El Batallón de Artillería San Mateo ubicado en la ciudad de Pereira se va; es un hecho. No precisamente por los vientos de paz que llegaron por cuenta del Acuerdo de La Habana, sino por razones más pragmáticas. La primera es que la ciudad creció y lo que antes quedaba en las afueras hoy está en medio de casas y avenidas. Le segunda apunta hacia un cambio en la proyección geoestratégica de la Cuenca del Pacífico colombiano, para lo cual Risaralda es primordial.

Lo anterior se manifiesta en la consolidación de la zona franca de Pereira en el sector de Caimalito, las obras del macro proyecto de infraestructura vial Pacífico III con un valor de  1.3 billones de pesos que bordea el departamento y los diseños del Puerto de Tribugá, al cual se accedería por una amplia red vial a la altura del Municipio de La Virginia, a donde finalmente será traslado el Batallón San Mateo -BSM-, como dijo el Presidente Santos a mediados de agosto.

Desde que el Presidente afirmó eso al finalizar un Consejo de Seguridad celebrado en la ciudad, los pereiranos, despreocupados por las connotaciones regionales de esa decisión, se han dado al debate sobre un asunto más doméstico para la ciudad: ¿qué va a pasar con los predios del BSM?

El debate no es menor. Las casi 90 hectáreas del predio –otros dicen que son 61, ni en eso hay absoluta claridad– tienen enfrentadas diversas posturas gremiales y ciudadanas. Una plantea la construcción de un gran parque que combine espacio público con estructura ecológica dado que este se encuentra entre los ríos Otún y Consotá, para la generación de bienes y servicios ambientales de cara al Cambio Climático. Por esta línea, se encuentra el académico Samuel Guzmán, ex decano de la Facultad de Ciencias Ambientales de la UTP, también el profesor y columnista Roberto Meneses y la Concejal Carolina Giraldo, entre otros, quienes en el foro realizado el 12 de septiembre en la Fundación Universitaria del Área Andina manifestaron la necesidad de realizar estudios que determinen el potencial ecológico y ambiental del predio.

En  un punto intermedio se encuentran exponentes del desarrollo inmobiliario como el Presidente de Camacol, Juan Alejandro Ángel, que han expresado la posibilidad de construir al menos unas 5.000 soluciones de viviendas en altura, que ocuparían unas 20 hectáreas. Y en otra orilla se encuentra el Presidente del Concejo Municipal, Jaime Esteban Duque, quien calificó como “mina de oro” el predio y alegó la necesidad de una “intervención integral” que genere utilidades económicas, espacio público y beneficios ambientales.

La gran ausente durante el debate fue la misma Administración Municipal, en cabeza del Alcalde Juan Pablo Gallo o su Secretaría de Planeación, quienes fueron invitados al foro pero no asistieron. Los predios del BSM son sin duda unos de los bienes más estratégicos para las necesidades territoriales del municipio. Sin embargo, su destino se define en una carrera contra el tiempo, pues como afirmó el Presidente del Concejo, Jaime Duque, ya la propuesta de Plan de Ordenamiento Territorial (POT) ha sido radicada ante el Concejo y en ella se propone que el 70 por ciento del predio será destinado para el desarrollo inmobiliario y el restante para espacio público más equipamiento colectivo y adecuaciones a las que haya lugar.

Lo apremiante del asunto está en que el  próximo 15 de octubre se aprobará el POT, definiendo así la suerte del predio. El presidente del Concejo calificó como de vanguardia dicho instrumento de planificación, a pesar de que no ha sido modificado en las últimas administraciones. Pese a haber expresado a la revista Semana su interés de “jugársela” por un pulmón de al menos 30 hectáreas, el Alcalde Gallo no envió un buen mensaje a los ciudadanos al no asistir al debate ni enviar alguno de sus representantes. Lo único cierto es que las decisiones se están tomando por fuera del querer ciudadano y dentro de círculos en los cuales ni los gremios locales tienen asiento.

El 15 de septiembre se dará un Cabildo abierto en el Concejo para la discusión del POT. Si en este espacio -vía participación civil- no se logran modificar los porcentajes propuestos para el predio, el proyecto seguirá su curso. Al ser indagado, Juan Alejandro Ángel mencionó el rumor de que una firma constructora bogotana estaría tras el negocio de intervención urbanística del San Mateo. ¿Cuál es esa firma? Jaime Duque asumió como apropiados los porcentajes definidos para el proyecto. ¿Qué estudios soportan la decisión? ¿Por qué el Alcalde Gallo ni la Secretaría de Planeación han emitido comunicados informativos sobre el posible destino de este bien público? Esperemos que las respuestas lleguen a tiempo.