Antonio Acevedo Linares (El Centro, Barrancabermeja, Colombia, 1957).Poeta, Ensayista y Sociólogo. Catedratico Dpto Humanidades UTS. Magíster en Filosofía Latinoamericana con especialización en Educación Filosofía Colombiana de la Universidad Santo Tomás y especialización en Filosofía Política Contemporánea del Instituto de Filosofía de la Universidad de Antioquia. Diplomado en Gestión y Administración Cultural,Gobernación de Santander-Corporación Interamericana de Educación Superior. Diplomado en Derechos Humanos y Resolución Pacifica de Conflictos, Universidad Industrial de Santander. Ha publicado los libros de poesía y ensayos : Plegable # 1 (Poesía), 1987; Arte Erótica, 1988, Plegable # 2 (Poesía) 1990, Plegable # 3 (Poesía) 1994, Sociedad de los poetas,1998. Plegable # 4 (Poesía) 1999. Los girasoles de Van Gogh, Antología poética, 1980-1999. Vol.1, 1999, Plegable # 5 (Poesía) 2000, Plegable # 6 (Poesía) 2001, Poesía de viva voz (CD) 2004, Atlántica, Antología poética, 1980-2004. Vol.2,2004, En el país de las mariposas, Antología poética, 1980-2007. Vol.3, 2007, Por la reivindicación del cuerpo y la palabra, (Reseñas criticas) 2008. La pasión de escribir (artículos, ensayos y entrevistas poetas y escritores colombianos)2013. La poesia está en otra parte, 2016.
LA POESÍA
Senté la poesía
en mis piernas
y la acaricié como
a una mujer desnuda
y pase mi mano entre su pelo
y la besé en sus ojos
y en su boca con la ternura
infinita de soñarla
y la abrace contra mi pecho
mirándola dulcemente a los ojos
y sentí como latía su corazón
por dentro estremecida
en mis brazos cuando
desflorada ya se
hacía mujer la poesía.
ORACIÓN AMOROSA
Amor mío que
estás en mi cielo
amoroso sea tu nombre
déjame entrar en tu reino
amémonos a nuestra
voluntad así en los días
como en las noches
dame los besos y caricias
y rosas y abrazos de cada día
perdóname los olvidos
como también perdonamos
a los que nos olvidan
déjame caer en la
tentación de tu cuerpo
y librémonos de la muerte
del deseo y el amor.
AMO
Uno es lo que ama
Facundo Cabral
Amo la tarde la lluvia
el mar y sus gaviotas
tu voz y tu pelo al viento
fumar a orillas de las ventanas
amo la noche con la luna
llena y sus estrellas
la ciudad bajo los faroles
y los árboles como en primavera
amo la forma de tu espalda
y el café mientras llueve
los días del arco iris
y los poemas que te escribo
amo el amor que me
enamora de la vida
y los girasoles de Van Gogh
la sinfonía de Vivaldi
las canciones de Cabral
los poemas de Witman
las películas de Berman
la sonrisa de la Gioconda
el canto general de Neruda
amo las palabras como
la rosa roja de tus labios rojos
y el sonido de una guitarra
el vino y la dulce sonrisa
de una mujer como vivir y escribir
amo el aire que respiro
porque me hace sentir vivo
como tu cuerpo cuando lo amo
la calle solitaria que camino
a diario y la soledad
que me acompaña como
la sombra que no se cansa
de seguirme a cada paso
amo luego existo en las
cosas que también amas.

POÉTICA
La poesía ese primer
territorio libre de la palabra
sus armas no son más
que la ternura y la lucidez
del hombre que la esgrime
como una espada o una caricia.
La poesía camina a pie
por la ciudad en la forma
de una mujer de falda roja o senos divinos
en las palomas blancas o grises
que revolotean sobre las estatuas heroicas
en los árboles de flores moradas
o amarillas que caen contra
el piso como hojarasca.
La poesía es la patria
de la lengua que escribes y hablas
y de la tierra que amas y cantas
son las mujeres desnudas de Botero
las mariposas amarillas de Macondo
el verde de todos los colores de Aurelio Arturo
el movimiento de caderas en árabe de Shakira
la travesía de Maqroll el Gaviero de Mutis
la rebelión de Joe Arroyo
las barracudas de Obregón
la casa en el aire de Escalona
el escorpión de Higuita
el mar de siete colores de San Andrés
la tierra del olvido de Vives
el río de colores Caño Cristales
en la Sierra de la Macarena
las negras palenqueras de Cartagena
el canto de flauta de millo
de los gaiteros de San jacinto
y la vorágine de Arturo Cova de Rivera
los que definen el rostro
imborrable de la poesía.
ELLA DOBLÓ SU PIERNA IZQUIERDA
Ella dobló su pierna izquierda
sobre su pierna derecha y el paraíso
se reveló por unos instantes
que parecieron eternos y sus labios
se sonrieron como los de su boca
y en sus ojos brilló ese mágico
poder de seducción que la hacía
única e irrepetible como mujer
que afloró el deseo más puro del hombre
y que la observó devolviéndole su
sonrisa con la que la amó y se
quedaron atrapados para siempre
en el amoroso y discreto encanto del deseo.
9 DE ABRIL
Un hombre que era
un pueblo muerto
a disparos de revólver.
Un tranvía que arde
entre el fuego.
Un hombre arrastrado
por las calles linchado
por la muchedumbre enfurecida.
Unas palomas que vuelan
despavoridas en la
plaza de la catedral.
Un hombre que creará
un mítico pueblo imaginario
llamado Macondo
su máquina de escribir
arde entre el fuego.
Un reloj que se ha detenido
en una hora aciaga a mediodía.
Un hombre que años después
hará una revolución en una isla
del Caribe camina por las
calles bogotanas en ruinas.
Una muchedumbre de hombres
que blanden sus machetes
y martillos y palos
y destornilladores al aire.
Una hilera de cadáveres
que yacen frente
al Cementerio Central.
Una lluvia que cae sobre
la tarde sangrienta
en la larga noche
de un país en llamas.
PATRIA NUESTRA
Patria nuestra
que estás entre
el cielo y la tierra
rodeada de dos
océanos azules
a vuelo de alcatraces
a orillas de los manglares
que navega en canoa
por el Amazonas en
la tierra de la cerbatana
donde se oye el clamoreo
de las guacamayas
con los colores de nuestra
bandera patria esa misma
que camina por el territorio
de tu piel y del color
de tu lengua.
Patria nuestra
que estás entre el oleaje
del mar y las nubes
y los árboles
entre la vida y la muerte.



