Concurso de poesía Santa Juana de Lestonnac. Dosquebradas

 

Concurso de poesía (3)

“La imaginación es un lugar en el que llueve”

Dante Alighieri

 

Por: Alan González Salazar

Fotografías: Evelio Jurado Vergara

Hace ya tanto fui un estudiante regular de bachillerato que no soportaba madrugar ni portar el uniforme, que abría las puertas de los libros para escapar del tedio y la bruma de los deseos, – quizá no sólo eran puertas sino ventanas, cuerpos – que presentía lo necesario de abrir los ojos… y hoy, aquí, en la Biblioteca Pública, en el mismo abandono de los estantes, dejo resonar las palabras, estas palabras de niños y jóvenes que me son secretamente íntimas y recuerdo, amigos lectores, la fiebre, el éxtasis de leer a Nietzsche  aún sin comprenderlo, de escribir cartas infatigables, poemas como nubes, en cuartos hacinados, para escapar, ¿de quién?, ¿de qué?, de la pena de existir sólo para el trabajo.  Quería disfrutas de una mujer, de la vida, de su gloria y prestigio. Todo ello me fue negado, entonces amé la muerte. A ella le hablé, en consecuencia, del tiempo, de la piel que se curte. A los demás les dejé versos, un largo lamento.  ¡Cómo era que me fugaba de esos muros y aprehendía imágenes de lo inefable! ¡Cómo no quise volver…! Ahora una suerte de amor o tierna locura me unen a estos versos – que me facilitara el bibliotecario Evelio Jurado -:

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MI GATO SANSÓN / A mi hermoso felino, / yo le quiero dedicar / mis halagos y mi tiempo, / que él siempre me ha de alegrar. / Cuando mis ojos lo contemplan, / Me dan ganas de estripar / ese cuerpo peludito, / que me gusta acariciar. / Cuando rasco su cuellito / muy feliz esta Sansón / ya que enciendo su motor, / que suena como camión. / Pero qué corto fue este amor / qué poco me duró, / pues una noche de invierno, / jamás volvió Sansón. (5°B)

Mariana Giraldo nos recuerda que los animales domésticos también hacen parte de nuestra familia, comprometen lo mejor de nuestros sentimientos y son un tema digno del mundo poético. Los versos presentes resuelven en el canto la pérdida de este ser querido, un canto no exento de nostalgia. El espíritu es niño, parafraseo a Nietzsche, para decirle a Mariana lo que  hay de verdad y belleza en sus palabras.

Caso similar al de Juan Camilo Buitrago, con su poema Te vas:

Porque así eres tú / como el sereno tibio / y como el cauce del río / que nunca retrocede / y va siempre adelante. / Te vas / y tu ausencia / llamará la nostalgia / que quedará prendida / en nuestro latir. (7D) (Fragmento)

Los seres queridos que se van ahora son sueño entre las hojas. No hemos encontrado mejor manera de despedirnos, de recordar, sino a través del sueño. Soñando se puede resolver la soledad, se puede contener con aprecio el ser de nuestro amor, vivificarlo por medio del alma musical del alfabeto:

Cuando la lluvia cae y la soledad existe / El día es oscuro, / no veo felicidad en el cielo. / La lluvia  que cae, / resbala lentamente por mi rostro, / confundiendo el llanto /con cada gota que cae. / ¡Oh!  ¿Qué haré con mi dolor? / Nadie lo conoce. ¡Oh! Querida lluvia que / cae con delicadeza, / borra de mi esta tristeza. (Fragmento) (11°A)

100_7430La pena del agua es infinita, nos recuerda a Bachelard. La lluvia pasa a ser esa suerte de muerte vertical e incesante, como las lágrimas. La diferencia en el presente poema de Valeria Sánchez quizá radique en el abandono de la pena interior por el elemento consustancial de la tristeza: El agua, natural y justa, y no secreta e interior. No he de señalar el elemento romántico, sino su epifanía ¿Cómo un adolescente, gracias a su imaginación, logra sublimar su existencia, conmocionar al lector con palabras sencillas en apariencia y no por ello menos dolorosas…?

Valeria Sanchez Ortiz 11°A

Valeria Sanchez Ortiz 11°A

Sentado, hacia un horizonte desocupado, / a mi espalda, tenue, mi nombre es pronunciado. / Nervioso, eres tú, das una caricia  a mis hombros, / sorprendido, solo vi tu rostro, pintaste mis ojos. (Fragmento) (11°A)

Michael Calvo Osorio desata las palabras y encuentra en ellas sensaciones nuevas propias de un juego semántico donde el mundo emotivo logra resonancias, agudezas; conquista en últimas, por medio de la imaginación, lo otro, lo ajeno, y lo hace propio.

Se canta a lo que es digno de ser recordado, la memoria moral del poeta dispersa las sombras y nos entrega a las personas, nos entrega  a las cosas tal como son, bellas e imposibles; el lenguaje del espíritu, la pura consciencia de existir, encuentra en la poesía su mejor vehículo de  expresión, llega a predestinar, como lo reflejan personajes tan significativos como Casandra o Eneas en la mitología griega, y puede resolver, de forma irracional si se quiere, nuestro sino.

A la partida de lo divino, sólo nos han quedado las palabras.