Poeta y ensayista, nacido en la ciudad de San Juan de Pasto, en 1977.  Sus obras son: A través del tiempo, Estructuras, libro de poesías y su actual poemario Cumbres. Ha participado en eventos locales como: el 1er concurso departamental cuento ecológico -oso de anteojos- Nariño 2013,  Encuentro de poesía y cuento corto lecturas para la paz. Recital poético hojas de la tarde verde, Poetas en carnaval versión 2016, Encuentro literario “Conversemos” de la Fundación Qilqay (encuentros apoyados por el programa nacional de concertación cultural del Ministerio de Cultura). También aparece en gacetas como Paranoia de Pereira y Letanías paganas de la ciudad de Medellín. 

 

 

Parafraseando

 

Bienaventurada la vida, en su eco nos muestra un coro a dos voces, sístole y diástole.
Bienaventurados los muertos, dejando su vida a quienes la niegan, la pudren, la consumen.
Bienaventurado el amor, alistando en cada puerto, nuevos rumbos, con nuevos marinos, en un mismo y placentero mar.
Bienaventurados los hombres que destruyen el mundo, facilitando el trabajo al caos.
Bienaventurados los poetas, en sus horizontes, podrán ver por fin sus mágicas palabras haciendo la vida menos fría, mucho más pura.
Bienaventurados los musulmanes, los católicos, los de reinos lejanos, los de fe en el más allá, han sembrado lejos de su propia tierra, sus raíces se pudrirán en la costumbre.
Bienaventurados en ésta vida, los que nunca mueren y a diario hacen nacer soles de una sonrisa, de un solo abrazo.
Bienaventurados aquellos que entre sus miedos, dejan lo poco que conocen y se permiten volar hacía ellos mismos.
Bienaventurados los unos y los otros, los malos, los enemigos, por ser también una partícula del universo, bendecidos todos por sobrevivir al mismo error que hizo del olvido una palabra definitiva.

 

 

Advertencia

Tengo pensado escribirte de a dos en dos latidos, aquellos que me impulsan siempre sobre las orillas de tus ojos, para perdurar un poco más entre tus párpados.

Y no sé sí te guste, o sea la misma sensación de ayer al leer mis escritos, la que te permita seguir la misma dirección de tu navío.

Yo te observo desde mis necedades y en cada una tu nombre o tu figura me condensan a llover sobre tus tierras.

Busco entonces como caer, quizá como lluvia, como nieve, como poesía, o como una dulce autopista, antes de que llegues a mundos oníricos e impenetrables, y me abandones hasta un nuevo latido, que te una entre sus destellos otra vez a mí.
Pienso que ciclo será el nuestro, que privilegio tendré por culminar hasta la última visión de tus sentidos, atrapado entre un mar que siendo luz, me tentó a ser parte de sus profundas aguas, aún sin saber nadar.
Yo, que sobre tus playas aun merodeo, designo tiempos exactos, para hacer de tu sonrisa un muelle perfecto para mis palabras.
Una poesía navegante.

 

Destino

Me sugerí muchos besos tuyos, todo a raíz de investigar sí dentro de tus ojos cabían más tardes conmigo.

Mis latidos fueron aumentando debido a tu órbita de octubre,

La luz de tu aroma había penetrado los oscuros rasgos de un barrio muy criminal, allí aprendiste a caminar, para llegar a tiempo y alcanzar a observar un verano en nueva york.
Yo te seguí hasta donde más pude y hoy habito en todos tus puntos cardinales.
Sé de donde vienen tus episodios y me esmero en escribir con las dos manos, para que tu espalda cuente más historias que los testigos.
Ahora, el tren que nos dio su pasaje, vuelve a encontrarnos y nosotros reconocemos su número para llamarlo tiempo.

Y el decidió fijar nuevos destinos donde los dos volveremos a partir juntos.

 

Epitafio

 

Sin saber dejamos nuestra piel sobre la vida,

Luchar contra el tiempo que nos sumerge en ese inmenso abismo de los recuerdos.

De a una en una, nuestras opiniones se aglomeran a la entrada o salida de nosotros mismos.

Heredamos una parte del pasado,

Y son nuestras huellas las que determinan como llamarnos,

Bestias,

Humanos,

Errores,

Conquistas,

Hijos y atardeceres.

Hemos venido desde tan lejos,

Y es esa chispa divina e interpretable la que sostiene nuestro mundo.

Poco importa que en nuestro egoísmo, lo creamos solo nuestro.

A la soledad la domestico la fe.

Mientras pululan los amigos muy detrás de nuestros aciertos.

Nos aprisionan los detalles y tenemos la conciencia tranquila y a la venta.

Muy buenos días mundo.

Donde nuestras estructuras livianas, moldeables, sobretodo injustas,

Son una balanza que determina el peso absoluto de nuestro más íntimo yo,

Aquel que reina fingiendo ser luz.

Aquel que muere pretendiendo ser vida.

 

 

14.233

Si fuera necesario comenzar por algo, diría que han sido más días,

Aunque el tiempo se derrame en gritos locos, sus desesperados tic-tac-tic-tac-tic-tac…
Hay una pausa donde uno termina por hablar con sigo mismo

Dejar atrás tantas consideraciones, enfermedad que llaman conciencia.
Restos de mundos paralelos nos atan a altares.

Gritos que son parte del recuerdo, al ser una parte desintegrada de tu fuerza.
Le hablo a la nada como si me conociera.

Como si al saber mi nombre, entendiera mis luchas y aquellos diálogos, entre mi locura y la tosca imagen que todos tienen de mí.
Me atrevo a utilizar una imagen que no me merezca,

Atraer tantas manos para el último invento que ha creado el hombre,

Espejo de Dios.

Aquel que en su infinita grandeza entregó un teatro repleto con todas las máscaras posibles.

Un lugar donde flotan tantos aplausos que al cruzarse con los espíritus, terminan por engrandecer el enigma de porqué el mundo busca a diario tener tantos reflejos,

Olvidarse de que el universo no conoce un segmento que se repita y que cuente la misma trágica historia.