Liana Salazar, futbolista olímpica

Yo tenía como cinco años, siempre jugué en el colegio en los descansos con mis compañeros de curso hasta los 11 años, hasta que me metieron a un club que se llamaba “La cometa”, que quedaba en el barrio donde yo vivía…

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Por: Jhonwi Hurtado

Fotografías: Cortesía de Liana Salazar

Inteligente, luchadora, analítica, soñadora, responsable y extremadamente organizada. Así se define Liana Salazar, aquella niña que en la época de colegio, dejaba sus energías jugando  fútbol con sus amigos, tuvo que gambetear la falta de apoyo de profesores para poder avanzar en el colegio a la par que se ganaba un lugar en el fútbol femenino colombiano. Hace solo 8 años recibió el llamado a la selección Colombia sub-17, desde entonces su carrera ha estado cubierta de alegrías, tristezas, pero sobre todo, enseñanzas.

Cuenta con tres participaciones en  mundiales de fútbol femenino: Copa mundial femenina de la FIFA Sub-17  (Nueva Zelanda, 2008); copa mundial femenina sub-20 (Alemania, 2010); copa mundial femenina (Alemania, 2011) y una participación en el torneo olímpico de fútbol femenino disputado en Londres en el año 2012.

En la actualidad, Liana reside en  (EE.UU) y desde hace un tiempo viste la camiseta del Kansas, equipo de la Universidad de Kansas, donde estudia mercadeo. Allí llegó luego del mundial sub-20. Cada que salta a la cancha lleva en su espalda el número 21, siempre tratando de escribir de la mejor manera su historia.

Desde su lugar de estudio, Liana Salazar contó un poco de lo que ha sido su vida dedicada al fútbol, sobre el orgullo que siente al vestir la camisa de la selección Colombia y lo que piensa de la actualidad del fútbol femenino en el país.

 dosJohn William Hurtado Marín: Hablemos del  comienzo de este sueño de ser futbolista, ¿Cómo fueron tus inicios, tu primer equipo, tu primer partido como profesional?

L.S: Bueno, todo empezó desde muy pequeña, yo jugaba con mi hermano y en el colegio con los niños de mi salón. Yo tenía como 5 años, siempre jugué en el colegio en los descansos con mis compañeros de curso hasta los 11 años, hasta que me metieron a un club que se llamaba “La cometa”, que quedaba en el barrio donde yo vivía, luego empecé a jugar con el equipo del colegio intercolegiados,  y seguía con el club jugando y  con los niños los fines de semana. Yo duré como un año en ese club y luego me pasaron para uno que se llamaba “Academia alemana”. Duré jugando en ese club como seis meses.

J.W.H.M: ¿Todo esto en qué ciudad ocurría?

L.S: En Bogotá, Luego, un compañero de curso en octavo grado, que era hijo del entrenador de la selección Bogotá, me dijo que si quería ir a entrenar con la esa selección. Entonces yo fui una semana, pero era complicado, porque ellas entrenaban todos los días, y por el estudio dejaba de entrenar. Con la selección Bogotá jugué mucho tiempo, luego a finales del 2007 me convocaron para la selección Colombia sub-17

J.W.H.M: ¿Qué recuerdas de esa época con la Selección Bogotá?

L.S: Tengo muy buenos recuerdos con esas selecciones Bogotá, allí conocí a las personas que hoy en día son mis mejores amigas; quedamos campeonas nacionales varias veces, aunque no recuerdo exactamente las fechas.

J.W.H.M: ¿Para esa época ya habías salido del colegio?

L.S: No, yo seguía en el colegio, estaba en noveno.

J.W.H.M: ¿Y cómo hacías para hacer bien las dos cosas?

L.S: Fue complicado porque el colegio no me apoyaba mucho, solo el profesor de educación física,  él me ayudaba a cuadrar con los profesores y todos los trabajos los enviaba  por e-mail. Pero mi familia siempre me apoyó en el deporte.

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J.W.H.M: ¿Cómo fue ese primer día vistiendo la camiseta de la selección Colombia?

L.S: Yo nunca imaginé que iba a jugar con la selección Colombia, yo siempre jugué pero por gusto, entonces llegar a la selección Colombia fue el inicio para pensar en el fútbol como una carrera, como un estilo de vida, y pues una emoción muy grande representar a mi país.

J.W.H.M: Imagino que la selección Colombia más que tu equipo era como parte de tu familia. Los logros y campeonatos se fueron dando.

L.S: Sí, pues con las niñas empezamos desde la sub-17, ganamos el primer torneo en la categoría sub-17 en el año 2008. Cuando clasificamos al mundial fue una alegría muy grande, luego empezaron las concentraciones que fue lo más complicado, porque era mucho tiempo metidas todas en un hotel, solo saliendo a entrenar y ya, esa fue la parte más difícil. Ya cuando llegamos a Nueva Zelanda el hecho de estar representando a tu país era la sensación más grande que podía sentir. Y, para mí, ponerme la camiseta de la selección siempre es un orgullo muy grande.

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J.W.H.M: ¿Qué no se ha dicho de esta selección Colombia, qué cábala tenían?

L.S: Lo único es que siempre cantábamos antes de los partidos. Por ejemplo esa canción de Águila, que salía en las propagandas de la selección Colombia de hombres.

J.W.H.M: ¿Qué jugadora era la líder, la que más las animaba?

L.S: Todas, pero lógicamente la capitana Natalia Gaitán.

J.W.H.M: Suramericano, mundial de fútbol, olímpicos, reconocimiento… ¿Cómo manejar eso, para que no se vuelva en tu contra? ¿En algún momento llegaste a pensar que lo habías logrado todo?

L.S: La verdad, nunca pensé que lo había logrado todo, porque de nada sirve participar y no ganar.

J.W.H.M: ¿Cómo se da tu viaje a EE.UU?

L.S: Mi viaje se dio después del mundial sub-20, yo llegué a Colombia y tenía planeado estudiar inglés un semestre y luego irme; pero se mandaron los vídeos y al mes ya tenía universidad, entonces tomé la decisión de venir sin hablar inglés. La verdad se dio todo muy rápido y sin esperármelo; cuando uno llega acá tiene que adaptarse muy rápido, a la cultura, a la gente. El estar acá me ha dado mucha independencia.

Ver ficha técnica de Liana Salazar (Equipo Kansas)

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Imagen tomada de: https://www.facebook.com/KansasSoccer

 ¿Vives sola?

L.S: Sí, bueno, con una compañera del equipo. Las niñas han sido muy amables conmigo, me han ayudado en lo que he necesitado.

J.W.H.M: ¿Eres titular, cada cuánto juegan?

 L.S: Sí, soy titular. En agosto empieza nuestra temporada que dura todo el semestre. Ahorita estamos en temporada de preparación física. El entrenamiento siempre es fuerte, y más que tienes que combinarlo con la Universidad. Creo que el solo hecho de que mi familia no me tenga que pagar la Universidad, es una ayuda demasiado grande.

J.W.H.M: ¿Qué piensas del fútbol femenino en Colombia, tienen el apoyo necesario?

L.S: Pienso que ya está mejor, ya tenemos más apoyo y la gente sabe más sobre lo que hacemos; aunque seguimos necesitando más apoyo de más personas para que haya procesos más largos y podamos conseguir mejores resultados. Para lograr un profesionalismo (liga profesional) necesitamos conseguir más resultados, porque en Colombia solo apoyan si se consiguen resultados. Entonces, por ahora, debemos seguir demostrando las cosas.

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J.W.H.M: ¿Cuál es tu sueño?

L.S: Para mí, a nivel de fútbol, seguir representando mi país, y poder jugar con las próximas selecciones Colombia, y acá en la Universidad, seguir escribiendo mi historia.

Así culmina una charla con una de las jugadoras que hacen parte de la columna vertebral de la selección Colombia femenina de fútbol, una de las “chicas superpoderosas”, una de esas mujeres que siguen demostrando que en Colombia, las mujeres son mucho más que bonitas.