QUÉDATE CON TU BORGES
Él te ofrece el recuerdo de una flor amarilla
vista al anochecer
años antes que tú nacieras
interesante puchas que interesante
en cambio yo no te prometo nada
ni dinero, ni sexo, ni poesía
un yogur es lo + que podría ofrecerte
NICANOR PARRA
ME DEFIENDO
Antes de devorarle su entraña pensativa
Antes de ofenderlo de gesto y palabra
Antes de derribarlo
Valorad al loco
Su indiscutible propensión a la poesía
Su árbol que le crece por la boca
con raíces enredadas en el cielo.
El nos representa ante el mundo
con su sensibilidad dolorosa como un parto
RAUL GÓMEZ JATTÍN
Todo hay que decirlo, poetas al margen nace de la necesidad de crear un espacio no oficial de difusión de nueva poesía y literatura en Pereira. Una poesía ante todo libre, libre de ataduras ideológicas, de corrientes estéticas, de presupuestos academicistas, de prejuicios literarios, pero sobre todo, de sociedades del mutuo elogio. Una literatura que no sea más el negocio de relaciones públicas de tres o cuatro y que no divida esfuerzos, sino que antes una en el abrazo fraterno que los buenos libros siempre pueden ofrecer.
No más poetas ungidos, no más remedos de poetas con caspa en las letras, escribir porque tenemos algo para decir, porque nos molesta la retórica barata de cafetines, malditismo, feminismo retardatario, por que leemos nuestros versos no en escenarios escandalosamente llenos de snobs; sino a gente que quiere consolarse con la poesía, que ritualiza el mundo. Somos ratones de gasolinera, porque no le importamos a nadie, pero todo nos importa. Como dice un poeta de barba y pipa
“todo, todo me da lo mismo, lo eximio lo ruin, lo trivial, lo perfecto, lo malo”
La poesía no pertenece a nadie, es un bien colectivo que revela y conmueve, que determina destinos y procederes. Nadie es poeta, por anidar en las esquinas con tres versos en la memoria, o por beberse el mundo a tragos de tequila mientras lee a Bukowsky. Ser poeta, es una actitud ante la vida, una actitud ascética en algunos casos, política en otros, maldita en la mayoría, o religiosa en muy pocos. Pero también, ser poeta, es una actitud crítica y risible de la vida. La poesía que se ríe del mundo, de la tiranía, de la infamia, de la poesía mediocre que vela su denuncia y su parafernalia, que es en apariencia y en que detrás no hay nada. Somos poetas al margen, no pertenecemos al padrenuestro de los ungidos locales y los elegidos nacionales, no hacemos de las letras nuestro lucro cesante, ni somos los estudiantes entusiastas e inocentes, que para una publicación lo primero que aprenden es a inclinar su cintura, 90º a quien posee un poco de poder y de quien se convertirá en su vasallo. ¡No! somos hombres y mujeres que día a día, nos enfrentamos al mundo con la sola voluntad de no morir en el intento. Escribimos como nos viene en gana, sin pedir excusas, ni perseguir con hojas mohosas al Star poet del momento, para que nos lea.
Nuestra poesía no está para complacer los oídos de otros poetas, ni para congraciarnos con la academia y esperar su bendición, nuestra poesía habitara entre quienes legos de todo artificio poético, quieren leer poesía, porque en ella indudablemente se habla de lo humano, lo terreno, lo trivial, sin sofisticaciones de diseño, no más filosofías de la cita libresca.


