Por Gustavo Colorado Grisales

Atado a lo alto del madero

El  Dios hombre

Otea el reino de luces y sombras

Que lo definen

Aterido y lúcido

Se abisma

Y el tamaño del sinsentido

Lo obliga a preguntar:

“Padre mío, ¿por qué me has abandonado?”

Y  el silencio le responde

Que es hora de bajar de la cruz

Y hacerse uno con el polvo:

Única forma posible de la eternidad.

PDT. Les comparto enlace a la  banda sonora de estos versos