Margaret Thatcher dijo: “¡el socialismo se acaba cuando se termina la plata de los demás!”. Ya hicieron los daños y serán expulsados uno a uno de América Latina.
alvaro ramirezPor: Álvaro Ramírez González 
Los amigos del Socialismo del Siglo XXI y del Foro de Sao Paulo, deben estar de capa caída viendo cómo se les vino la estantería encima. Llegaron a tener el poder en América Latina en los más ricos países y lo están perdiendo de manera tan acelerada como atropellada. Venezuela, Argentina, Perú, Brasil, Chile, Bolivia, Ecuador, Uruguay y Nicaragua estuvieron gobernados por regímenes socialistas etiquetados con nombres y denominaciones distintas.
Primero se marchó Mujica en Uruguay; terminó su periodo y brilló por su sencillez y austeridad. Su reemplazo es de otra política. Después fue derrotada Cristina Kichner en Argentina, luego de haber ejercido un gobierno tiránico, despótico, abusivo y corrupto; no solo fue derrotada por Mauricio Macri, un hombre de derecha, sino que enfrenta serios procesos por corrupción que seguramente la llevaran a la cárcel. También seriamente comprometida en el asesinato de un Fiscal que la investigaba. Salió despreciada por el pueblo argentino y entregó la economía en quiebra.
Evo Morales todavía conserva una buena opinión favorable y una economía saludable, pero los bolivianos le acaban de negar en un referendo popular la posibilidad de reelegirse. Vienen cambios en Bolivia.
Nicolás Maduro está a punto de caer. El Socialismo Bolivariano de Chávez y Maduro hizo en 15 años la gran transformación en el hermano país. Eran los ricos del vecindario y hoy gracias a estos dos gorilas, Venezuela está arruinado, sin aparato productivo, sin un solo dólar, sobreendeudada, y sin alimentos. Maduro saldrá muy pronto en medio de sangre y gritos de júbilo. Su reemplazo será el anti- socialismo. Sin duda alguna.
Rafael Correa tampoco será reelegido en el Ecuador. Hizo autopistas y un buen trabajo en educación pero fue tirano, déspota, atropelló la libertad de prensa y su economía está casi en quiebra. Llegará un líder de la oposición. Ecuador se fatigó con esa tiranía socialista.
Keiko Fujimori, de tendencia derechista, se perfila como segura nueva presidente del Perú. Representa la antítesis de Ollanta Humala cuyo mandato termina desgastado y sin apoyo popular. Humala era simpatizante socialista.
Dilma Rouseff será separada del cargo para enfrentar un durísimo juicio político, que le dará una inequívoca destitución. Maquilló las cifras de la economía brasileña para hacerse reelegir. Mintió para ganar. En su mandato, la corrupción hizo metástasis en Brasil. Se robaron y quebraron a Petrobras, el gigante petrolero latinoamericano. La contratación pública fue tan corrompida que hoy está condenado a 12 años de cárcel el CEO de Odebrecht y también encarcelado el de Andrade Gutiérrez, las dos empresas de ingeniería y obras civiles más grandes del continente. Dilma se va y Brasil seguirá en crisis en manos de un Vice de apellido Tamer, mucho más enredado que su jefa. Pero los cambios llegarán al Brasil, la segunda economía de América Latina. El pueblo no los quiere más y exige cárcel para los ladrones. Ese es el panorama actual de los gobiernos Socialistas en el continente americano.

Al tiempo, ciudades como Bogotá, le dieron boleta de salida a los Alcaldes Socialistas. Mal preparados, Lucho, Samuel y Petro, manejaron muy mal a la ciudad y se la robaron. Hoy los bogotanos no quieren saber nada de la izquierda. Petro después de desbaratar a Bogotá pretende ser Presidente de Colombia por la izquierda. Jamás llegará. Margaret Thatcher dijo: “¡el socialismo se acaba cuando se termina la plata de los demás!”. Ya hicieron los daños y serán expulsados uno a uno de América Latina.