En su reciente rendición de cuentas Juan Pablo Gallo presentó, junto a Luis Enrique Arango, identificado con el alias de “Kike” entre los universitarios que varias veces lo quisieron sacar de la rectoría de la UTP, el proyecto de la Universidad de Cuba. De seguro el lector habrá escuchado en la presentación de este proyecto frases como “los jóvenes de Cuba deben tener su propia universidad” o “la educación es la mejor herramienta para disminuir la pobreza y aumentar el empleo” (ver imagen).

Figura 1. Imagen tomada del blog oficial del Alcalde.

 

 

Por: Alexis Barrios Mejía*

Frases muy impactantes. Con razón dicen que la presentación, hablando en el caso de los proyectos, puede llegar a ser tan importante como el contenido del mismo. Realmente se ha creado el imaginario entre los residentes de Cuba de que habrá otra universidad. El joven, emprendedor, trabajador y youtuber alcalde se ha encargado desde la época de campaña de que la imagen que presenta ante la comunidad sea positiva, explotando de diversas formas los anteriores adjetivos; cosa bastante peligrosa o engañosa como en este caso, donde he llegado a escuchar pereiranos diciendo que esta será otra universidad privada, pero de Cuba.

Dicho proyecto, según lo han expresado varios medios locales, consiste en una “universidad” que usará las instalaciones del colegio Ormaza, y que prestaría el servicio de la educación a la comunidad de Cuba de las siguientes carreras:

-Dos carreras técnicas: Ofertadas por el CIAF (Instituto de formación en educación técnica). Los estudiantes serán becados distribuyendo el costo de cada uno entre el CIAF y la Alcaldía.

-Una carrera Tecnológica y una profesional: Ofertadas por la Universidad Tecnológica de Pereira. Los estudiantes de Ingeniería de Sistemas y Computación serán becados por medio de un convenio con el ministerio de las TIC, y se ofertará de manera regular el programa de Tecnología Industrial, advirtiendo eso sí que el costo de la matrícula será más elevado y diferente al de los costos ordinarios del programa en la UTP.

(Ver información aquí)

Proyecto con buena imagen ante la comunidad, pero ¿cuál es el realmente el contenido de este proyecto?

Según Boaventura de Souza Santos, reconocido intelectual y referente académico en el área de la educación superior, para que una institución sea universitaria debe contar con programas de pregrado y posgrado, investigación y extensión. Este ente deberá además tener un enfoque de transformación social que prepare a sus educandos en diversas áreas por medio de una formación que integre conocimientos de tipo político, humanístico, cultural, social y  técnico[1].

Y entonces, pues, como adivinará el lector la universidad de Cuba no cumple ni con lo uno, ni con lo otro. En especial porque los programas técnicos no integran las anteriores áreas del conocimiento sino que se enfocan en la educación meramente para el trabajo.

En la época de campaña, una propuesta pegaba cada vez más duro en los barrios populares de Cuba. La propuesta indiscreta que el Gallo cantaba desde la madrugada sin pelos en la lengua. La propuesta que era una universidad, pero que  salió como un instituto tecnológico (técnico en un 50%), consolidando una vieja apuesta de las clases dominantes del país, de que la educación superior hoy día puede ser un técnico en desarrollo de software. Eso es lo que se logra disfrazando a este instituto con el nombre de universidad.

 

¿Es universidad la Universidad de Cuba?

No, la formación que recibirán las personas que entrarán a estudiar los dos programas técnicos será formación de un Instituto Técnico (CIAF), mas no formación de educación superior que por derecho les corresponde, siendo la diferencia que en esta última se integran conocimientos no solo técnicos, sino también culturales, humanísticos y sociales.

No, esta institución no cuenta con formación posgradual y no cuenta ni con investigación ni con extensión, y a pesar del convenio con la UTP y de que ella sí cumple lo anterior, esto no implica que la “Universidad de Cuba” automáticamente cuente con ello.

No, es un proyecto mas no una universidad. Es un instituto de formación tecnológica, según el mismo programa de gobierno del Gallo, y por esto es que es antiético nombrar y disfrazar de universidad este proyecto. En últimas se desnaturaliza el concepto de universidad entre los pereiranos.

Más claro no canta un Gallo, no es universidad y aunque varias veces han repetido que el objetivo del proyecto es disminuir la pobreza y aumentar el empleo, entra a jugar la duda sobre si el proyecto va a disminuir la pobreza. La universidad de Cuba hace parte de lo que Boaventura de Souza llama la crisis de legitimidad de la universidad, crisis creada por la idea falsa que se genera entre las clases populares de que la educación superior es la ofertada por el Sena o ciertos institutos técnicos y tecnológicos, concepto erróneo de universidad.

Esa crisis ha sido engendrada por la intromisión del neoliberalismo en la educación superior, y proyectos como la Universidad de Cuba respaldan y generan ese imaginario erróneo entre las clases bajas que terminan por ingresar a dichas instituciones técnicas y no a estudiar una carrera profesional. Esto y teniendo en cuenta la desfinanciación de la universidad pública y su permanente privatización desde el año 1991, terminan ampliando la amplia brecha entre pobres y ricos.

 

“En esta casa canta el gallo, pero manda la gallina”

Gallo es el gallo y la gallina son los grupos económicos que están por encima del poder del alcalde. Grupos económicos que toman las decisiones políticas regionales y nacionales y que hacen del alcalde un muñeco más del proyecto neoliberal de país. La gallina está al timón, y el neoliberalismo llegó a piratear la educación.

El proyecto neoliberal se ha metido en la universidad, eliminando rápidamente de las carreras los componentes críticos, políticos y humanísticos, y fortaleciendo los conocimientos de corte técnico y de formación para el trabajo. Preparando masas trabajadoras en vez de educar personas y el actual proyecto de la Universidad de Cuba hace parte de este paquete. Gallo, por lo tanto, representa los intereses de la clase dirigente del país en la universidad pública. Intereses que no claudican en sus intentos por privatizarla, al mismo tiempo que la ahogan presupuestalmente.

Y aunque sin llegar a ser tan famosa como lo es la liquidación del Instituto Municipal de Cultura, el señor alcalde tiene otra metida de pata, y es con los estudiantes de la UTP. Es bien sabido por la ciudad las numerosas veces que los estudiantes expresaron su preocupación ante la administración de Kike en la UTP, que duró 15 largos años cual dictadura universitaria, 15 años de privatización de la universidad pública (ver info sobre Kike aquí). 

Acá va la metida de pata, en época de campaña Gallo casi que les juró a los estudiantes en pleno galpón de la  Universidad Tecnológica de Pereira que el rector que tanto lucharon por sacar no iba a ser su secretario de Educación. Claro, tan astuto salió, que para cumplir la promesa no puso a Kike, sino a su amiguito político y compinche de ideología a dirigir la secretarìa. El viejo truco politiquero o como dice el popular meme de Bob Esponja en las redes: ¡la vieja confiable!

Kike no está en la secretaría, pero su amiguito sí y juntos están liderando el proyecto de la Universidad de Cuba.

Engaña a las personas con el proyecto aquí citado bajo una imagen falsa de lo que es educación superior y engañó a los estudiantes de la UTP que votaron por él. Una realidad no puede seguir pasando desapercibida, no es una situación nueva, es común en Colombia escuchar cómo quedan electos mandatarios bajo engaños y falsas promesas como el susodicho aquí mencionado.

Alcalde, no hay mejor forma de avanzar hacia una Colombia en paz que apostarle a la educación, a la educación superior para todos, de forma gratuita y en la universidad pública; pero esta apuesta implica trabajar por la educación superior como derecho fundamental, no por la educación técnica y disfrazarla de universidad.

*Representante de los estudiantes ante el comité de Bienestar Universitario de la UTP

 

[1]De Souza Santos, Boaventura. ¿Qué hacer? En: La universidad del Siglo XXI. La Paz, Bolivia. 2007. 4ta Edicion.p.59.