ACERO VERDE, UNA PRODUCCIÓN QUINDIANA PARA EL MUNDO

Acero verde, es una serie un tanto ortodoxa para la narrativa televisiva universal, pero muy poco convencional para las narrativas locales, casi única para la aldea McLuhaniana de las producciones en la región cafetera, una apuesta con visión gerencial y resiliencia administrativa en tiempos de pandemia.

 

Por / Eliécer Santanilla M.* – Ilustración / Stella Maris

La historia… se cuenta en 5 capítulos.

Una joven heroína, solitaria e introvertida, Sarita, es llamada por Tulaima, un árbol milenario, místico, sabio y guerrero. Así se colorea la lucha del héroe contra el demonio de la avaricia, humanizado en un amoroso y galante padre y no en el villano abusado y desfigurado con pajilla en la boca.

Otro Dios entra en la guerra, el “dios Google” y el poder transformador de sus redes sociales… una historia con mensaje, magia, efectos especiales un tanto pueriles, unas actuaciones de verdad valederas y otro par para olvidar, pero es precisamente todo esto lo que la hace una apuesta arriesgada, innovadora e ingeniosa desde la misma estructuración de su guion.

Recuerdo la madre monte de Carlos Mayolo, en Carne de tu carne, bajo la mirada del mito, un antecedente arqueológico de ese enfoque de la naturaleza como agente, como poder, en un ámbito de misterio y de empoderamiento de nuestras narrativas ancestrales en la actualidad.

Sin duda, Acero verde estará en todos los rankings de las series recomendadas para este nuevo año de pandemia, como apuesta de la televisión regional, un acierto ganador de la actual gerente, Sandra Viviana Aristizábal Saleg.

Los colores del mar verde del eje cafetero; del verde de nuestras montañas, valles, cafetales y guaduales, se despliegan con generosidad, y sin los consabidos arraigos caricaturescos, que han construido una supuesta idiosincrasia y narrativa en el campo audiovisual, plagada de guaqueros, costales, carros viejos, zurriagos y cabuyas.

Da emoción ver un paisaje tan nuestro, a veces desapercibido, elevarse a la altura de los inmortales planos de grandes mentes del cine y la fotografía como Zhang Yimou.

Es sorprendente la similitud del paisaje con fotogramas clásicos del séptimo arte, como La casa de las dagas voladoras… tal talento recae en la capacidad de una agencia productora quindiana que pasó de organizar eventos y cubrir noticias a explorar el audiovisual, motivada por una clara política de inclusión y de impulso formador de nuevos creadores y públicos, orientada desde una gerencia innovadora y visionaria.

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Se le debe reconocer al productor su capacidad de reinventar y explotar de tan noble manera la riqueza de los atributos del paisaje cultural cafetero y encontrar quien la retrate y encuadre con magnificencia.

La televisión expandida hace una oda al personaje, en este caso en particular la guionista, tal vez en un letrado acierto o seguramente en medio de su desconocimiento, deja lo apologético de la individualidad para volcarse al paisaje y atributos de la región como personaje principal.

Es destacable ver una serie que transmite una variada gama de emociones sin presentar en su afán de establecer un componente de transmedialidad, confusión y desmanes en su estética y género, en estos días de audiencias dispersas e intrincadas, con excelente música. Podría afirmar que arroja esta producción uno de los mapas sonoros más bellos en nuestra televisión.

Aves, ríos, guaduales, pastizales y un sin fin de biodiversidad, se escuchan como cortina musical y evidencia indiscutible de la exuberancia de nuestro territorio. Si no le dan crédito a esta columna simplemente véanla por el canal regional Telecafé y compruébenlo por su cuenta.

 *@Elisantanilla Máster en Dirección de Marketing, Comunicación y Web 2.0, Centro de Postgrado y Empresa- España,  especialista en Estrategia y  Comunicación Política, del Centro Interamericano de Gerencia Política, con sede en Miami, U.S.A, Fotógrafo, documentalista, productor audiovisual, Comunicador Social Periodista, de la Universidad del Quindío y especialista en Marketing y web  2.0, he sido catedrático Universitario, y reportero gráfico y periodista en diferentes medios de comunicación, publicando en medios  locales, nacionales e internacionales como La Crónica del Quindío, El Tiempo, Revista  Semana y Travesías. Ex director de comunicaciones en organizaciones del sector público y privado, como Gobernación del Quindío, Concejo de Bogotá, Simposio mundial de tecnología; actualmente, CEO de la Agencia de marketing y comunicación “Cuarto Poder” y articulista de diferentes portales  de  periodismo investigativo y opinión: La cola de rata, Contracara, Las 2 Orillas, 180 grados, entre otros.