En condiciones naturales, se puede observar que una paloma bravía, al igual que otras aves, posee una especie de ciclos de interacción con su medio, durante los cuales el ave actúa en función de sus propias necesidades como las de sus crías. De esta manera, ellas inician su día un poco más tarde que otras aves, pues no salen a comer o a llamar desde la madrugada sino, cuando ya ha amanecido y el sol está enfrente, a eso de las 6:30 am, en promedio.

 

Por David White Delgado*

Sin embargo, desde las 5:00 am pueden ya estar despiertos, sólo que acicalando su plumaje y preparándose para empezar el día limpios y enérgicos.

Gracias a su cualidad de ser gregarias, normalmente habrá un individuo, habitualmente macho, que mediante llamados (en este caso arrullos) se encargue de reunir a los demás para iniciar su campaña de búsqueda de alimento del día. Algo así como un líder de campamento. Es entonces el momento en el que descienden de sus nidos, e inician en parejas o solos el círculo diario comportamental: observar a su alrededor con su vista periférica, enfocando cada objeto de interés con uno de sus ojos y moviendo así su cráneo para ver cada detalle, luego caminar hacia un área con semillas o migas, muy llamativas para ellas, y proceder a interactuar apuntando con sus picos e intentando comerlas.

Fotografía de David White Delgado

El ciclo puede variar según encuentren otros objetos que llamen su interés sin que sean comestibles, como ramas, flores, bolsas o artefactos brillantes, los cuales pueden usar de diferente manera, ya sea jugando u observando de qué se trata. Son muy curiosas, especialmente con materia vegetal que les sirve para decorar el nido, si lo tienen. Así pues, interactúan con muchos objetos que suelen encontrar entre el asfalto, los andenes, rastrojos, arbustos, arboledas y pastizales urbanos para probar o alimentarse, siempre buscando artículos que les causen curiosidad, por lo que a veces serán intrépidos, o a veces actuarán con miedo.

El círculo se repite, hasta que el ave está satisfecha o cansada, y decide volver a su nido para acicalarse (40% del tiempo de su día aprox.) y reposar. Les gustará explorar pasillos y laberintos, son aves bastante curiosas y confiadas de nuestras edificaciones, pero normalmente lo hacen acompañados, para aumentar su seguridad. Tras toparse con algo peligroso o muy llamativo una paloma llamará a su pareja e indirectamente atraerá a sus compañeras.

Para descansar, cada una guarda un radio de distancia de las otras, a menos que sea su pareja, que en el caso de las adultas reposan juntas unidas costado a costado. En el caso de los juveniles, estos pueden juntarse independiente del sexo y la edad, sobre todo si perciben que el territorio que los rodea es hostil y no encuentran a sus padres para que les protejan. Como a temprana edad son aves mucho más amistosas y poco temerosas es fácil que polluelos de diferentes padres se hagan amigos, se protejan e incluso se traten como hermanos, particularmente si son huérfanos.

La edad no necesariamente determina quién dirige una escuadra, sino quien tiene la iniciativa de comer, de interactuar con su medio y de afrontar de primero cada riesgo. El pichón líder indirecto e incauto, mostrará con alertas y chillidos a los demás si se trata de peligro o de alguna situación beneficiosa y muy atractiva: como es el caso de cuando alguien les da comida.

En este caso suele haber una paloma impetuosa que se arriesga antes que las demás e inspira a las otras a hacer lo mismo, e incluso a interactuar con humanos desde su propio lenguaje, como lo han hecho conmigo, cuando me han pedido que los alimente picando mi mano, gritando suavemente y tocándome con movimientos de sus alas que entre ellas significa protesta y desafío, pero conmigo, refiere a una petición encarecida.
Así, observarán al rostro (en dónde pueden reconocer mejor, pues la ropa para ellos sería un pelaje que se alterna diariamente y correspondería inicialmente a otro animal. Quizás por esto huyen cuando están en tierra y se calman cuando los tomas en brazos; aunque también puede ser porque por un momento se dan por muertos, al ser recogidos, y luego se calman) y esperarán con atención que les cumplas su deseo, confiados de que no los atacarás y enfocando a tu rostro con ambos ojos moviendo la posición de su cráneo. Los precavidos guardan la distancia y se preparan para realizar un movimiento rápido de huida si el caso lo amerita. Los más tímidos y temerosos se alejan tan pronto un humano se acerca y no guardan recelo en huir y abandonar la comida, pero este rasgo, entre los pichones, no se expresa comúnmente si hay un intrépido con ellos.

La locomoción en las aves es una herencia de un tipo de saurópsidos ancestrales conocidos como dinosaurios, específicamente, de aquellos que eran terópodos, o de aquellos que eran tecodontos, según las dos teorías más aceptadas acerca del origen de las aves. En las palomas se trata de un sistema que comparten con otras aves que pasan buen tiempo en el suelo, y consiste en dar pasos apoyando una pata mientras se levanta la otra a fin de impulsarse continuamente y no mediante saltos, como la mayor parte de las aves de percha.

Tomada de: www.wired.com/2015/01/whats-birds-bob-heads-walk/

Su cabeza está en constante balanceo con su cola, y es por esto que la vemos moverse adelante y hacia atrás con cada paso que da, homólogo al péndulo que hacemos con cada brazo al caminar, o como el péndulo invertido que siguen las tortugas al caminar, moviendo su cabeza hacia los lados. De esta forma, la cabeza está ejerciendo una alternancia del eje de gravedad del animal, impidiendo que se curve hacia adelante o atrás y que pierda el equilibrio. Este sistema lo comparte con otras aves como las que son corredoras, como el avestruz, algunas acuáticas, como los patos, o vadeadoras como las garzas, o aquellas que poseen una vida de comer del suelo estando casi permanentemente allí como las gallinas y los pavos, con un buche desarrollado también, en estas últimas. Comparando las recreaciones hechas con algunos dinosaurios corredores, lo cual les da su nombre de dromaeosuarios, comparten el descrito sistema, solo que estos lagartos, se cree, no corrían tan erguidos como las palomas, por lo que su cabeza se balanceaba con un ángulo levemente distinto, sin contar que anatómicamente eran muy diferentes.

El macho y la hembra se distinguen fácilmente si están gorjeando, (que es un modo de llamar continuamente) pues el macho adulto suele girar por completo mientras que la hembra no.

Les encanta las harinas, que aunque no son tan nutritivas, son un gusto que de vez en cuando pueden dar a sus paladares y buches. Buches que les confieren la adaptación para almacenar más comida de la que necesitan por el momento, así no tengan hambre, con el fin de no darle tregua a los predadores al no tener que descender a comer tantas veces al día. Ellas comerán y comerán, por ejemplo maíz, y será unas horas más tarde cuando vuelvan a tener hambre. En otras aves, con un metabolismo también muy alto, pero con el buche menos desarrollado, no ocurre ésto, por lo que se ven obligadas a forrajear cada vez que les da hambre, cosa que ocurre a menudo durante el día. Las palomas son verdaderos tanques voladores.

Tomada de: http://cdn.litlepups.net/

Pese a su forma robusta, las colúmbidas por lo general suelen ser muy aerodinámicas, ya que en vuelo su frente se alinea con su dorso disminuyendo la fricción y permitiendo que el aire fluya más rápido por encima que por debajo de las alas, principio de Bernoulli necesario para elevarse. Sus alas poseen una configuración triangular con forma de búmerang algo más anchas que las de otras aves con la misma adaptación, como golondrinas, vencejos, guardacaminos o incluso sus predadores predilectos, los halcones. Todas ellas, aves con el nicho de cazar casi estrictamente estando en el aire, con excepción de las palomas, quienes son en su mayoría granívoras de tierra firme. Asimismo, las palomas destacan por ser aves muy veloces, a lo que su cola en vuelo actúa como freno, y como timón junto con los remos, como en las demás aves. Si la cabeza sube, la cola baja automáticamente y viceversa.

 

En las próximas semanas, se seguirán publicando algunas entregas sobre  historia natural,  la domesticación y los comportamientos de forrajeo, defensa y cortejo de las aves, además de su relación actual con los humanos.

*Estudiante de biología de la Universidad de Antioquia apasionado por las aves, sobre todo por las palomas, lo que lo hace, como Charles Darwin, un admirador de su belleza y comportamiento.