RAÚL HENAO: MINERO DEL ESPÍRITU

Su vasto conocimiento poético y vital ha sido puesto al servicio de quienes empiezan la labor de creación, a quienes dan sus primeros pasos en la creación literaria.

 

Por / Jorge Triviño    

Como no encontraba un calificativo exacto para el maestro, decidí llamarlo por teléfono para hacerle algunas sugerencias con respecto al título del ensayo sobre su obra. Alguno de ellos le pareció demasiado rimbombante y, otro, ininteligible para la mayoría de las personas que lo leyesen, por lo cual decidí buscar uno que ya le había dado el poeta cubano Fernando Palenzuela —considerado el último poeta surrealista cubano vivo—.

Muchos otros apelativos ha recibido Raúl Henao, como, por ejemplo: El transgresor colombiano, dado por Lorenzo García Vega, en un articulo publicado en el New Herald de Miami en el 2010. Raúl Henao o La risa exterminadora, y uno que también me encanta: Raúl Henao: el músico escondido, extraído de uno de sus poemas, que da el titulo a un corto acerca de su obra y vida, publicado hace poco tiempo en el canal YouTube.

 

 

EL MÚSICO ESCONDIDO

En la ejecución magistral

de la pieza de música

olvida el público al músico.

 

Pero concluida la obra

¿Dónde se esconde

el musico del público?

Uno del otro, en la sala vacía.

       Y de nuevo, el maestro, lo reitera en su más reciente libro, La llave oculta:

PENSAMIENTO MUSICAL

       ¡La lluvia fina, puerta del paraíso! Hasta la rama seca de mi corazón florece. Mi pensamiento es un campo de viñas y rosas.

       El griterío de las piedras del camino no consigue disipar esa visión amada, que escapa del negro abrigo del invierno a la luz perfumada del sol.

      Por un instante, solo un instante, la sombra se enlaza al cuerpo del amor. Se confunden la noche y el día. Cesa de girar la veleta de la fortuna.

       ¿Qué pájaro secreto canta en el jardín? Se desgrana es música de mil flautas calladamente a la madrugada.[1]

El autor en charla con el poeta Raúl Henao. Fotografía / Cortesía

Raúl Henao es un poeta tímido, de presencia caballeresca, de andar pausado y lectura también gradual, pero a quien hay que ponerle atención cuando lee sus poemas y que —además— defiende la libertad a capa y espada, pues es de pensamiento independiente y profundo.  El poeta es un amante del ocultismo serio, sobre todo de la Kabalah y de la astrología científica, de la que tiene conceptos bastante claros y precisos.

Lo conocí en el Tercer Festival de Poesía Albatros, en Manizales, en el año 2015, donde tuve la oportunidad de compartir viandas y departir lecturas en el Banco de la República, en un colegio de la ciudad y en el teatro El escondite.

Posee grandes ojos que parecen auscultar el infinito, que me hicieron recordar las palabras de Amado Nervo: “Los ojos han sido llamados los ÓRGANOS ESPIRITUALES”

Dice pertenecer al elemento fuego, elemento volátil, pero que le permite semejar a todos los poetas como sopladores de fuego:

DEFINICIÓN

El poeta

ese hombrecito sudoroso que corre

tras la gente

para soplarle fuego al oído.

       Y luego, dice sobre el fuego que lleva dentro de sí mismo:

RETORNO DE NIETZSCHE

Poema publicado el 19 de noviembre de 2008

Ni la quemadura de la llama

aplaca mi sed.

Ni la quemadura del sol.

 

¡Jugar con fuego!  Mi corazón

es un galpón de gasolina

un polvorín de fuegos artificiales.

 

La llama es mi director

de orquesta.

El relámpago me persigue

a campo traviesa.

 

Zarza ardiente es todo

cuanto amo,

carbones encendidos,

camino sobre brasas,

baile en la fumarola

de un volcán en erupción.

Ay, mi pensamiento se consume

en la hoguera de la hermosura

del mundo.

       Este poema demuestra su volatilidad, pero también el poder maravilloso de su palabra. Las palabras son en realidad fuego que surge desde el interior de cada uno de nosotros. Las palabras son incendiarias. Son la potencia del rayo, son la luz manifiesta. Como decía el poeta del amor y de la vida, a quien le llamaron La Rosa de Sharon:

       “He venido a traer fuego a la tierra, y ¡cómo quisiera que ya estuviera ardiendo!”

      Sus poemas, son manifestaciones maravillosas del fuego de la vida. Y como para que no quede duda alguna, en su poema: Biografía del insociable, vuelve a repetir:

Y aunque se pasea en la sala

de espera del hábito

sin cincha o bridas

que le censuren los sueños,

al vino la embriaguez,

la cintura a la luna;

le señala al tarjetero por todo oficio su vida.

Página tras página un incendio la vida,

una vida impagable, puntualmente su vida.

Raúl Henao es uno de los mayores poetas representantes del surrealismo y del género de poesía de origen japonés: el haikú, debido a su pensamiento budista, emparentado con la Kabalah de occidente.

Es un poeta y ensayista, nacido en Cali el 2 de diciembre de 1944, y posee un destacado palmarés:

Carta de Émil Cioran dirigida al poeta. Fotografía / Cortesía

Ha vivido en Venezuela, México y los EE.UU. Su poesía figura en importantes antologías mundiales e iberoamericanas entre las que se cuentan Poetas Parasurrealistas Latinoamericanos (Honolulu, Hawai, 1982); The Beloit Poetry Journal – New Latin American Poets (Wisconsin, EE.UU., 1982); Poetas Surrealistas Nórdicos y Latinoamericanos (Dunganon Again, Suecia, 1984); Poesía de España y las Américas (Puerto Rico, 1992); Poetas Hispanoamericanos para el Tercer Milenio (México, 1993); Antología del Haiku Latinoamericano (Sao Pablo, Brasil, 1993); The Dadalus Book of Surrealism. The Myth. Of the World (Londres, 1994). Surrealismo e Novo Mundo (Porto Alegre, Brasil,2002). O Comeco da Busca (Sao Paulo, Brasil,2001) Das Surrealistische Gedisht (Frankfurt am Main. Alemania,2001)Poesys (2) de Dragoste (Bucarest.Rumania,2001) Haiku-International Anthology-The leaves are back to the Tree (Atenas.2002) Libros publicados: Combate del Carnaval y la Cuaresma (Editorial Gamma, Medellín, 1973); La Parte del León (Ed. Monte Ávila, Venezuela, 1978); El Bebedor Nocturno (Ed. Instituto de Cultura y Bellas Artes, Cúcuta, Colombia, 1978); El Dado Virgen (Ed. Fundarte, Caracas, Venezuela, 1980); Sol Negro (Ed. Unicornio, Medellín, 1985); El Partido del Diablo / Poesía y Crítica (Ed. Lealón, Medellín, 1989); El Virrey de los Espejos (El Oso Hormiguero, Editor, Medellín, 1996); La Vida a la Carta / Life a la Carte (Ed. Festival Internacional de Poesía en Medellín, 1998).La Belleza del Diablo (Madrid, España, 1999)[2]

Sus obras se encuentran parcialmente traducidas al inglés, francés, italiano, alemán y sueco, y su reciente libro La llave oculta se encuentra parcialmente traducido al holandés por Laurens Vancrevel.

Es un libro de poesía en prosa, publicado en Medellín, del que mencionamos ya uno de sus hermosos poemas.

Pero, además, en el género del haikú es considerado uno de los mayores exponentes y algunos de ellos figuran en antologías.

Sus haikús fueron publicados en el libro Una alberca en la luna, del cual extractamos los siguientes:

 

***

El vuelo ha creado al pájaro

esta madrugada.

La embriaguez ha creado la uva.

***

Atrapado en el sueño

sueño la realidad

que me despierta.

***

Un instante se parecen

el tiempo

y la realidad.

***

Mi pensamiento

 en la alborada.

Veleta al viento.

***

Me veo en la luz.

Me escucho

en el silencio.

***

Noche de junio.

Es césped

la niebla.

***

En el tejado

la lluvia.

¡qué callada!

***

Mosquitos en la charca.

Una gota de lluvia

es ya un diluvio.

***

La lluvia concierto

campestre.

¡Muge una vaca!

***

En el autobús a mi lado,

tarde en la noche,

ya solo viaja la lluvia.

***

Picoteándose como pájaros

los amantes,

en una jaula de lluvia.

***

En el metro

la lluvia

¡Descalza!

***

Vejeces del estanque

me hablan a solas

las ranas.

***

Agua velada del estanque.

¡Qué claro

es el espejo!

***

La luna en la alberca.

O ¿es una alberca

en la luna?

***

Juega el gato

con el carrete de hilo

de la luna.

***

Agua encharcada.

¡Se desnuda el cielo

arriba!

***

¡Callado amanecer!

Escucho en la habitación

lo que me dice el reloj.

***

A cada momento

la brisa del lago.

Una acuarela.

***

En el estanque de nenúfares

es otra flor

el sol.

***

Fronda del bosque.

¡Es una mariposa

el rayo de sol!

***

A la abeja muerta

la acompaña el rumor

de la colmena.

         Vive el maestro alejado de Medellín, en una zona rural, compartiendo con un perro, cuidando un jardín, disfrutando de la amplia biblioteca —su más preciado tesoro— y oyendo tangos, además de cuidar de sus alumnos del grupo La Meca, a los que alecciona con sus sabios consejos.

Finalizaremos con el poema La llave oculta, de su reciente libro.

LA LLAVE OCULTA

        Este atardecer soleado de agosto he conseguido abandonar el paisaje citadino para adentrarme en un parque suburbano del pasado, donde reencuentro siempre el rostro que llevaba desde niño, a pesar de que mi aspecto y apariencia actuales sean las de un hombre viejo.

Sus pasajes y calzadas estaban flanqueados a lado y lado de árboles frondosos. En uno de sus costados, se levantaba una iglesia blanca de cúpulas doradas y en el costado opuesto un teatro de barrio donde, ya adolescente vi las primeras películas del cine mexicano y me enamoré de los pechos de alguna actriz del momento.

      Bajando por una de sus calles laterales se llegaba a la casa de la abuela, hada o bruja de la infancia, donde siempre me persiguió el aroma del lirio y los rosales que florecían en el jardín interior, al que inexplicablemente nunca tuve acceso, sino a través del ojo de una cerradura en cuya tapa se encontraba sobrepuesto un escarabajo egipcio.

      Había que hallar la llave de la puerta, que a pesar de estar a la vista de los habitantes de la casa e incluso de las visitas inesperadas, nunca fue lo suficiente real o tangible pues que yo, en particular, recordara el sitio donde la escondía la abuela, como pasa cada noche con los sueños que no conseguimos recordar al despertar en cada mañana.

                                 A la memoria del pintor inglés Philip West.

Al leer este precioso texto evoco las palabras del insigne Ramón del Valle Inclán en su Lámpara maravillosa:

 “Cuando mires tu imagen en el espejo mágico, evoca tu sombra de niño. Quien sabe del pasado, sabe del porvenir. Si tiendes el arco, cerrarás el círculo que en ciencia astrológica se llama el anillo de Giges”

       El maestro Raúl Henao ha encontrado la imagen divina de su infancia, esa imagen de encanto, de pureza, de curiosidad y de felicidad que se tiene cuando somos párvulos. Ha percibido la luz dentro de sí mismo, la lámpara que ilumina nuestro ser desde siempre y para siempre. Por fin ha cerrado el circulo del alma y ha vislumbrado al conductor silencioso que se halla dentro de cada ser, ha hallado la luz verdadera, la luz sin fin.

Su vasto conocimiento poético y vital ha sido puesto al servicio de quienes empiezan la labor de creación, a quienes dan sus primeros pasos en la creación literaria.

       “Un hombre culto sin estudiantes es un árbol sin frutos; un devoto sin buenas obras es una vivienda sin puerta.”[3]

       Definitivamente, el maestro Raúl Henao nos recuerda el Árbol de la vida de los kabalistas, o al Árbol de Yggdrasil de los nórdicos, al árbol Gaokerena de la mitología persa.

También los seres humanos podemos ser considerados como Árboles de la vida, si damos nuestros frutos amorosamente. Ese es el caso de nuestro poeta. “Abeja cargada de miel”.

[1] Henao, R. . La llave oculta. Todográficas Ltda. Medellín, Colombia. Junio de 2020.

[2] https://aladecuervo-vocablos.blogspot.com/2009/06/poemas-de-raul-henao.html

[3] Blavatsky, H. Petrovna. Gemas de oriente. Traducido por Ana María Torra, junio, 2002. Pág. 12