Del silencio

Por / Gustavo Colorado Grisales

En la alborada del alma

escuchamos un gong eterno:

es el eco del propio corazón

que anuncia el tiempo de la vendimia,

de los besos no dados.

La hora del canto de las aves.

Ellas nos recuerdan con sus trinos

que el silencio es anterior al mundo

y nos aguarda allá

muy al fondo de los  trabajos

y los días.

-“En el principio era el silencio”-.

Si le prestamos atención

el sonido del gong

-persistente, eterno- nos enseña

que el camino a la iluminación

no es el de ida sino el de regreso.

Que no es en el mundo

sino en la propia casa

donde alienta la sabiduría.

De ahí la insistencia del gong:

Su paciente llamado

encierra las formas supremas del silencio.

Pereira, diciembre de 2020. Año de la peste.

PDT. Les comparto enlace a la banda sonora de esta entrada