eso, sino que es prosa fragmentada, se lee como prosa; esto se da por tres razones: Primero, la rima consonante se acabó porque ya estaba demasiado repetida, las palabras que riman en español son limitadas y la gente se cansó de rimar durante 500 años alma con palma y con enjalma porque no hay más. Entonces se acabó la rima porque es la repetición de la repetidera debido a que ya no hay más palabras para rimar.

Pero hay la rima asonante, la cual es mejor para la generación actual porque es más rica, más fácil, tiene otro tono, suena de otra manera y soluciona el problema del agotamiento de las rimas en español, a eso sumémosle que también es muy bella[3].

El hecho es que ahora presentan como poesía una cosa que realmente no tiene nada de poesía. Desde hace más de 25 años el Boletín Cultural y Bibliográfico de la Biblioteca Luis Ángel Arango me viene pidiendo reseñas y las he estado haciendo y he podido evidenciar esto: la misma crítica a los libros nuevos de poesía, porque muchos de ellos no contienen nada de poesía, es más, ni siquiera contienen nada de retórica, son libros muy pobres porque hoy en día hay la posibilidad de que un joven escriba sus primeras páginas y las pueda publicar, eso no existió en otro tiempo, pero ahora hay esa posibilidad tanto impreso en papel o en digital y cualquiera de las muchas posibilidades que eso tiene; entonces un joven puede publicar sus poemas virtualmente y las mismas universidades le publican su primer libro para que empiece por algo, porque por algo hay que empezar, ese primer libro, por lo general es eso: un comienzo, y algunos tienen suerte y les sale mejor, pero por lo general es algo que se hace para ayudarle a un joven que quiere escribir algo.

Hoy en día, la poesía casi no está en los poemas, está en otros géneros como el cuento o las novelas, menos en los poemas, porque la mayor parte de los poemas que uno lee actualmente, no contienen nada de poesía ni de nada, son simples ensayos o simples cositas que se hacen debido a que está predominando el facilismo.

Cuando uno tiene 15 o 20 años, le parece muy fácil todo porque no ha leído lo suficiente, no conoce lo que tiene que saber; pero hay que resaltar que esa es la única manera de empezar, no hay otra, tiene que ser así.

Después, el mismo joven que empezó se da cuenta de que su primer librito fue un ensayo,  y ya toma otro rumbo y se vuelve más serio, y se da cuenta de que está enfrentado a algo milenario como lo es la poesía y que antes de él existieron genios en la literatura y que por lo tanto hay que hacer un mayor esfuerzo y no creer que el primer librito le funcionó; aunque a veces funciona.

Mañana lea la segunda parte.

[1] Esta es una versión de la entrevista que se emitió en tres partes en el programa radial La balsa de la medusa y que se encuentra en La Penúltima Verdad, página del laboratorio de comunicaciones de la Universidad de Caldas.

[2] Se trata del primer ensayo, titulado “Ser Poeta”, que se encuentra en el primer tomo del libro

[3] En este punto, Jaime iba a proceder a enseñarnos otras formas de rima, tarea ante la cual desiste con el fin de no perder el hilo conductor de la respuesta a la última pregunta.