Túnel que pierde sus horizontes

 

Por: Laura Tatiana Corrales Osorio

laura_jeple.l.lb@hotmail.com


Retrasos en la excavación del túnel de La Línea, equivalente al 42 por ciento, fueron anunciados  por Nelson Izaciga, contralor de infraestructura, lo cual afecta a todas las personas o entidades  que de algún modo se ven beneficiadas por la culminación de esta mega obra. Izaciga entregó  un comunicado a la prensa donde dice: “el Instituto Nacional de Vías (Invías) ha girado  317.000 millones de pesos a los contratistas Feluca y Collins, pero estos solo han ejecutado  obras por 138.00 millones de pesos. Es decir, que se detectó un faltante de 179.000 millones de  pesos, recursos sobre los que no existe una evidencia que demuestre que están en una cuenta o  en una fiducia”.

En enero del 2011 el contralor delegado de infraestructura realizó una visita a la obra,  acompañado por la interventoría, Invías y, por parte de la firma constructora, el gerente Carlos  Collins. En el recorrido la contraloría observa anomalías con lo que se ha entregado de obra  hasta la fecha y el dinero que se le dado al contratista. Su aporte no coincide con lo pactado en el proyecto, por eso solicita de manera inmediata una investigación de manera detallada.

Según lo adjuntó en el documento Conpes 3511, para el 31 de enero del 2011 se tendrían que haber ejecutado 2.464 metros y para febrero serían  3.080, de los cuales hasta este período solo se han entregado 1.057; esto indica un atraso, según los funcionarios.

El túnel de La Línea se encuentra situado entre los departamentos de Tolima (Cajamarca) y  Quindío (Calarcá). La firma que obtuvo la licitación para su construcción fue la Unión Temporal Segundo Centenario entre los integrantes de esta sociedad están: una empresa mexicana, dos españolas y 8 colombianas. Este proyecto cuenta con un túnel piloto que se realizó para la comprobación del terreno, una  vía de acceso al Quindío, la construcción del primer túnel unidireccional, la construcción de la segunda calzada Calarcá – Cajamarca, la construcción del segundo túnel unidireccional y la segunda calzada a Ibagué – Cajamarca. “Tendrá una longitud de aproximadamente 24 kilómetros y será diseñada para una velocidad de 60km”, afirma el ingeniero Germán Grajales, gerente de Grandes Proyectos de Invías.


 Con una inversión de 629 mil millones de pesos, el gobierno da inicio a la construcción la cual  mejorará el tránsito entre Ibagué y Armenia, también facilitará el acceso entre algunos  departamentos de Colombia.

“Esta obra es considerada como una de los más importantes del plan vial de Colombia, pues  hace parte de la conexión entre Bogotá y Buenaventura. La reducción del recorrido que nos  proporcionará el túnel beneficiará a los principales puertos del Pacífico, entre esos está  Buenaventura, el occidente de Venezuela, la Cuenca del Orinoco y los Llanos Orientales”, indica  el ingeniero Héctor Nieto, de Grandes proyectos de Invías.

La obra actualmente cuenta con problemas tanto administrativos, técnicos, de medio ambiente  y posterior a eso ha afectado a personas, comunidades, a las importaciones  y exportaciones del  país.

El agua turbia

Los habitantes de Calarcá, en el transcurso de los años, han anhelado que este proyecto se realice, pero ciertas fallas que se  han presentado a lo largo de su construcción, ha afectado de manera directa a los calarqueños. Ellos han presentado las quejas y piden a los responsables de la construcción del proyecto que se ponga más atención a la contaminación ocasionada a las quebradas que son el abastecimiento de sus comunidades.

Las aguas subterráneas de Calarcá  se captan a través del orificio que se hizo en la montaña en donde se construyó el túnel piloto. Este túnel tiene la caída hacia el pueblo, el caudal por el que se abastece el municipio es de aproximadamente 160 y 180 litros por segundo, esto se obtiene del río Santo Domingo, de la quebrada El Salado, la quebrada San Rafael y la quebrada El Naranjal.

“Como primer problema, el agua que salía contaminada de sólidos suspendidos y de algunos minerales era de 120 litros por segundo, ocasionando que un acueducto de la vereda La Gata se secara por el agua que de alguna manera se escurre por un desagüe que se hizo, con esto se tuvo serias complicaciones, ya que la vereda se quedó sin agua. El otro problema es que el agua que es extraída por el túnel, más conocida por nosotros como el agua superficial o subterránea, era descargada en una quebrada la cual conducía hasta la quebrada San Rafael, como el líquido llegaba tan cargado de sólidos suspendidos no se pudo volver a tratar, es decir no se pudo volver a meter al acueducto y solo se logra trabajar hasta el momento con el río  Santo Domingo”, expresa Asdrúbal Suárez Arias, interventor de proyectos.

El consorcio del túnel implementó a Calarcá dos sedimentadores, pero el alto grado de la carga de material hizo que estos no dieran abasto para purificar o remover el 80% de los suspendidos totales. Cuando los trabajadores hacen las remociones del material de excavación, algunos residuos se les quedan en la ladera y cuando se presentan las lluvias, el agua por efecto normal de la gravedad se lleva todo ese sólido suspendido y lo arroja en estas quebradas que llegan al río Santo Domingo.

“El túnel, aunque bien ha sido de mucha espera para nosotros, ha sido el principal motor de las pérdidas para nuestra comunidad, pues esta es la fuente para abastecer nuestras necesidades tanto para comer, para arreglar nuestras cosas y sobre todo para entrar dinero a nuestros hogares, pues nosotros lavamos carros ahí, es nuestro modo de vivir y ya no lo podemos hacer con esto que nos ha causado el túnel”, dice María Rosalba Garzón, habitante de la vereda La Virgen Negra.

Por parte de la empresa Multipropósito se tienen cuatro fuentes hídricas de la cuales se toma el agua para el acueducto. Desde el año 2005 informan que dejaron de tomar agua de la quebrada El Salado, que es la que afecta directamente por las obras de excavación del túnel y continúan tomando de las 3 fuentes hídricas con las que cuentan, que nunca han tenido ningún tipo de problema con la cantidad ni con la calidad. Han podido suministrar con todas las condiciones de calidad el agua del municipio.


 Por parte de la Corporación Regional Autónoma del Quindío (CRQ) sí se manifiesta que existen  algunos impactos de orden ambiental sobre la quebrada El Salado, afluente de la quebrada La  Gata, que en algunas oportunidades los sistemas de tratamiento que ha implementado la unión  temporal no han tenido la suficiente eficiencia para remover la carga contaminante de acuerdo  a las exigencias de la normatividad ambiental, además se les ha hecho el requerimiento en cada  uno de  los casos, comentan.

Los habitantes de La Virgen Negra temen que sus hogares sean tapados por los derrumbes que  les está ocasionando esta mega obra y se comparan con la catástrofe que hubo en La Giralda,  Antioquia, para ellos su fin será igual o parecido a este. Pese a esto piden a los contratistas que  compren sus terrenos, para ellos trasladarse a lugares mejores pero sus súplicas no son  escuchadas.

“Cuando hicimos la visita se habló con las personas de la interventoría y con el constructor sobre la problemática de los habitantes de La virgen negra. Ellos nos dieron la explicación y dentro del contrato nunca se especificó esa posibilidad de comprar esos terrenos y por eso a ellos se les estaba imposibilitando”, señala Luz María Arbeláez, ex gerente regional de la Contraloría en el Quindío.

Es de general impacto para un municipio llevar casi 6 años sin servicios de aquellas fuentes tan importantes que son generadoras de agua como La Gata y la quebrada El Salado, por falta de chequeos y de iniciativas ante las fallas presentadas. Como lo afirma Néstor Jaime, “No se está ejecutando el plan de manejo ambiental y una pregunta valida es ¿Qué está pasando?, ¿Dónde están los 60 mil millones de pesos que supuestamente se están utilizando para prevenir que todo esto suceda. El primer responsable es el instituto nacional de vía, el consorcio Conlínea y la unión temporal segundo centenario. No están cumpliendo y nos están engañando”.

Fallas técnicas, mal manejo de los tiempos pactados a entregas de trabajo realizado, inseguridad presentada en terrenos de construcción y posibles efectos causados por los inviernos son algunos motivos por los cuales el proyecto tiene contrariedades entre los dineros que se le suministraron a el contratista con lo que se ha producido hasta la fecha.

El túnel de la línea atraviesa una etapa de verificaciones, de sustentación y aclaración sobre presuntos atrasos que se han presentado, por ende todos los que están a sus alrededores y que de alguna manera se benefician positiva y negativamente aspiran  que este mega proyecto, uno de los más importantes de Colombia  anhelado desde el año1930 sea culminado con satisfacción y en el plazo que fue estipulado por la firma Unión Temporal Segundo Centenario.