No me quedé hasta el cierre, vi el atardecer allí, con música, vi gente bailar, hacer pogo sin lastimar a nadie, disfrutar de la música. Reconocí un lugar amplio y óptimo para ser tomado en cuenta en otras oportunidades.

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por JessAr

Pereira vivió la primera versión del festival Eje Rock, una iniciativa de Carlos Alberto Vásquez y Leonardo Pinzón; ambos se enrrutaron en la idea de brindarle a la ciudad un festival con diversos subgéneros del rock como el ska, el punk, el metal, entre otros.

Al principio renegué y critiqué la idea de hacer un festival de música fuera del centro de la ciudad, ya que hago parte del grupo de personas que ha asistido a casi todos los festivales de música locales recientes y que en su mayoría se han realizado en el Parque Olaya Herrera, pero esta perspectiva cambió cuando llegué a su sede, El Obelisco de La Villa, junto al Estadio Hernan Ramírez Villegas.

Me recibió un sol resplandeciente, no picante, resplandeciente, una luz que traducía que haría una linda tarde para configurar  la música que Eje Rock Pereira brindaría a los asistentes. La plaza había sido cerrada parafacilitar orden y que de cierta medida se distinguiera del quehacer común de dicho espacio. Personas haciendo filas para el ingreso, fila de hombres, fila de mujeres, requisas, y al fin, el ingreso a Eje Rock. Alrededor estaban ubicados algunos puestos comerciales, personas en los suelos, recostadas en los arboles que configuran la pasiva cotidianidad de el lugar. Y en frente de la tarima, un grupo de músicos que resonaban y  hacían bailar y disfrutar del día a las personas que llegaron hasta allí para escucharlos.

No me quedé hasta el cierre, vi el atardecer allí, con música, vi gente bailar, hacer pogo sin lastimar a nadie, disfrutar de la música. Reconocí un lugar amplio y óptimo para ser tomado en cuenta en otras oportunidades, un lugar que resultaría adecuado para que se desarrollen allí mismo actividades culturales y lúdicas comúnmente realizadas en nuestra ciudad.