Solo se ha construido un par vial. Las casas de las personas con menos recursos y en situación de riesgo siguen en veremos, lo que es paradójico, ya que el proyecto tenía como fin la construcción de viviendas de interés social.

Por: Alexander Barrera Sánchez

Buena parte de los proyectos aprobados desde Bogotá por los “honorables” senadores que escasamente conocen sus regiones, fueron avalados para todo el país sin tener que ser consultados con los Concejos locales y mucho menos con los afectados que habitan esas zonas a intervenir.

Fue tan arbitraria la figura que el Consejo de Estado tumbó esta manera de proceder, pero para desgracia de la Comuna San José en Manizales uno de los tres Mega proyectos ya aprobados y sin una razón justificada debía ya ejecutarse… Y ahí es donde empiezan los problemas porque el ex alcalde Juan Manuel Llano, fiel a las enseñanzas del Ubérrimo de “todo se vale”, sin socializar el proyecto con la comunidad y sin tener en cuenta la cantidad de inconvenientes y reclamos, lo puso en marcha.

Este no mejoraba la calidad de vida, sino que buscaba crear un “desplazamiento urbano”, ya que los grandes constructores -muy amigos del Alcalde- y todo su equipo de renovación urbana, necesitaban sacar a la gente para más adelante vender los lotes a un mejor precio, obteniendo así la plusvalía a favor de la maquinaria del burgomaestre y sus socios.

La gente de San José no vivía en las mejores condiciones, pero al menos tenía su casa propia con algunas rentas. Ahora viven en lugares alejados del centro de la ciudad y con deudas, porque el dinero recibido por sus viviendas no los deja bien ubicados, aunque algunos se vieran beneficiados en un principio.

La estrategia usada fue muy efectiva: pagaron bien por los predios, a lo que  sus  dueños no se resistieron y además empezaron a brotar focos de inseguridad. Lo que desencadenó que un vecino tras otro se viera obligado a vender, ya no a precios tan favorables. El desasosiego en San José es preocupante, los vándalos actúan a plena luz del día llevándose lo que pueden y así el barrio quedó convertido en una zona de devastación, con lotes baldíos, casas a medio construir y un proyecto convertido en foco de corrupción.

La Contraloría tiene abiertas más de cinco investigaciones, pero poco se ha concretado, ya que hábilmente todo está dividido en tres fuentes: Renovación Urbana, la Lonja e Infimanizales; cada una  de estas entidades maneja un porcentaje del proyecto, lo que hace difícil el cruce de información y la rendición de cuentas ante el Concejo mismo.

Así el panorama, después de cuatro años de comenzado el mega proyecto, solo se ha construido un par vial. Las casas de las personas con menos recursos y en situación de riesgo siguen en veremos, lo que es paradójico, ya que el proyecto tenía como fin la construcción de viviendas de interés social.

Lo que era un barrio tradicional de casas grandes -de bahareque- muy resistentes a los sismos y demás embates de la naturaleza, se ha convertido en una escombrera con trincheras artesanales, desde las cuales salen asaltadores a robar a sus victimas.

Ya no hay dinero para terminar el proyecto, ¿a dónde fue a parar esa plata? ¿quién o quiénes se beneficiaron? A la comuna solo le queda una partida en el Plan de Desarrollo para terminar con las vías empezadas, ya que el rey de nuestras ciudades es el carro,  no importa la gente mientras se pueda llegar mas rápido a cualquier lugar.

En el proyecto también está contemplada la construcción de unos apartamentos, ¿en qué lote se van a construir?, ¿quién los va a construir?

Los habitantes de la comuna San José han sido atropellados y señalados de criminales, cuando en su mayoría es gente buena y trabajadora; obvio que también existe gente dañina. Eso es una realidad en nuestra sociedad que es cada día más desigual. Además, los niños se tengan que desplazar hasta los mega colegios porque las escuelas que estaban cerca fueron demolidas.

Este mega proyecto de destrucción urbana, planeado en algún escritorio, solo nos ha traído problemas. Ahora quedan lotes desolados, en donde la basura es el homenaje a un barrio que sobrevivió a incendios y terremotos, pero no a las locomotoras del progreso.

*Habitante comuna San José.