Se cuenta que la película fue realizada por una organización no gubernamental que busca “esparcir la luz de Jesús” y la produjeron con un dinero que recaudaron el año pasado. Según esta versión la producción tenía el objetivo de humillar al islam.

Por: Miguel Angel López

Protestas y ataques a autoridades estadunidenses tomaron lugar esta semana al otro lado del mundo gracias a un video de 14 minutos que se puede ver en YouTube ¿Cuántas personas en verdad han visto la película? El film no aparece en IMDB y solo se encuentra un tráiler en Internet. Toda una revuelta alrededor del planeta por una película que es, en pocas palabras, una babosada.

Por favor, a diferencia del número de musulmanes que han tirado una piedra sin ver la película, y del resto de gente que han opinado en medio de la ignorancia, vea el corto en  este link.

Me sorprende que cualquier persona pueda tomarse en serio esta película, llamada La inocencia de los musulmanes. Es un video de una calidad pésima, con montajes tan mal realizados, que cualquier niño con una cámara en el celular puede mejorarlos. Las actuaciones son ridículas, los diálogos incluso incluyen palabras como gay y adopción, las cuales están obviamente fuera de contexto. Palabras más, palabras menos, el film es una bobada.

Las noticias varían mucho y en unas se cuenta que la película fue realizada por una organización no gubernamental que busca “esparcir la luz de Jesús” y la produjeron con un dinero que recaudaron el año pasado. Según esta versión la producción tenía el objetivo de humillar al islam.

Si esta historia es real, pues buscaron la peor forma de hacerlo, ya que lo único que lograron fue dejar el cristianismo en el suelo. Sin embargo, el motivo del film es poco importante en el momento en que se ve la calidad de la realización, en otras palabras, es más justo emberracarse porque Wendy Sulca y Colibritany humillan al resto de latinoamericanos.

Es muy triste que haya este tipo de reacciones a semejante video, además que no sobra preguntarse por los que sí vieron la película en los países implicados. ¿Cuántos de ellos hablan inglés? ¿Cuántos se fiaron de un doblaje o de unos subtítulos? Todos conocen que una traducción no es nunca totalmente precisa y fácilmente manipulada.

Entonces, tenemos por un lado una ola de musulmanes bravos con los Estados Unidos por una película que ni siquiera se sabe dónde fue grabada; y, por otro, un grupo de personas cuestionando ya la libertad de expresión.

Por favor, si han de llevar las cosas ha dicho extremo, que haya una razón. O sea, cualquier persona con cuatro dedos de frente  puede reconocer que esos pocos minutes no deberían dar ni  para patear una piedra de la rabia.

Personalmente  respeto todas las religiones, independiente de mis creencias, y tampoco estoy de acuerdo con que se deban atacar las creencias del otro, opínese lo que se opine. No obstante, esta película no es nada; no es una ofensa, no es un ataque  y sobre todo no es un motivo para ir a explotar una embajada.