En el Taekwondo, los fundamentos principales son la cortesía, integridad, perseverancia, autocontrol, coraje, ciencia y amor.

Por: Valentina Rodríguez González

Kwan School Hong es una academia de Taekwondo, por la que ha pasado niños desde los cuatro años, hasta adultos, con la ilusión de aprender la filosofía de este maravilloso deporte.

Esta academia fue fundada hace diez años por el profesor Gustavo (El gordis) y cinco años más tarde pasó a ser de Mauricio Rocha, quien es hoy el entrenador y dueño de “la Kwan” (como tradicionalmente la llaman).

Es amplia, no tanto como sus integrantes la desean, pero aun así la respetan por ser el sitio en el que pueden entrenar; una de sus paredes está llena de espejos gigantes, el suelo está un poco desgastado pero aun así sus estudiantes van todos los días para lograr un mejor rendimiento, aunque deban entrenar descalzos.  –No nos importa entrenar descalzos, igual el Taekwondo siempre se ha entrenado de esta manera, dice Natalia, una de las competidoras de esta academia.

La Kwan cuenta con diez competidores: cinco mujeres y cinco hombres. Sus horario de entrenamiento son: lunes y miércoles de cuatro a seis de la tarde, martes y jueves de seis a ocho de la noche y viernes de cuatro de la tarde a ocho de la noche.

Esta academia es como el diario de sus integrantes, el entrenador encargado dice que si esta hablara contaría un montón de cosas triunfales y vergonzosas de cada uno de los competidores, ya que aunque también entrenan niños, son los competidores los que permanecen en esta.

Una vez uno de sus competidores, Juan David, se levantó una uña por que había una baldosa un poco salida. –Pues ese día si me dolió un poco pero ya estoy acostumbrado a aporrearme los pies, este es un deporte en el que la principal herramienta son las piernas y los pies y por este motivo, todos hemos sufrido aunque sea una sola vez algún dolor, cayos, peladuras, uñas levantadas, etc. Pero aun así son más las alegrías que nos brinda que los dolores y las tristezas.

La academia Kwan School Hong estaba ubicada en un lugar de la ciudad de Pereira, donde se mantuvo por más de cinco años, hoy está ubicada dos cuadras antes, pero a pesar de que han cambiado de sede su entrenador asegura que la academia siempre ha sido igual porque quien creó su alma fueron sus estudiantes. –Malo sería que se fueran mis alumnos, ahí sí se acabaría el sentido de “La Kwan”, dice Mauricio.

Sebastián, uno de sus estudiantes más antiguos, asegura que “La Kwan” y su entrenador, han forjado su carácter, ya que desde que inició en el Taekwondo (hace cinco años) le han enseñado sus fundamentos principales, escritos en carteles en las paredes de la academia: cortesía, integridad, perseverancia, autocontrol, coraje, ciencia, amor.

Esta inigualable academia, como la describen los competidores, además de ser escenario de sus entrenamientos, también se ha prestado para fogueos con otras academias, y para la diversión de sus integrantes.

Allí se reúnen un fin de semana y hacen diferentes actividades, ven películas, juegan videojuegos, comen, bailan, hacen karaoke, juegan amigo secreto, duermen y hasta se ponen penitencias que consisten en hacer flexiones o abdominales, está más que claro que estos estudiantes se divierten. “No se trata solo de entrenar, los muchachos se han ganado el derecho de divertirse y esta academia no es solo  mía, es también de ellos, y también es un espacio de integración en el que nos reunimos para pasarla bien”, dice orgulloso Mauricio.

Campeonato internacional de Taekwondo que se realizó en Bogotá.

En esta academia se han formado grandes competidores y excelentes personas, que han estado en campeonatos interligas, locales, internacionales y otros que los han llevado a fortalecer su pasión por este deporte.

La vida de estos competidores en esta academia es una vida digna de conocer, una vida llena de patadas de triunfo y de derrota, pero las que han sido de derrota solo son un motivo más para seguir adelante en sus carreras deportivas, se apasionaron por una filosofía que hoy defienden con todo su ser y que comparten con su adorada “Kwan”.