Por: Gustavo Colorado Grisales
Varado en la mitad de la noche
Dibujó los amores que fueron
Los que son
Y los que ya no serán.
Con hebras de silencio
Tejió un refugio para su corazón
-Contrito y amargo de tanto barajar cartas trucadas-.
Atendiendo a un viejo llamado
Desempolvó su sombrero de mago jubilado
Y se lanzó a las calles a decir la buenaventura.
A modo de recompensa
Recibió la moneda del desdén
Y la mirada atónita de antiguos amigos
Que cruzaban la esquina
Ajenos al delirio del semáforo.
Un año después de repetir la ceremonia
Tres veces cada día
Supo al fin de qué sustancia
Está hecho el olvido.
Tribunas ( Pereira) abril 25 de 2016
PDT: les comparto enlace a la banda sonora de esta entrada

