El poeta H.L. emerge de los agujeros que han hecho las palabras y la pólvora, ¡de un libro! Un libro fragoso que es el río de la memoria. El poeta no es en su tierra, no obstante, tiene el peso de la poesía para hacerse terrícola.

Grim Reaper/ Angel of death

 

Por Alex Noreña

Un trazo espirado. ¡La imagen! Naturaleza poética. ¿Imitación? Dios por su parte creó todo como bien lo tuvo en gana. El poeta quedó al surtido de las palabras y la vida. Tomó de allí y luego allá, reveló, sólo reveló, como la máscara que iguala su original a través de la sombra…

*El  pueblo tiene la plaga de la muerte, el aire es crudo, se arremolina en las esquinas y roba el aliento. Los jóvenes mueren por el peso de las balas que cruzan sus cráneos. La sangre es entonces ficción, la noche trae sus ruidos y sus silencios melancólicos.   

Al poeta lo han obligado a olvidar, sangra a tiestazos por la  boca y los ojos, rasguña el papel con imágenes venidas del Dios redentor…

El poeta H.L. emerge de los agujeros que han hecho las palabras y la pólvora, ¡de un libro! Un libro fragoso que es el río de la memoria. El poeta no es en su tierra, no obstante, tiene el peso de la poesía para hacerse terrícola. 

Señores, señoras, al vértigo de la humareda, el poeta H.L.  lee el tarot.

La kábala al dedo.

El arcano XIII fustiga las entrañas, las entrega al árido pavimento, se mancha, negruzco como el cielo en su caída.

El poeta lee: no hay destino…

El arcano ruge, como un diablo herido.

Todo afuera. Lejos del tarot sucede a semejanza.

Al demiurgo, lo persigue la ficción, lo trae en vórtice y lo arroja a la realidad.

*¡Dios! ¡Toda imagen es posible! Qué lástima, murmura el poeta, qué lástima. ¡Que llegue a mí una imagen imposible, así sabré llamarme creador! Musita el poeta H.L.

Entretanto recoge la baraja, suena un tiro lejano de una Smith & Wesson; el arcano voltea su justa mirando al poeta con la hoz.