Armero: una máquina del sueño para rescatar la memoria

Armero debió funcionar como una especie de catarsis para toda la gente que sufrió el desastre y no para el típico público alelado y transportado que disfrutaría de un proyecto televisivo metido a la fuerza en la pantalla grande.

Por: Vivian Hurtado

 La promesa de haber recreado los hechos de manera que el espectador fuera capaz de vivirlos con intensidad, ha quedado desechada. Armero es una muestra reduccionista de la historia, aquella cosa vaga, confusa y profusa que ofrece la educación colombiana y, por tanto, un peligro para la juventud, pues la prevalencia de la anécdota no es efectiva para interpretar el drama histórico que define el destino y la suerte de un pueblo. Entonces, ¿por qué es necesario subrayar el dolor y buscar la lágrima a toda costa, cuando el melodrama se capta y se interioriza con el mismo efecto de la tragedia?

Mientras veía la película, que ante todo destacaría, está filmada con poca inteligencia, no podía evitar pensar en la evidente (pero poco efectiva) manipulación sentimental, acompañada de la inoportuna banda sonora que regodea en el sufrimiento como una señal de torpeza. Y es que creo que por más desafortunado que sea el azar de la esterilidad, Armero debió funcionar como una especie de catarsis para toda la gente que sufrió el desastre y no para el típico público alelado y transportado que disfrutaría de un proyecto televisivo metido a la fuerza en la pantalla grande.

Y si lo que quería el director era experimentar una variedad de conceptos locales, actuó de forma egoísta, similar a la del gobernador del Tolima y el secretario del departamento de ese entonces, pues solo prevaleció un panorama falocéntrico, centrado en el matrimonio como pilar de la meca reproductiva; mientras que el desastre natural apareció al final, con unos contados minutos como figurante, ¡ah! y con una mediocre recreación de la avalancha que sin duda hubiese sido un prodigio audiovisual hace 20 años.

Y bien, no es un secreto que el director Christian Mantilla reiteró el poco apoyo que tuvo como una suerte de excusa para su “máquina del sueño”, pero sí que superó las expectativas taquilleras con 96.242 espectadores y ahí está su recompensa: comercialmente un éxito, aunque narrativamente predecible.

Pero una cosa sí se ha de rescatar: la sacudida a la memoria y la lealtad por un pueblo olvidado, que harta falta  le hace a los colombianos.

Título original: Armero

Colombia, 21 de septiembre 2017

Duración: 98 minutos

Director: Christian Mantilla

Guion: Giuseppe Tornatore.

Actores: Yuliet Flórez, Benjamín Herrera, Edgar Rojas, Aida Morales, Damaris Esparza, Alejandro Buenaventura, Mauricio Figueroa, Ariosto (Toto) Vega, Nórida Rodríguez, Humberto Arango, Jaime Serrano, Jenny Gabriela Silva

Género: Drama