En nombre de la libertad de prensa, ahí va el texto, en cursivas, sin censuras y sin prejuicio alguno… todos tienen derecho a pensar lo que se les venga en gana, ¿no?

aries 4

Imagen tomada de: http://4.bp.blogspot.com

Por: El Carnero

El tema de la destitución del (¿ex?) alcalde mayor de Bogotá, el señor Gustavo Petro, ha traído polémica; parece ser que todos tienen una opinión, ya sea a favor o en contra de cualquiera de las partes implicadas, o en el peor de los casos, no les importa.

Me enviaron un texto -soy editor en una página- de un tipo que firma bajo un nombre que evidentemente no es el suyo ¡Que dé la cara! ¡Que deje de ser cobarde y sea consecuente con lo que dice! Por eso este país está como está, por gente que no firma los textos con su nombre, por gente kitsch, gente poco innovadora.

En nombre de la libertad de prensa, ahí va el texto, en cursivas, sin censuras y sin prejuicio alguno… todos tienen derecho a pensar lo que se les venga en gana, ¿no?

Sin más rodeos -porque esto podría interpretarse como una actitud cobarde por parte del editor y las futuras consecuencias del texto que subirá porque a lo mejor no gusta y entonces la gente se pone brava y deja de visitar la página y entonces de qué comeré, piensa el editor, quien a lo mejor se dedicará quién sabe a qué para procurarse el sagrado sustento pues fracasó al momento de editar- a continuación va el texto de nuestro amigo, digo, del tipo aquél. Quede claro que el medio no comparte su ideología, y sin más rodeos, quiere presentar su texto.

Porque lo de Petro, sin duda, es un fenómeno de importancia nacional, casi diría internacional, que no puede pasar desapercibido. Y me parece bien que la gente opine y haga pública su opinión, pues luego dirán “¡dónde estaban los periodistas!”, que “estos solo almuerzan con los políticos” y cosas así. ¡No señores!, ¡que desde aquí se construye la paz!, jodida por la indiferencia de unos cuantos malandrines desadaptados, desharrapados, truhanes y “hurluberlús”  que no saben respetar, y que para todo ya dicen, “no me importa, no me afecta”.

No crean que no tengo las ideas claras, y que doy rodeos para subir el texto. Sólo quería dar una introducción, para que ustedes, amables lectores, sepan con que se van a enfrentar. La idea, claro está, es evitar prejuicios.

Ahí va pues, el texto de nuestro amigo a quien le agradecemos su colaboración: Muchas gracias por tu colaboración, amigo.

Que todo sea en nombre de la libertad, la libertad de prensa.

Nota: Me he permitido hacer unas breves anotaciones, correcciones, que para nada afectan el texto y lo que su autor quiere expresar.

Alejandro-Ordonez-y-Gustavo-Petro-549x345

Imagen tomada de: http://www.kienyke.com

  El cumplimiento del deber

Señores, cómo se nota que las nociones de ética en este país se ha perdido (1). Ahora es vapuleado, su honor defenestrado, aquél quien cumple su sacrosanto deber, aquél quien cumple su trabajo honradamente, de acuerdo a lo estipulado por la Santísima Trinidad y el espíritu del deber.

Hablo de Alejandro Ordóñez, a quien un puñado de jóvenes se han referido con términos peyorativos, acusándolo de medieval y una ralea de insultos y comentarios despectivos que no corresponden a lo que tal excelencia ha llevado a cabo desde su cargo, con una claridad y una honradez tan lozana, tan diáfana, como el velo del espíritu santo quien eligió a Ordóñez para procurar, para proteger al país de la influencia del soberbio Mefistófeles.

Si, Mefistófeles, el mismo diablo, quien ha entrado en el alma de aquellos mozalbetes -si es que la tienen- y les ha hecho creer los dueños del mundo, cuando no han tenido la experiencia suficiente para enfrentarse a la cruz que todos hemos de cargar con gallardía y casta.

Cruz que el procurador Ordóñez carga con lozanía y arrobo. Has de saber Alejandro-disculpa la confianza- que Colombia está contigo y que los mozalbetes reconocerán a escondidas su soberbia y sabrán regresar como el hijo pródigo o la oveja perdida que encontró el Señor.

El señor Petro no cumplió su deber, en cambio, el procurador Ordóñez lo cumple y contra viento y marea es el corresponsal, el enviado del corazón de Jesús a este país. Corazón de Jesús que llora solo y abandonado, y se quema ante la indiferencia de sus hijos colombianos.

Jóvenes, lean historia, tengan fe y esperanza. Señor Petro, déjese guiar y reconozca, redima, sus pecados. Señor Ordóñez, continúe así, que la justicia divina lo premiará.

Porque el juicio final se acerca, y ahora son muy pocos los que tienen el alma pura. Son muy pocos los que experimentan el bálsamo del deber cumplido. He dicho (2).

Señor editor, reciba E.S.M

Firmado por Adolfo Izquierdo

 

Notas al pie

(1) Nota: Podría haber un error en la expresión “Las nociones de ética en este país se ha perdido” no concuerdan plurales y singulares, esa cosa… no lo corrijo pues de pronto es un error intencional del señor Izquierdo y guarda tras sí un doble sentido, y una serie brutal de significaciones que podría dar pie a un análisis de discurso basado en Teun Van Dijk.

(2) Nota: ¿No sería mejor poner “He escrito”? Como el señor Izquierdo podría tener una refutación o justificación desde los postulados de J.L. Austin y su teoría de los actos del habla, me he abstenido de cambiar dicha expresión.

 

A nuestro amigo le agradecemos por su colaboración: Muchas gracias por tu colaboración, amigo. Ustedes lectores, gracias por leer, ustedes son la vida de esta página. Que todo sea en nombre de la libertad, la libertad de prensa.