ANGELA MORALESLos analistas de las grandes corporaciones publicitarias, especialmente en los últimos treinta años, han concentrado su atención en niños y adolescentes, ya que es un sector de la población que por su inexperiencia tiene muy pocas defensas frente al bombardeo de imágenes estimulantes, mensajes manipuladores y valores comercializados.

Por: Ángela Morales Chica

Podría decirse que los niños son clientes, compradores y consumidores del mercado actual. El simple hecho de la increíble rapidez y la fuerza con que la publicidad a través de los medios de comunicación se ha incorporado a nuestra realidad y como cada vez más está influyendo en la manera de pensar y actuar de las personas, es de ponerle atención, principalmente la de los niños, quienes son más susceptibles.

Hace pocos días me encontraba realizando unas compras para el hogar y pasé por la sección de juguetería donde pude observar la gran escena que montaba una pequeña niña a su padre, en la cual le exigía que le comprara la última Barbie de moda ya que en la televisión la habían mostrado y todas sus amigas ya la tenían. Yo no me podía apartar del lugar, pues quería ver la reacción del padre, quien simplemente observó el precio de la muñeca y al ver los ojos de sus hija no pudo darle un no por respuesta y la puso en el carro de mercado.

La publicidad hace que la sociedad quiera comprar bienes materiales y superar frustraciones, fracasos y vacíos, creando la necesidad de adquirir objetos, en muchos casos innecesarios, al mismo tiempo de vender la idea de que estos van a conseguir elevar el nivel de vida y con esto las personas el nivel de felicidad.

Comparar el marketing de años pasados con el de ahora nos muestra un gran abismo, ya que con el tiempo las publicidades dirigidas a los niños se han vuelto mas sofisticadas y el tiempo de duración también más prolongado, pues lastimosamente, los publicistas juegan con la vulnerabilidad de los niños en el tiempo que esta al aire la publicidad.

Los principales productos que se ofrecen en la televisión para los niños son los juguetes y la comida chatarra y más en esta época navideña, en la cual las ilusiones están a flor de piel y los niños no dejan de soñar con los comerciales llenos de colores y formas llamativas.

Los analistas de las grandes corporaciones publicitarias, especialmente en los últimos treinta años, han concentrado su atención en niños y adolescentes, ya que es un sector de la población que por su inexperiencia tiene muy pocas defensas frente al bombardeo de imágenes estimulantes, mensajes manipuladores y valores comercializados.

Para esta situación es importante la presencia de los padres y que estos enseñen a sus hijos a ver espacios enriquecedores y no aquellos que puedan afectar su comportamiento integral. A su vez, como son muy pequeños, es importante que compartan en familia y no pasen largas horas frente a la pantalla recibiendo todos estos estímulos publicitarios que pueden influir en su comportamiento futuro. El ejemplo es la herramienta perfecta que tienen los padres en sus manos y es bueno buscar otras alternativas a la televisión como el deporte, la música y lo artístico.