Soy una PUTA

LEO TOROSon las putas las que les han arrebatado ese derecho a pensar y las mujeres en su conjunto relegadas a un ser humano de segunda categoría. Porque son las putas las que han logrado el voto para la mujer hace apenas 50 años.

 

Por: Leandro Toro Valencia

Vale la pena convertirse en una PUTA. Sí, así como leen, por escandaloso que suene, todos debemos convertirnos en putas. Y es que la sociedad le ha dado a ese calificativo el peor de los significados, y por años ha sido utilizado para atacar al género femenino cuando éste no encaja en los estereotipos que la religión, el mercado, el machismo y las tradiciones sin sentido han construido para violentar a la mujer.

Todos debemos convertirnos en putas y solidarizarnos con todas aquellas mujeres que algunas vez han tenido que escuchar esto: “pss, pss, ¿a dónde vas tan solita?, mamasssitaaaa, están cayendo angelitos, SSSSreyna!!!! ¿De a cuánto la mamada?”. Es que ya no se acepta que este tipo de expresiones se escuchen más en nuestra sociedad. Convertirnos en putas para aceptar que las mujeres pueden vestirse como quieran, reafirmar su personalidad y expresarse, sin que estén siendo atacadas en cada esquina.

Puta, entre otras terminologías, viene del verbo en latín putare que significa pensar. Sí ven por qué debemos convertirnos todos en putas, porque no es coincidencia que sean las putas las que buscan la reivindicación de sus derechos, solo por el antojo de una cultura patriarcal de arrebatárselos. Son las putas las que les han arrebatado ese derecho a pensar y las mujeres en su conjunto relegadas a un ser humano de segunda categoría. Porque son las putas las que han logrado el voto para la mujer hace apenas 50 años. Y porque es a las putas a las que hoy se les sigue atropellando con las religiones, el machismo y el consumismo que las vuelven objetos sexuales.

Hoy la lucha no es solo de las putas, es de todos que nos hemos de convertir en putas, en seres pensantes que no admitiremos tradiciones sin sentido que atropellan los derechos de las mujeres. Que no aceptamos un comercio que usa la mujer como símbolo sexual. Que no aceptamos que las religiones releguen a la mujer a ser.