Welcome To Sarajevo, el film del inglés Michael Winterbotton, muestra una importante narración y descripción de los hechos que ocurrieron en Sarajevo, durante la Guerra de Bosnia a mediados de la década pasada. Para el recuerdo.

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Por: Andrés Osorio

Welcome To Sarajevo, el film del inglés Michael Winterbotton, muestra una importante narración y descripción de los hechos que ocurrieron en Sarajevo, durante la Guerra de Bosnia a mediados de la década pasada. Winterbotton plasma de forma acertada, a mi parecer, la vida y las decisiones de un grupo de periodistas británicos que se encontraban haciendo el cubrimiento para sus respectivos medios.

El trabajo de estos reporteros, al igual que el de todos aquellos valientes o “locos” que se dedican a este oficio, transciende por momentos el informar y puede llegar incluso a afectar sus vidas, llevándolos a ciertos dilemas morales, personales, éticos y profesionales. Así, le pasó a Michael Henderson, interpretado por Stephen Dillane, quien después de verse ligado afectivamente a los niños de un orfanato, decide adoptar a uno de ellos.

Ryszard Kapuscinski, el periodista polaco, es uno de los que tal vez más experiencia tuvo en este campo. Él mismo afirma en su obra Los cinco sentidos del periodista que esta profesión puede absorber a la persona, limitarla a hacer solo lo que su empresa le exige. Sin embargo, según Kapuscinski, el éxito está en no dejarse llevar por eso, sacar tiempo para sí mismo, y explotar esos recursos mentales con los que todos contamos.

Pero esto trae a colación otro problema y es el que enuncia Umberto Eco: el de la responsabilidad individual. “El ideal de la responsabilidad individual de modo alguno impide que ayudemos a otros, con ciertos límites, en momentos de necesidad” (Nathaniel Branden). En este “ideal” entra a jugar uno de los tantos dilemas a los que se ve enfrentado el ser humano cada sale de su casa a enfrentar el mundo, cada que ve los medios de comunicación y escucha las noticias del día y en el momento de estar caminando por las calles y ver el puñado de niños y hombres de la calle que se le acercan a pedirle dinero u otro de tipo de ayudas o a venderle todo tipo de golosinas y objetos extraños. Eso es diario.

Ahora, en el caso del periodista de guerra, la situación no es muy distante, aunque sí más aguda. Su labor le exige entregar noticias diarias, información que venda, “chivas” que debe conseguir así le toque llegar hasta lo más profundo del conflicto, poniendo en grave riesgo su vida. A esto se le suma lo difícil que es tener que ver de primera mano, como mueren miles de personas (se calcula que esta guerra dejó más de 250 mil muertos) ante sus ojos.

Lo que le pasó al protagonista de esta historia, no es exclusivo de unos pocos. Se sensibilizó ante la apatía y la desidia de las autoridades, que dejaron prácticamente olvidado un orfanato que cada día que pasaba corría más peligro. En este punto es pertinente preguntar: ¿será que en casos como éste, deben primar las responsabilidades individuales y las profesionales sobre el bien común?

Otros ejemplos de filmes en los que se muestran dramas similares son Veronica Guerin (dirigida por Joel Schumacher), Tinta Roja (de Francisco Lombardi) o documentales como Control Room (Jehane Noujaim), donde se retrata el trabajo de los periodistas de Al-Jazeera durante la guerra en Irak. Seguramente son muchos los que diariamente se ven ante el difícil reto de escoger entre su seguridad personal, las exigencias del medio y la vida de una más de las víctimas de la guerra.

Welcome To Sarajevo
Año: 1997
Dirección: Michael Winterbotton
Guión: Michael Nicholson
País: Reino Unido
Reparto: Stephen Dillane, Woody Harrelson, Marisa Tomei

Nominado a la Palma de Oro en el Festival de Cannes de 1997