Por golpes del destino, Joe viaja a Cuba como vendedor de programas de TV y allí se encontraría con La Sonora Matancera y La Orquesta Aragón. Las trompetas y la flauta. Dos de los sonidos más influyentes del Caribe que lo marcarían en el viaje de regreso.

 

Por: Jorman S. Lugo

Hacerse músico en la Nueva York de los años 50 era una necesidad. Muchos inmigrantes veían en los escenarios el único lugar donde podían alcanzar sus sueños sin olvidar sus raíces. Porque si tenían algo claro, eso era el lugar de donde habían salido.

Ese fue el caso de Joe Quijano, un puertorriqueño que llegó al Bronx a vivir su juventud y se encontró con la música latina. Fue en ese barrio donde, impulsado por sus padres, tomó sus primeras lecciones de percusión y piano. Además, empezaría a cantar. En medio de las clases, conoció a los hermanos Palmieri y a Orlando Marín, con los que conformaría su primera orquesta.

Pero eran tiempos difíciles para jóvenes entusiastas como ellos y, mientras la música daba sus frutos, algo más debían hacer para sobrevivir.

Por golpes del destino, Joe viaja a Cuba como vendedor de programas de TV y allí se encontraría con La Sonora Matancera y La Orquesta Aragón. Las trompetas y la flauta. Dos de los sonidos más influyentes del Caribe que lo marcarían en el viaje de regreso.

En ese tiempo, Eddie Palmieri y Orlando Marín tenían sus propios proyectos, así que Joe, invita otros músicos para conformar su propia banda, El Conjunto Cachana. En su début como director de orquesta, Quijano cuenta con Bobby Valentín y Germán González en las trompetas, Bobby Nelson en la flauta, Pedro Pérez tocando el piano, Lidy Figueroa el bajo, Luis Goicochea en las congas, Chiqui Pérez en el timbal y Paquito Guzmán como vocalista.

Su primer gran éxito fue La pachanga se baila así, que escribió junto a su amigo, Charlie Palmieri, en la que explican la diferencia que hay entre La Charanga (la orquesta conformada por piano, güiro, flauta, timbal, conga, bajo y violín) y La Pachanga (el baile que estuvo de moda en los 60).

Hay una discusión

en el barrio

de cómo se baila la pachanga

 

Hay una confusión

en el barrio

se cree que charanga es pachanga.

 

La Charanga es

la orquesta que está de moda

La Pachanga es

el baile que se baila ahora.

 

Desde ahí, destacó su sonido típico. A tal punto, que se codeaba con las grandes bandas del momento para tocar en el reconocido club Palladium de Nueva York.

Pero su interés fue más allá. Después de producir éxitos como Pachanga en changa, El dulcerito y Desafinado, siguió explorando tonalidades y ritmos. En el álbum Volví a Cataño, hay una variedad de ritmos ejecutados con maestría. Se escuchan desde guajira, bolero, merengue, mambo, guaracha, chachachá hasta son montuno, como en la canción que le da nombre a la producción. Una auténtica declaración de amor hacia el sitio donde se dieron los primeros pasos y al que se quiere regresar. 

Cataño, pueblo querido

Quiero volver, volver, volver

Quiero volver (BIS)

Cataño pueblo querido

Pueblito donde nací

Quiero cantarte desde aquí

Este rico son montuno

Ritmo que es alegre

Y lo canto con orgullo

A mi pueblito querido

Mi número canto yo

Este ritmo cadencioso, caballero

Que sale del corazón

Lo canto con toda mi alma

Y te lo dedico yo

 

Además, Joe fue pionero en la balada bolero. Desde The World’s Most Exciting Latin American Orchestra And Revue en 1962, grabó canciones como La media vuelta, famosísima canción de José Alfredo Jiménez que Quijano combinó con tonos jazzísticos y montunos, haciendo de la tristeza una forma de bailar. También acertó con versiones de Mary es mi amor o Cómo has hecho.

La década del 70, con el crecimiento del imperio Fania y el dominio que esta imponía sobre las emisoras y lugares de presentaciones, le reservó un papel de reparto en el escenario musical. Tanto fue el impacto que desempeñó el cargo de director de Relaciones Públicas de la Agencia Para la Rehabilitación de Adictos a Drogas (LUCHA) en Nueva York.

Sin embargo, la música latina tiene una deuda más grande con Joe Quijano, debido a que fue el primero en grabar una canción compuesta por Tite Curet Alonso, quien, a la postre, sería uno de los más grandes compositores de la música antillana. La canción llamada Efectivamente fue incluida en el álbum Volví a Cataño y en ¡50 años después! Lo inédito de Tite Curet Alonso. Esta última producción fue grabada por Quijano y otros artistas de la talla de Luis “Perico” Ortiz, Nacho Sanabria y Paquito Guzmán.

Una mención especial de ese álbum merece la canción Nube negra, interpretada por Harry Fraticelli, Paquito Guzmán y el mismo Quijano, en donde la letra de Tite exalta la mística del bolero y el poder del mismo. Además, la intervención de “Perico” Ortiz y Edwin González en las trompetas, elevan la pieza a un nivel superlativo.

Así son las cosas del alma por estos mundos, don Tite

Toda una caravana de poetas y compositores hacen explotar la liberación del corazón.

Llueve la imaginación y la energía, con la fantasía del amor y el desamor.

Se eleva al cielo, para luego precipitarse desde una nube negra, en forma de bolero y feeling.

Así son las cosas Joe, así son las cosas del alma.

 

No obstante, hay que decir que Joe Quijano participó de una de las grandes agrupaciones de la música latina. Con la Cesta Records reunieron un equipo de ensueño para grabar varias producciones. El grupo se llamó The Cesta All Star, y se conformó varios años antes que el que hicieron Pacheco y Masucci. Este grupo fue liderado por Charlie Palmieri y contó con la participación de Cheo Feliciano, Jimmy Sabater, Willie Rosario, Yayo El Indio, Bobby Rodríguez y Louie Ramírez, entre otros.