Gloria Inés Escobar (Columna)A pesar de los pesares, la violencia contra las mujeres, continuará. 

Por: Gloria Inés Escobar Toro

Mientras en ciertas culturas el nacimiento de una mujer siga siendo considerado una desgracia para la familia;

Mientras ayudar a crecer a una mujer sea una carga porque se sigue creyendo que ella solo sirve para parir pero no para contribuir al sostenimiento de la familia;

Mientras se siga educando a las mujeres como seres débiles;

Mientras se le siga cercenando el desarrollo de su capacidad intelectual porque se piensa que en ella resulta innecesario;

Mientras se las siga aleccionando para aceptar que su espacio natural es la casa, que su actividad primordial es “llevar el hogar”  y que la maternidad es su único camino;

Mientras se le siga enseñando que su valía está en su cuerpo;

Mientras se sigan exaltando como cualidades “femeninas” la dulzura, el sacrificio, la abnegación, la entrega, la sumisión;

Mientras se siga repitiendo que el lugar de los hombres es la calle y el de las mujeres, la casa;

Mientras se siga considerando que la mujer está para hacerle la vida amable al hombre;

Mientras se la siga entrenando para que su existencia trascienda a través de los otros (padres, hijos, esposo…) y no de su propia vida;

Mientras las mujeres sigan siendo consideradas como patrimonios personales de los hombres;

Mientras se les siga limitando el acceso a ciertas áreas del conocimiento porque todavía se considera que son propias de los hombres;

Mientras se sigan reproduciendo versos como que el hombre es la razón y la mujer el corazón;

Mientras se siga predicando que el hombre es el jefe del hogar y la mujer, su subordinada;

Mientras sigamos viviendo en la limitante y estrecha división de “cosas de mujeres” y “cosas de hombres”;

Mientras las mujeres sigan buscando un hombre que reemplace a su padre y los hombres una mujer que reemplace a su madre;

Mientras ellas sigan viendo en el hombre el proveedor y los hombres en la mujer, la que satisface sus necesidades,

Mientras la pobreza siga empujando a las mujeres a vivir bajo la dependencia económica, y la cultura, bajo la dependencia emocional de los hombres;

Mientras la sociedad siga despreciando a las mujeres como seres humanos y valorándolas solo como objetos de adorno y placer;

Mientras se siga discriminando a la mujer en todos los espacios;

Mientras que el control y los celos sigan siendo confundidos con el amor y éste siendo considerado como un bien exclusivo e imperecedero;

Mientras siga ocurriendo todo esto, la perversa violencia en contra de las mujeres seguirá sucediendo y floreciendo;

A pesar de las leyes que la penalizan;

A pesar de los buenos propósitos;

A pesar de las campañas en favor del respeto hacia la mujer;

A pesar del horror, de la infelicidad, del dolor, del sufrimiento que causa la violencia;

A pesar del empobrecimiento afectivo que la violencia genera en las relaciones de pareja;

A pesar a de las conmociones nacionales por las muertes de mujeres en manos de sus maridos, sus ex, sus novios, sus amantes, es decir, de todos aquéllos que se creen dueños de su vida;

A pesar de los linchamientos de las comunidades y de los medios a los violadores;

A pesar de las discursos, las condenas y rechazos públicos en contra de la violencia;

A pesar de los pesares, la violencia contra las mujeres, continuará.