Si bien estamos en un país donde todos los ciudadanos somos titulares del derecho fundamental a elegir y ser elegido, no es aceptable que servidores públicos que hayan sido elegidos para un periodo de cuatro años, renuncien intempestivamente para ser candidatos a otros cargos de elección popular

DANIEL SILVA ORREGO derPor: Daniel Silva

Aún estamos a más de 12 meses para las elecciones que se celebrarán a las Alcaldías, Gobernaciones, Concejos y Asambleas del país. En este momento más que los candidatos y candidatas que surjan, lo que debe congregar la opinión pública es el bienestar de la ciudad y el departamento, pues se ha visto como en los últimos meses hay personajes que saltan de puesto en puesto como cual mico de rama en rama, pero ¿qué tal es el desempeño en dichos cargos y sus aportes al desarrollo de la ciudad? Empecemos:

El señor Juan Carlos Valencia Montoya, actual Director del Área Metropolitana Centro Occidente fue en principio Secretario de Gobierno de Pereira del actual Alcalde Enrique Vásquez, pasó por el segundo cargo sin solucionar de fondo la problemática del espacio público que afronta la ciudad, un ejemplo diáfano es la carrera 7 y la Calle 18. Sin embargo salió con bombos y platillos a ocupar la Dirección del Área Metropolitana, ahora se anuncia que renunciará a dicho cargo en el mes de septiembre para no estar incurso en inhabilidad y así poder ser candidato a la Alcaldía el próximo año. Entonces, ¿cuál fue el aporte del señor Valencia a la integración del sistema masivo de transporte? O mejor aún, ¿qué hizo para arreglar la problemática de los empleados de Promasivo?

El señor Mario León Ossa actual Secretario de Gobierno del Departamento de Risaralda, ocupó con anterioridad a este cargo, la Gerencia de la Lotería de Risaralda y ahora se informa que renunciará y regresará a dicho cargo administrativo, cabe preguntarse ¿Cuál fue su gestión para mejorar la conexión por tierra entre los Municipios Risaraldenses? O ¿su aporte a prevenir la explotación ilegal de minas en Quinchía y Pueblo Rico? O ¿su intervención de las bandas criminales del mismo Municipio de Quinchia? Pero lo más reprochable es que se informa que la renuncia se debe a que será una de las fichas del Gobernador Botero para aspirar a la Gobernación en el 2015, es incluso el descaro tan ufano por parte de estos funcionarios públicos, que el señor Botero mandó a hacer una encuesta consultando cuáles deben ser las calidades y cualidades del próximo gobernante departamental.

El señor Jorge Iván Arango hasta hace poco Secretario de Desarrollo Administrativo del Municipio de Pereira, también es otro de los sujetos que abdica de su cargo para ser un posible candidato a la Alcaldía de Pereira, pero lo que debe generar el debate es que también ocupó durante este gobierno el Despacho de la Secretaria de Educación, pasando por ambos cargos sin ton ni son, pues la deserción y la violencia escolar en Pereira siguen siendo ingentes, no hay políticas educacionales que permitan solucionar estructuralmente estas problemáticas.

De esta manera queda por mencionar los concejales que están pensando en renunciar para llenar su ansias de ser candidatos a la Alcaldía de la ciudad, entre ellos, José Norbey Quiceno, José Albeiro Quintero, Yesid Rozo, Juan Pablo Gallo y Juan Carlos Reinales, si bien estamos en un país donde todos los ciudadanos somos titulares del derecho fundamental a elegir y ser elegido, no es aceptable que servidores públicos que hayan sido elegidos para un periodo de cuatro años, renuncien intempestivamente para ser candidatos a otros cargos de elección popular, pues es una traición a un electorado, así como ocurrió con los diputados Herman Calvo y Juan Carlos Rivera.

Son las anteriores situaciones las que deben generar reflexión frente a los funcionarios que tenemos actualmente en la Administración Pública, debido a que han convertido los cargos en fortines políticos y saltarines a la palestra política, actos reprochables, por la razón que su función debe estar al servicio de los intereses de los habitantes y no de un partido político determinado. Se demuestra una vez más que mientras la mayoría de los pereiranos y pereiranas tienen el interés de que la ciudad retome su rumbo, los que están en los cargos jalonan contracorriente generando graves daños y estropeando la generación y fecundación de los intereses colectivos que tanto le hacen falta a la Querendona, Trasnochadora y Morena.