(Pola de Siero, Asturias, España, 1986). Poeta y periodista. Es licenciada en periodismo por la Universidad Complutense de Madrid, máster en estudios árabes e islámicos contemporáneos por la Universidad Autónoma de Madrid y Licenciada en Filosofía por la uned. Es autora de Soldado que huye (Hesperya, 2008), Los idiomas comunes (Hiperión 2010; con esta obra obtuvo el XIII Premio de Poesía Joven Antonio Carvajal, así como el Premio Nacional de Poesía Joven Miguel Hernández en 2011, concedido por el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte) y Las señales que hacemos en los mapas.
Una educación sentimental
Urge que entiendas que lo que urge
no es la noche sino el despertar:
ese momento entre el sueño y la vigilia
tan en tierra de nadie que de él
no cabe duda.
Carrera espacial
De pronto la perra Laika tenía
la luna de aullar al alcance de las fauces,
pelota de cráter.
Pero la perra espacial no sabía
conducir la nave.
Lentas rupturas
Como la erosión en el cuello de un reloj de arena
que una mano mítica llevara siglos girando sin error ni descanso,
todo ritmo implacable
contiene sin quererlo su vejez:
crisálida de agua
que lleva dentro espuma,
la pauta también abre sendas
para el desgarro.
Modo de empleo
Estuve al borde del cinismo.
Afilé mis palabras,
cultivé alusiones,
desgrané tristezas.
Casi pensé
que era importante un gesto impenetrable
y hacer como si el dolor fuera asunto de risa.
Pero no.
Hay que acariciarse los ojos.
También nosotros necesitamos amor para ser valientes.
Ofrenda
Toma, este es mi cuerpo.
Ha vivido tempestades y lleva dentro animales pequeños
que por su nombre podrían ser dinosaurios.
Toma, este es mi cuerpo,
te estaba esperando,
cada mañana lo perfumo y a menudo
no me deja dormir,
si te fijas bien verás que en los recodos
tiene la forma de tus manos.
Toma, este es mi brazo, tuyo,
este es mi labio,
tuyo,
este es mi cuerpo y enseguida
piel,
entrañas,
tuyo,
se va a poner a llorar de amor,
naranjas, viento,
toma,
este es mi cuerpo,
te estaba esperando,
a veces no estás y no es nada,
a veces cuerpo,
a veces voz.
El descanso del héroe
Lo que más molestaba
a Teseo
-motivo suficiente incluso para un abandono
sin excesos sutiles-
era saber que, sin ella,
nunca hubiera desatado el laberinto,
nunca sido héroe,
nunca vencido fieras ni fantasmas.
Muchacho,
dijo el minotauro atravesado,
eres el más grande de los héroes,
tremendo truco el hilo.
Y mientras el monstruo se desangraba,
afligido por la duda de su mérito Teseo
comprendió
que ya
no iba
a amar a Ariadna.
Geografía política
Los doctores llevan siglos equivocándose:
el corazón se sitúa más bien a la derecha,
tiende siempre a posturas conservadoras.
No sé por qué,
pero he visto más de mil ejemplos,
lleva a la gente a decir casa, mío, patria.
El corazón
no tiene sitio fijo pero tiende,
ya digo,
a la derecha.
No importa lo que pienses.
Él cree en la propiedad y llora por celos,
busca estabilidad,
lo olvida todo
por una certeza falsa de calor;
defiende el país, la familia,
y en cuanto te descuidas
se lanza a veleidades con anillos.
Y ahí nosotros, siempre en lucha
por demostrar que sigue estando,
como afirman los latidos,
a la izquierda.



