Valeria Guerrero OsorioComo el símbolo del ying- yang, dos opuestos que mantienen en equilibrio el mundo según la cultura oriental, pero acaso, ¿no hay un punto blanco en el lado negro y uno negro en el lado blanco?

Por Valeria Guerrero Osorio

Robert Louis Stevenson dijo en su libro “El extraño caso del Dr. Jekyll y Mr. Hyde”, que una cosa es mortificar la curiosidad y otra conquistarla. Pero es que el ser humano es curioso por naturaleza, el verdadero dilema es el límite de esa llamada curiosidad.

Sino, que lo diga el doctor que protagoniza su historia quien en búsqueda de separar el bien del mal, terminó perdiéndose a sí mismo… o tal vez, todo lo contrario.

Desde sus inicios el mundo se ha regido por la moral, que al final termina categorizándonos a todos como buenos o malos; pero con el tiempo he llegado a pensar que la línea que separa estos contrarios es casi invisible, todo depende de la óptica con que se mire. Como el símbolo del ying- yang, dos opuestos que mantienen en equilibrio el mundo según la cultura oriental, pero acaso, ¿no hay un punto blanco en el lado negro y uno negro en el lado blanco?

Nadie es completamente malo o completamente bueno, el único fue Jesús y dejó de ser hombre hace mucho.

Clasificarnos, o pretender hacerlo por nuestras decisiones, me parece un error, y en este punto diré algo que para muchos no será de agrado, pero por ejemplo Hitler- sí, uno de los mayores genocidas de la historia- luchó por algo que creía bueno, aunque el resto del planeta lo tilde de malo. Obviamente no estoy evadiendo los demás factores que motivaron su “lucha”, pero digo que él creyó en su causa y con esa convicción convenció a casi todo un país de que era lo correcto.

Según la psicología, la motivación es lo que mueve al ser humano. Muchas cosas nos alientan a ser buenos, la familia, por ejemplo, pero, ¿puede ser este el mismo motivante de la maldad? Un asesinato puede haber sido ocasionado por una razón familiar: porque debía mantener en alto su apellido, por una promesa a algún pariente, por defender la vida de sus seres queridos… Todas razones de una decisión que cambia según el contexto, según los zapatos en los que uno se pare; siendo así, ¿cómo sabemos qué está bien o está mal? Si incluso la moral actúa diferente en cada persona.

Este año se estrenó Tomorrowland, una película dirigida por Brad Bird y protagonizada por George Clooney, en ella usan una metáfora para explicar que el bien y el mal habitan en cada ser humano, pero es decisión de uno alimentar al correcto, como el doctor Jekyll, que por liberarse de las ataduras del bien, se convirtió en el malo de la historia.

Sé que quedan varios interrogantes, pero está en cada quien darles respuesta. En mi opinión, no debemos juzgar a nadie por las decisiones que toma ni preocuparnos por agradar a nadie con las que nosotros tomamos. Finalmente, no muchos conocen las razones, es decisión nuestra ser malos como Mr. Hyde o buenos como el Dr. Jekyll, o tal vez hallar nuestro propio equilibrio como el ying-yang. Lo dejo al criterio de cada cual.