Por: Gustavo Colorado Grisales
Para alias Matador
Hace años
No sé cuántos
A la sombra de un árbol de guayabas
Lo comprendí:
Para ser dichoso en este mundo
Me bastan tres cosas :
Un camino
Una gorra
Un palito para apoyar mis huesos
Y de paso ahuyentar a los perros energúmenos.
Lo demás son máscaras para sobrevivir en la jungla.
Pero aclaro:
No me interesa vender la idea:
Los caminos podrían llenarse de gente ruidosa
Y proclive a sembrarlos de basuras.
Además
La oferta y la demanda
Encarecerían los precios de gorras y palitos.
Eso sí:
A quienes en busca de su dicha
Cruzan fronteras
Y viajan a remotos confines de la tierra
Les agradecería me enviaran a vuelta de correo
O a su regreso a casa trajeran:
Mate de la Argentina
Ron de las Antillas
Rock de Londres y Nueva York
Cuartetos de Mozart desde Viena
Mulatas de Brasil
Jamón serrano de España
Libros de todas partes
Amaneceres del Titicaca
Mezcal de México
Vino tinto de Chile o Francia
Bailarinas de papel de China
Y camisas floridas de Nigeria.
A mi pequeño camino,
Gracias por los cantos rodados.
A los viajeros, buen viento y buena mar
Aunque al final se olviden de mí y no me envíen nada
Amén.

