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Palomas, mensajeras de amor y de guerra (IV)

La paloma bravía, como otras de su familia, emite una serie de sonidos característicos que, según su secuencia e intensidad pueden denominarse gorjeos, ululares o incluso el famoso cucuruteo o arrullo, siendo este último menos común entre la familia. Esta es la cuarta parte de nuestra serie de entradas sobre estos animales tan queridos por unos, y tan odiados por otros.

Por David White Delgado*
Un gorjeo es un sonido con una frecuencia muy baja, que por ende suena más grave y corresponde a una de las formas de llamado que poseen muchas especies de palomas. Lo usan normalmente para llamar a su cónyuge, especialmente los machos, indicando que hay una presencia no deseada o simplemente que desean que vuelva al nido. Su vocalización es un “Guuu, guúu guúu buúu” largo y que incrementa progresivamente su intensidad. Las hembras de Columba livia tienen un patrón similar de sílabas, pero mucho más agudo, por lo que en ellas se habla de ulular para este sonido. En la vocalización de las hembras de esta especie, las sílabas suelen ir desprovistas de la “G” inicial, por lo que pronuncian al así como “Uuu uuu uúu uúu buúu”. Nótese que las tildes indican el inicio de una aceleración en la intensidad.

Foto de David White

En otras palomas, el ulular proviene tanto de machos como de hembras, lo que distingue realmente a un ulular de un gorjeo, es la frecuencia que utiliza el ave, ya que ambos son guturales. En varias tórtolas (denominación para los colúmbidos más pequeños) suele ser el macho quien gorjea, pero también puede ulular si es el caso de un llamado de auxilio, que se da como un simple “Uuu”. Incluso hay palomas tan pequeñas como la tortolita abuelita Columbina talpacoti, donde no existe el gorjeo, sino que los machos y las hembras se comunican con la misma frecuencia aguda (aunque grave dentro de las aves) de ulular.

Mientras están en el nido, las palomas bravías suelen emitir un pequeño gorjeo que es más rápido y agudo en las hembras y se vocaliza algo así como “U ú ú ú” mientras bajan la cabeza y ensanchan su cuello. Le indica a su pareja que debe acercarse más o que le masajee la carótida… Dicho esto, un ulular es un gorjeo más agudo, y un gorjeo es un sonido gutural muy característico de las palomas y los búhos. Palomas como la Tórtola Zenaida Zenaida auriculata se comunican principalmente mediante gorjeos con vocablos como “Uuu, Uuu”; mientras que la Paloma perdiz lineada Zentrygon linearis lo hace a partir de ululares principalmente como “U úuuu, u úuu”.

El cucuruteo es un tipo de sonido muy importante para las especies de paloma que lo poseen entre ellas Columba livia y Streptopelia decaocto, conocida como tórtola turca. Para las palomas bravías, este canto indica que procederán a realizar acciones entre un intervalo desde método de cortejo hasta la advertencia inicial para ahuyentar a un intruso. Durante casi todo el cortejo, los palomos emiten el arrullo para mostrarse impetuosos y viriles, mientras encorvan su postura y ensanchan su cuello. No obstante, es el mismo sonido que usan para intimidar a otros palomas y animales que entren en su territorio, advertencia que de ser ignorada se transforma en una persecución en donde la paloma camina erguida en pose de ataque con el cuello inflado y la cola desplegada como abanico, para verse más grandes y para lanzar picotazos y alazos a su enemigo. Este sonido consta de una secuencia de “palabras” que se repite con un compás que lleva la respiración del animal, así, su vocalización viene siendo algo como “Cu pupúruru purú, pupúruru purú” siempre terminando con un “purú”. La hembra también arrulla pero con un tono más agudo y vocalizando más rápido la misma secuencia.

Algo muy curioso que es posible observar con una paloma relativamente domesticada es que un macho va a emitir el arrullo siempre que aterriza en una superficie o incluso cuando está posado y solo pierde el equilibrio, como se puede observar si logramos que uno se pose en nuestra mano y amagamos para que vuele. Tratará de hacer siempre el sonido cuando se sienta en tierra firme.
Cuando las palomas bravías se enfrentan a un peligro inminente repiten una serie de ululares en el caso de las hembras y gorjeos en el caso de los machos, de sílabas cortas e intensas para alertar a las demás. En otras palomas se dan ululares y gorjeos pero no tan continuos como algunas Leptotila, Zenaida y Columbina.
Dentro de las palomas, las palomas mensajeras han proporcionado una fama de mayor atractivo a este tipo de aves por sus bien conocidos servicios durante varias guerras y por su curiosa habilidad para la navegación. Con el fin de comprender cómo es que estas palomas logran posicionarse en el globo se han realizado una variedad de estudios a través de los años.
Se han formulado varias teorías que explican cómo es que estas aves regresan a su hogar desde largas distancias. La principal razón, se cree, es gracias a su percepción del campo magnético terrestre y su orientación del modelo mapa-brújula. La orientación mapa-brújula, que es mapa por su capacidad para reconocer patrones geográficos naturales y urbanos localizando allí su hogar y el modelo de brújula porque se orientan con la ayuda del sol sabiendo hacia dónde es el norte. Esta brújula se da gracias a que estas aves poseen un tejido de células nerviosas con núcleos de hierro en su interior, localizado en su tronco encefálico y que le envían al cerebro la dirección del polo norte, habilidad conocida como magnetorrecepción que se ha reportado en otros animales como las abejas y que funciona tal cual una brújula humana. Aunque ha sido muy controvertida la localización de las verdaderas células responsables de la función. Esto les permite percibir anomalías en el campo magnético y memorizar su locación, aunque la agudeza de este sentido depende de la raza de mensajera de la que se trate. Se ha comprobado que las palomas mensajeras poseen un hipocampo más grande que sus parientes sin la cualidad de orientarse como tal.

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Por otra parte, su orientación se ve favorecida por su visión, ya que estas aves poseen una visión pentacromática, y no tetracromática como la mayoría de las aves, lo cual se refiere al número de conos, células fotorreceptoras del color presentes en la retina. Nuestra visión es tricromática, sólo tenemos tres tipos de conos que perciben la longitud de onda del azul, el verde y rojo respectivamente e interactúan entre sí para permitirnos ver los colores de nuestro espectro visible. Las aves, por su parte, tienen un cuarto cono que les permite percibir longitudes de onda en la escala ultravioleta y es una forma que tienen para distinguirse hembras y machos cuando en nuestro espectro no poseen dicromatismo sexual. De esta manera, las palomas poseen un quinto tipo de cono que les confiere la habilidad de ver ciertos espectros de luz polarizada que en teoría les da la facultad de percibir hasta un billón de colores, como se ha previsto también en algunas mariposas y en lampreas. Ahora imaginen cómo sería ver a través de los ojos de una paloma, con los correctos receptores neuronales en nuestro cerebro.
Se ha determinado además que las palomas bravías utilizan su olfato en la navegación, identificando la distribución espacial de olores atmosféricos. Las ceras de las razas de palomas adaptadas a volar grandes distancias normalmente posee mayor tamaño y su olfato está más desarrollado.
Otro estudio mostró que las palomas usaban infrasonidos para orientarse, y que volaban en círculos para dar tiempo a que sus oídos ondas largas de baja frecuencia. Aunque su vuelo en círculo también puede ayudar a que hagan un mapa mental de patrones geográficos y de las ondas al mismo tiempo.
Las palomas dependen del ciclo del día para orientarse ya que además de alinearse con el sol, necesitan de abundante luminosidad para utilizar su gran visión de forma óptima. Se ha demostrado que a estas las afecta los olores, el ruido y la iluminación artificial. Además, las palomas se basan en caminos hechos por el ser humano que usan como punto de referencia para desviarse o tomar nuevas rutas de vuelo, inclinándose 90 grados de forma perpendicular al camino, como si planteasen un plano cartesiano.

En las próximas semanas se harán algunas entregas sobre  historia natural,  la domesticación y los comportamientos de forrajeo, defensa y cortejo de las aves, además de su relación actual con los humanos.

*Estudiante de biología de la Universidad de Antioquia apasionado por las aves, sobre todo por las palomas, lo que lo hace, como  Charles Darwin, un admirador de su belleza y comportamiento.