Me preocupa que un manejo simplista maniqueo de esta compleja situación propicie como ya lo han advertido varios colegas analistas político-militares, una repetición del sendero tortuoso y no superado usado para la aniquilación de la Unión Nacional de Oposición y la Unión Patriótica.
Por: Guillermo Aníbal Gärtner
En publicación reciente de la organización Nuevo Arco Iris aparece un artículo en el cual puede leerse: “La pregunta que deben responder los miembros de la Marcha Patriótica no es si las Farc hacen parte de ella; sino si este es un tanteo para abrirse a un proceso de paz o la re-edición de la vieja y perversa fórmula de combinar las formas de lucha para seguir en la guerra”.
Pareciéndome, al tiempo que ingenua, pertinente la pregunta en cuestión, ingenua pues suena tanto así como preguntar en medio de un aguacero: ¿cierto que está lloviendo?, ocúrreseme pensar: ¿cuál es la pregunta a hacer a los representantes del régimen que gobiernan este país? ¿Cuál o cómo es la evaluación que a nivel de defensa nacional, inteligencia militar y policial, se tiene de la marcha? ¿Qué recomendaciones hacen los responsables de la FFPP a Ud. como su comandante constitucional, el Presidente Santos?
Desde una perspectiva militar puedo suponer se esté pensando y haciendo lo posible para lograr una pronta y eficaz judicialización de cuanto indique en personas u organizaciones relacionadas con el movimiento Marcha Patriotica algún vínculo con las Farc como medio para fracturar dicho intento revolucionario, subversivo del orden existente. Lo ideal seria que las instituciones de la Fuerza Pública piensen no en la defensa a todo dar del status-quo sino a convertirse, como lo señala la Constitución, en las garantes que hagan viable otras propuestas político-sociales incluida la transformación del establecimiento y escoger una opción u otra depende ahora de Ud., como el Jefe de Estado aquí y ahora.
Me preocupa que un manejo simplista maniqueo de esta compleja situación propicie como ya lo han advertido varios colegas analistas político-militares, una repetición del sendero tortuoso y no superado usado para la aniquilación de la Unión Nacional de Oposición y la Unión Patriótica cuando frente a la impotencia del Estado y gobiernos establecidos para probar la relación entre esas iniciativas sociales y las organizaciones de sustento como el Partido Comunista se dio rienda suelta a la llamada “guerra sucia” con miras a la neutralización de todos aquellos individuos identificados o identificables como agentes para la realización encargados de los desarrollos nacionales y regionales.
Quiero dar tranquilidad a mi consciencia poniendo estas preocupaciones sobre la mesa invitando a mostrar o destapar las cartas con toda claridad.


