El puma, al ser un depredador ubicado en la cima de la cadena trófica, mantiene un equilibrio en los tamaños poblacionales de las especies de las cuales se alimenta, por lo tanto su conservación es vital para el mantenimiento de los ecosistemas donde habita.

 

Por: Sergio M. Arango*

A finales del año 2014 se presentó ante la opinión pública (por medio de noticieros regionales y nacionales) la gran noticia de que en el valle de Aburrá habitan pumas. Algunos científicos que trabajan en el tema plantean que quizás estos pumas siempre han habitado en la zona y que estos nuevos registros se dieron gracias a un aumento en los esfuerzos de muestreo con la utilización de nuevas tecnologías como trampas cámara, las cuales permiten aumentar la detectabilidad de animales difíciles de registrar. La noticia también genera un tanto de preocupación por parte de las autoridades ambientales, conservacionistas y comunidad científica, debido a que la expansión del área metropolitana ha venido reduciendo los hábitats disponibles para esta especie, pudiéndose generar conflictos con las personas y otros problemas que hacen posible la extinción local de las poblaciones de este felino en un futuro próximo.

Imagen del puma que deambulaba por el valle de Aburrá. Foto: Víctor Hugo Carmona

Foto: Víctor Hugo Carmona

El Puma concolor es una especie perteneciente al orden de los Carnivora y es el segundo más grande de la familia Felidae en el continente americano (Jorgenson et al., 2006).  Es considerada una especie flexible en sus hábitos alimenticios, y tradicionalmente descrita como depredador generalista (consume muchos tipos de presas) y oportunista. También se ha sugerido que la selección de presas por parte del puma varía con la latitud, de tal manera que en zonas templadas consumen presas grandes, mientras que en zonas tropicales consumen principalmente presas pequeñas. El puma, al ser un depredador ubicado en la cima de la cadena trófica, mantiene un equilibrio en los tamaños poblacionales de las especies de las cuales se alimenta, por lo tanto su conservación es vital para el mantenimiento de los ecosistemas donde habita. A pesar de lo anterior, esta especie frecuentemente enfrenta amenazas que lo han llevado a estar en riesgo de extinción en muchas áreas de su distribución, en parte, debido a la constante ampliación de la frontera agrícola y la cacería de sus presas naturales que han acentuado el conflicto con el hombre (Arias-Alzate et al., 2010).

Registros recientes de un puma hembra con dos cachorros en La Romera (Sabaneta) en noviembre de 2014 por Rastreo Colombia,  otra hembra con un juvenil en septiembre de 2014 en Las Palmas (Envigado) y dos registros más para el primer trimestre del 2013: uno  en El  Escobero (El Retiro) y otro en el Alto San Miguel (Caldas) por Aburrá Natural son evidencia suficiente para establecer que esta especie es residente de las laderas surorientales del Valle de Aburrá.  Al igual que estas zonas, existen otras áreas del Valle en las cuales es muy probable que los pumas también estén presentes como por ejemplo la reserva El Romeral, entre los municipios de Caldas, La Estrella y Angelópolis, la Serranía las Baldía en el municipio de Bello e igualmente otras áreas con bosques en los municipios aledaños. Por lo anterior es necesario aumentar los esfuerzos de muestreo en estas áreas para establecer cuáles son importantes para la conservación de la especie.

Mula atacada

Cría de mula atacada por el puma en Sabaneta. Tomada de Facebook.

Los felinos como el puma requieren de grandes territorios para establecer sus poblaciones, los cuales les brindan las presas suficientes como alimento y refugio para asegurar su supervivencia. La reducción de los hábitats disponibles ha generado cierto conflicto socio-ambiental entre las comunidades y grandes felinos, dado que al disminuir las zonas boscosas por donde pueden moverse y buscar alimento se incrementan las probabilidades de encuentros directos con el hombre o que se alimenten de animales domesticados, aumentando las posibilidades de cacería ya sea por prevención a ser atacados o por retaliaciones por la caza de los animales. Ejemplos de conflictos de este tipo ya se han registrado para Antioquia, según Arias-Alzate et al (2013), con datos entre el 2006-2011, en la región del Magdalena Medio y Nordeste Antioqueño se presenta el saldo de 5 pumas cazados, igualmente 3 pumas cazados para la región Norte del departamento y 4 restos de depredación de ganado para la región del Suroeste antioqueño. En el valle de Aburrá ya se presentó el primer caso durante el mes de julio del 2015, donde una cría de mula fue atacada en el sector de La Romera (Sabaneta), lo que ojalá no cause retaliaciones al respecto y sea manejado adecuadamente por autoridades ambientales y comunidad de la zona.

Por esto es necesario que la comunidad científica y autoridades ambientales  trabajen articuladamente para  generar estrategias de conservación para los pumas del Valle de Aburrá y zonas aledañas. Éstas deben partir de estudios financiados por las instituciones gubernamentales, donde se identifiquen  las áreas donde habita este felino, la estimación de su densidad, dinámica poblacional y las posibles amenazas, para dirigir los esfuerzos hacia la protección y conservación de los remanentes boscosos en la parte alta del valle (con declaratorias de áreas protegidas realmente eficientes). Allí la educación ambiental con las comunidades que viven en las zonas cercanas donde habita la especie juega un papel fundamental para evitar que se sigan presentando conflictos entre las personas y estos felinos.

 

BIBLIOGRAFÍA

  • Arias-Alzate A., C. Sánchez-Giraldo, C.S. Botero & S. Solari, (2010). Aproximación al estado de conservación de las especies de felinos en algunos municipios pertenecientes a las cuencas aportantes del sector eléctrico en jurisdicción de Corantioquia. Informe final CORANTIOQUIA.
  • ____________________________________________ (2013). Presencia de felinos y evidencias de conflicto con humanos en tres regiones de Antioquia. In Grandes Felinos de Colombia, Vol. I. Payán Garrido E. & Castaño- Uribe C. (Eds).
  • Jorgenson J., Rodriguez-Mahecha J.V. & Duran C. 2006. Puma (Puma concolor) pp. 349 En: Rodríguez-M. J.V., M. Alberico, F. Trujillo & J. Jorgenson (Eds.). 2006. Libro Rojo de los Mamíferos de Colombia. Serie de Libros Rojos de Especies Amenazadas de Colombia. Conservación Internacional Colombia & Ministerio de Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial. Bogotá, Colombia.
  • Perz, S.G., Arambur C., & Bremner, J. 2005. Population, land use and deforestation in the pan Amazon basin: a comparison of Brazil, Bolivia, Colombia, Ecuador, Peru and Venezuela. Development and Sustainability 7:23-49.
  • http://www.aburranatural.org/index.php?p=1_78_Silenciosos-caminan-los-pumas-por-las-monta-as

 

* Estudiante de biología Universidad de Antioquia