alvaro ramirezMaduro amenazó que “¡¡gobernará con los militares y el pueblo!!” Con esa amenaza, Maduro cerró definitivamente el camino de la Democracia en Venezuela y le mostró a los hermanos venezolanos que el camino para sacarlo deberá ser una revuelta Cívico-Militar; no les dejó otro camino.
Por: Álvaro Ramírez González 
 Son ya 17 años de gobierno socialista bolivariano en Venezuela. Cuando los venezolanos eligieron en las urnas al coronel Hugo Chávez Frías, cansados del duopolio Adeco-Copei, nunca imaginaron que habían dado un salto al vacío y caído a la jaula de un gorila. Son dos mis apreciaciones. La primera, la destrucción de toda la estructura económica y social de ese país y la conducción a su ruina. La segunda, que con Chávez y Maduro, el socialismo del siglo XXI, firmó su sentencia de muerte política. La brusquedad, la ordinariez, la brutalidad, la violencia. La capacidad de robo y saqueo y la forma vulgar como atropellan y callan los medios de oposición, no tienen antecedentes en América. Tantos abusos y errores no habían confluido antes.
Tan enorme daño económico y social en solo 17 años no lo conocía el mundo. Eso de gritar como lobo herido tantas agresiones, amenazas y mentiras, tiene saturado al pueblo venezolano que hoy está dispuesto a sacrificar “todo”, con tal de expulsar ese odioso y ruinoso régimen.
Ese caldo peligroso de tiranía, pobreza, humillación, desempleo, desabastecimiento, delincuencia y aislamiento de la Comunidad internacional en comercio y finanzas, lleva tanto tiempo en el fogón, que ya está haciendo burbujas y muy pronto va a dar punto. La carta de Mauricio Macri, nuevo presidente argentino, es durísima.”¡¡Donde Usted ve enemigos yo veo venezolanos descontentos con su gobierno!!”. El señor Almagro, secretario de la OEA, en otra magistral carta, le aclara a Maduro que “es Él quien está atropellando la verdad, ejerciendo un gobierno tiránico y aislándose cada vez más de la Comunidad Internacional.”
Las elecciones del 6 de diciembre para elegir la Asamblea Legislativa derrotaron a Maduro de manera estruendosa; será su peor y última derrota por la vía del voto. Viéndose ya derrotado de esa manera por todas las encuestas, Maduro amenazó que “¡¡gobernará con los militares y el pueblo!!”. Con esa amenaza, Maduro cerró definitivamente el camino de la Democracia en Venezuela y le mostró a los hermanos venezolanos que el camino para sacarlo deberá ser una revuelta Cívico-Militar; no les dejó otro camino.  “¡Óiganlo bien, esta revolución no se irá nunca, se quedará para siempre!”.
Lilian Tintori, la valerosa señora de Leopoldo López, es la líder de ese proceso que ya alcanzó una muy alta temperatura. Los días de ese régimen tiránico están contados; son muy pocos y sin duda alguna los militares que ya han hecho evidente su descontento, se unirán al pueblo y darán el golpe. Suramérica empezó a corregir el rumbo con la derrota de la detestable, ignorante y corrupta Cristina Kichner en Argentina. Sigue Maduro, Venezuela está que explota. ¡Y explotará! Y se alista Correa en el Ecuador; se lo está devorando la oposición. Evo Morales no será capaz de reelegirse y Dilma Rouseff, con un Brasil caminando de para atrás, con un proceso para destitución en la Cámara de Diputados por corrupción, de pronto no será capaz con un 7% de opinión favorable de terminar su renovado periodo.