Poeta de La Plata, Huila (1952-2016). Después de deambular por diferentes oficios y ejercer con eficacia el arte del desempleo, se desempeñó como profesor de literatura hispanoamericana, además de llevar la dirección de Trilce Editores. publicado los libros de poemas: Declaración de amor a las ventanas (1980), Puentes de niebla (1987) y El árbol puro del río (1994). Vivió en Beijing, China Popular, y ha publicado varios libros de versiones de poesía de ese país (Wang Wei, Lu Xin, Li Po, etc). Su obra aparece en varias antologías de poesía colombiana y del exterior. En 1993 ganó la Beca de Creación Individual en Poesía de Colcultura.

 

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Piensa en sus cabellos de agua

Si un hombre
Vestido de lluvia
Te visita en la noche
No lo dejes partir muchacha
Piensa que sus cabellos
Son de agua
Que él ha escapado
De salvajes que bailan
En el verano.
Piensa que es alguien
Que conoce la música de los acantilados
Un hombre dispuesto
Para el tercer turno
De los oficios de la noche.
Alguien que ha caminado
En el mar sobre las aletas
De los tiburones.
No lo dejes partir
No lo dejes que se pierda en la tarde
Como si el arco iris devorara su cabeza.
Piensa que el jamás estropeará tus pies
(El será suave como la luna
Llena de pájaros)
Ni pasará como el viento sobre tu lecho.
Y ordenará tu cama
Y tu colección de abejas
Y no te dirá adiós sin un mensaje
De palomas en la puerta.

 

EL TRASNOCHADOR

Bebiéndome la luna

Ebrio de vinos nocturnos

Recorro la ciudad hasta el alba

Comiendo fábulas en la sombra.

Recordando que cuando llegue a casa

Tendré que espantar

Como casi todas las noches

A los caballos salvajes que pastan

Cerca de mi ventana.

Pensando que tal vez no alcanzaré

A ver como todas las mañanas

A la muchacha que se baña desnuda

En la alberca del patio vecino

Mientras silba una canción de moda.

En la alcoba como siempre me esperan

Algunos fantasmas

Los que me acosan ansiosos

Hasta que muerdo las cobijas

Y llega el espejismo de los sueños.

 

 

ESAS TARDES, ESOS PARÉNTESIS

Sucede que hay días

Que hay tardes en que uno

No quisiera trabajar

En que uno quisiera estar por ahí

Fumándose un cigarrillo

O bebiéndose un buen vino

Mientras se acerca la noche.

En que uno quisiera estar por ahí

Hablando sobre las primeras novias

Con un viejo amigo

Mientras la lluvia cae sobre la ciudad

Como una cortina blanca

Como un coro de ángeles húmedos.

Sucede que hay tardes

En que uno quiere volar por la ventana

En que uno quisiera ser como la música

Que no pesa en el aire ni en los hombres

En que uno está para soñar

Para conversar con antiguos

Días de la infancia.

Sucede que hay días así

Mañanas de esas en que uno amanece de vago

Tardes de ésas paréntesis de ésos

En que duelen los horarios del oficio

Y las teclas de la máquina

Se clavan en el alma.

En que uno está totalmente

Desligado del mundo

Y no quiere hacer nada

Y quisiera estar todo el tiempo

Bailando sobre la lluvia.

 

 

 

 

UNA RESURRECCIÓN

Una resurrección,

Pido ahora para poder vivir

En estos días de muerte,

De mal que se agarra

A mi garganta como una soga.

Para volver a sentir de nuevo mis heridas

El sol que quema al deseoso

El odio, la ironía que nacen de mi amor.

Para volver a verte, amiga mía,

Dulce cantora entre la lluvia,

Como cuando estábamos poseídos de luz

Y tú soñabas frente a mi espejo

Y de tu boca salían pájaros.

Renacer,

Eso pido como cualquier Lázaro

En estos días en que transito

Solo en la sombra

Como una piedra lanzada al vacío.

 

 

EL AGUA QUE LLEVA EN SUS BOLSILLOS

Vendrá entonando la Rapsodia de Saulo

Y te hablará de un río

Del cuerpo blanco

De las mariposas en la sombra

Del lenguaje chino

De la luna y el pasto.

Espéralo muchacha

Vendrá en el mes de mayo

En el mes de los días de lluvia

Y del movimiento de los árboles

Bajo la luz de las estrellas.

Espéralo

No dudes

El maneja la trayectoria del sol

Y tiene tu signo

Y todo será tan simple

Como el alma de los pájaros.