Desaciertos de un salón

A quienes concebimos la idea de este Salón para la Convocatoria Estímulos del Instituto Municipal de Cultura y Fomento al Turismo nos ha costado entender la lógica de esta curaduría.

 

Por: Margarita Calle

Fue inaugurado el pasado 15 de noviembre el  en la Sala de Fotografía del Museo de Arte de Pereira, conformado a partir del proyecto de investigación-creación curatorial ganado por el mismo Museo en la Primera Convocatoria Estímulos 2012, en el Área de Artes Visuales. La curaduría inicial estuvo a cargo de Adriana Arenas quien participó en la formulación y difusión de la convocatoria. El proceso final estuvo a cargo de Alejandro Garcés, a quien le correspondió cerrar con el montaje de la exhibición. 

La temática que articuló la convocatoria titulada 2013–1863=Pereira fue la conmemoracióndel sesquicentenariode la ciudad que tendrá lugar en 2013, desde la interpretación de la identidad delpereirano y/o el sentido de vivir en esta ciudad. Los participantes no tuvieron restricción de medios ni soportes para presentar sus propuestas y debían proyectar sus ideas con miras a insertarlas en las actividades celebratorias del próximo año.

A quienes concebimos la idea de este Salón para la Convocatoria Estímulos del Instituto Municipal de Cultura y Fomento al Turismo nos ha costado entender la lógica de esta curaduría. En ella se equiparó la noción de proyecto con la de obra de arte, sin que los responsables se ocuparan de estructurar estrategias de traducción, visibilidad, recepción y circulación de esta idea, en relación con los trabajos vinculados al evento expositivo.

Cuando el jurado de la Convocatoria Estímulos escogió este proyecto, reconoció la propuesta curatorial como novedosa, sin embargo, llamó la atención sobre el riesgo que comportaba estructurar un Salón con “Proyectos” y no con obras concluidas. Aquí se proponía un modo particular de proyectar y valorar el trabajo creativo, pero también se generaba cierta incertidumbre frente a los procesos y resultados. Por eso, en el acta de premiación, este jurado dejó consignadas algunas recomendaciones que se deberían tener en cuenta para garantizar la comprensión de las nociones comprometidas en el desarrollo del proyecto curatorial, entre las que destaco: 1) Presentar un diagnóstico amplio de las artes en Pereira, en tanto territorio diverso e incluyente, que permitiera abarcar la complejidad de lo que puede entenderse como “arte contemporáneo”; y2)Proponer estrategias de socialización para explicar, en diferentes contextos, las implicaciones de pensar en términos de proyectos y no de obras concluidas, de tal manera que los artistas y creadores interesados en participar tuvieran claridad sobre las “opciones que cabrían en la presentación de una “idea” o “proyecto”.

Hoy el Salón está abierto y la percepción que tenemos los espectadores es que esto es cualquier cosa menos un Salón de Arte. El panorama es árido, aburrido en extremo, lleno de carencias: pocas propuestas, poca creatividad, cero investigación, pésima curaduría. Lo único rescatable es el proyecto que recibió reconocimiento como ganador, titulado “Desde adentro”del artista Gustavo Toro, quien sí tuvo la iniciativa de explorar, a partir de la fotografía y el dibujo, la visualidad de su propuesta. 

A pesar de que los curadores informaron que la exhibición estaría integrada por las propias propuestas de los participantes, en respuesta a la naturaleza de la convocatoria, nunca pensamos que todo se reduciría a pegarlos folios de los proyectos en las paredes de la sala de exposiciones o a exhibirlos en algunos módulos; cosa que se hizo de manera literal, obviando en todos los casos las recomendaciones hechas por los jurados de la convocatoria Estímulos. 

Esperemos la evaluación de los supervisores del proceso, pero desde mi perspectiva, en esta ocasión el Museo nos metió gato por liebre.
*Directora Maestría en Estética y Creación, Universidad Tecnológica de Pereira.