Hable, pero no burradas

ANGELA MORALESDebido a que la mayoría de las personas que faltan al trabajo dicen estar enfermas, el 70 por ciento de los jefes exigen presentar certificados pero tan solo un 30 por ciento de ellos investigan si realmente sus empleados estaban enfermos. 

 

Por: Ángela Morales

Escuchar: “Profesor, el perro se me comió la tarea” es tan común en las aulas de clase, que ya nadie le presta atención a ese tipo de excusas. Sin embargo, estas no son solo usadas en los colegios, sino también en las empresas por parte de empleados a quienes poco interesa la responsabilidad que adquirieron al momento de conseguir el trabajo o quienes, por alguna razón, no quieren ir y cumplir con el tiempo establecido para cumplir con su labor.

Hace poco, en un estudio revelado por una empresa de Inglaterra, se muestran las excusas más bizarras inventadas por personas que no quieren aparecer en el trabajo. De alguna manera se convierten en excusas estúpidas, pues es bien sabido, que desde hace algún tiempo los jefes y aquellos encargados de velar por el orden de la empresa, se ven obligados a pedir excusa médica para validar una falta laboral pues, de otra manera, no servirá de nada.

Debido a que la mayoría de las personas que faltan al trabajo dicen estar enfermas, el 70 por ciento de los jefes exigen presentar certificados pero tan solo un 30 por ciento de ellos investigan si realmente sus empleados estaban enfermos. No obstante, no se puede generalizar, ya que hay otros empleados más honestos, quienes reconocen su falta argumentando falta de sueño o la necesidad de una hora para descansar.

Pero, ¿quién no puso el termómetro al lado de la bombilla para no ir al colegio cuando era pequeño? Aunque mi mamá creía en mi palabra cuando le decía que me sentía enferma, no puedo negar que varias veces usé excusas para no tener que ir a clases, como aquella de los famosos cólicos, porque, hay días en los que, definitivamente, no estamos para salir de la casa.

Sin embargo, hay gente conchuda que a veces pone a volar su imaginación muy alto. Hablar sobre la muerte de algún familiar o decir que la pareja tiene miedo de algo en especial y no la puede dejar sola, junto a excusas como “Mi pececito está enfermo”, “Mi novia me mordió en un lugar muy delicado y no puedo ir a trabajar” o “Teñí mi pelo y no me quedó muy bien”, son algunas de las más escuchadas por parte de los jefes de las empresas.

Si esas son las excusas británicas, ¿cómo serán las excusas en Colombia? ¿Cuál será la reacción de los jefes cuando llegan con excusas como esas? Yo creo que los colombianos y más aquellos que manejan personal, deben de ser personas con un alto grado de paciencia para saber responder de manera inteligente a este tipo de comentarios. Parece un poco increíble que alguien pueda llegar, y decir tranquilamente, “Perdone, pero hoy no me siento demasiado inteligente para trabajar” y pensar que de esta manera su jefe se sensibilizara y le permitirá la falta. Da hasta risa.

Sin embargo, algunos empresarios son tan comprensivos, que entienden cuando son necesarios unos días fuera del trabajo y, aunque no le darán mucho tiempo libre, por lo menos si tendrá tiempo para descansar su cuerpo y su mente. Es solo cuestión de hablar pero de una manera sensata y creíble. Las excusas ya pasaron de moda.