Álvaro Cruz nació el 1 de febrero de 1996 en Medellín, pero ha vivido toda su vida en la ciudad de Bello. Es filólogo hispanista. Le gustan mucho Seamus Heaney y Mario Montalbetti, los caldos, los tamales y los sancochos. Poco más.

  

Amor Judas

Álvaro Cruz. Fotografía / Cortesía

Habría que decir
Que Judas también amó.
Sospecho en Judas
A un amigo entrañable.
A alguien amó por esa traición.
Todo amante es una traición,
Viva o por morir.
No se puede amar el sol de la mañana
Y dar el mismo amor
Al calcinante medio día.
Sin amor, tal vez.
Porque amor no solo es la cruz,
Sino el beso que la augura,
La moneda.
El amor también es la moneda.
El perdón es no pretender
Amor, ni nada.

 

A mi padre

En sus ojos brilla, no sé cómo, la esperanza.
Como si tanto tiempo y tanta guerra
No hubieran calado hondo.
Como si hubiera nacido con cobija
Para los aguaceros de abril.
Hay algo en su sonrisa que es eterno,
Camina como si el tiempo fuera casa
Y no cualquiera sino una suya.
No lo asustan la noche ni los perros.
Un día me dijo
que su lugar favorito bajo el sol
Era la selva por sus ruidos
Y sus tantas estrellas.
Es de ver su devoción
Hacia un plato de comida.

Cuánta violencia hay
En toda nueva vida,
Pero cuánta ternura en su tiempo.

El problema no es el tiempo,
Sino lo que con él se hace.
Han hecho los dos una casa
cuyo techo es un abrazo
Y besos de saludo y despedida.
Han hecho del tiempo una cuna,
Una cama, un río.
Cabe tanta esperanza en tu sonrisa.
Mi boca dice papá, como si no fuera mucho,
Desde siempre.
Mi Cruz es una que no pesa.

Yo he visto en sus ojos la esperanza
Y una voluntad que hacen del tiempo una morada.

Cada aliento es gratitud.

 

No se trata de un peán este poema

 Jamás vendrá el amor del cielo
ni el tiempo nos relevará en la ardua tarea.
No cesará la rítmica marea
de remover la sangre eterna del hielo.
No habrá un amor a la medida
en este mundo calcinado por el sol
en esta casa que es un solo techo
que junto con nosotros cae y nos abriga.
Tal vez seamos esos dos caballos
tal vez más, incluso tres,
mas sin auriga.

 

A tree on fire after a lightning strike

I am a tree on fire after a lightning strike
so hollow, so haunting, so bright.
A calm image of violence of some kind
in the shape of fire, and lightning
and fear and light. And life?
I was the lightning itself at some time,
the lightning myself, pure might.
Oh! I am so frail yet so balanced.
My curse is my beauty and looks!
The earth I was part from is rock,
my roots are now part glass, part stone.
I’m dead but burning. I’m heat.
I don’t fear dimness nor coldness
nor changes of any kind.
Being born from flash and thunder
having happened in a blink of eyes
I am dying, I am beautiful,
I am a tree on fire after a lightning strike.

 

Una voz

El mundo fue creado por una voz
Y toda voz tiene un cuerpo.
Dioses tuvieron que ser hechos
A la medida de tal milagro:
El de una voz sin un cuerpo.
La alternativa es más hermosa:
Una voz tan llena de hechuras
Que el mundo tuvo que ser un templo.
Qué sino todo podría hacerse
De tan generosas proporciones.
Un dios a cambio de una voz.
Un mundo a cambio de la escucha.
El mundo todo fue hecho
A la medida de la voz de dios.
Por su hermosura se perdonó su cuerpo.
Al final de la canción está el rito
Y el templo ya no puede derrumbarse,
Sin cesar hablamos sus techos y paredes.
Todas las historias son excusas
Para mantener la voz.
Dioses, humanos y piedras saben eso.
El mundo se hace mil veces
Y es arrasado mil y una veces
Y todo por una voz
Que es también el silencio.

 

Última Thule

He vuelto a amar,
He vuelto a amar,
He vuelto.
Después de darlo todo
Me ha quedado el resto.
He sido cándido y donjuánico
Y sinestésico amante,
He sido raudo, enamoradizo,
Infantil e inconstante,
Pero he vuelto a amar,
He vuelto a derramarme en esperanzas
En anhelos y tristes remembranzas,
He vuelto a domar el desconsuelo,
He vuelto a donar mi soledad,
Que es mi demiurgo,
Universal artesano.
He vuelto a abrazarme en espejismos
Cuyo único límite es el ojo.
He vuelto a amar,
he vuelto,
Vivido nunca lejos
De tan irresistible antojo,
He vuelto a saber sin saber,
A navegar sin viento y sin remar,
He vuelto a ser ésa, Última Thule,
Membrana
Entre lo uno y lo otro
Y entre lo que hay y no hay.
He vuelto a amar,
He vuelto,
He vuelto y sin excusa,
El amor no resiste los poemas,
Ellos existen muy a su pesar.
Y yo lamento y con cada bocanada lo celebro
Tener que volver amar.
Vivir, vivir,
Volver, siempre volver y nunca solo amar.