Lo que a simple vista apareció como un video chistoso en internet, se convirtió en una herramienta fundamental para la reelección de Juan Manuel Santos.

NATHALIA COLUMNAPor: Nathalia Gómez Raigosa*

 

Mi abuela aún alega que todo es una conspiración. Que debe ser verdad lo que dice Uribe, que el gobierno Santos compró votos y manipuló las elecciones para que se cruzaran con el primer partido del mundial Brasil 2014. Con esa misma vehemencia asegura que el video de la viejita con un escote más pronunciado que su inconformismo, hacia el que ella bautizó como “Zurriaga”, fue premeditado y se trató de otro golpe bajo de los asesores de Santos.

 

No me sorprendería que la cuestión sea como la plantea mi abuela, que sigue rezongando de que los colombianos somos unos ingenuos. Pues todos fuimos testigos de las jugadas siniestras e incluso delictivas que se cometieron entre estos dos bandos, que parecían cabecillas de la serie televisiva: “Pandillas, Guerra y Paz”, como sugirió un meme de Facebook.

 

Un hacker en la cárcel y señalamientos de infiltraciones de dineros del narcotráfico en el gobierno, fueron los saldos que dejaron la primera fase de la campaña electoral. Después se izaron dos banderas que prometían la paz: una asequible y otra de mano dura contra la guerrilla.

 

Muchas estratagemas, pero el broche de oro, sin lugar a dudas, estuvo a cargo de dos videos: el primero llamado “La loca de las naranjas”, en el que actúa Mariela Rojas. Después de haberlo visto infinidad de veces, en cada tanda de comerciales, aún no me explico qué estaba pensando la persona que lo diseñó, pues no es posible que una pieza publicitaria que pretendía demeritar el sistema educativo del periodo Santos, terminé con su protagonista gritando y tirando naranjas a diestra y siniestra como una primate.

 

La estupidez del pueblo tiene un límite. Sin exagerar es más sensata la parodia que le realizó el portal humorístico Internautismo Crónico, en el que la actriz no pide a grito herido, educación, sino “liposución, liposución, liposución”. La respuesta a esta propaganda no la dio ninguna Gladys, Claudia o Viviana, como esperaban los equiperos de Zuluaga, sino una “viejita arruinada que no tiene casa” en Villavicencio, que fue grabada por una vecina, propietaria de una miscelánea. Según cuentan los medios, su amiga subió el video a Youtube porque le parecía muy graciosa la forma en que  doña “Mechas” se expresaba de los dos candidatos.

 

Es imposible determinar el poder de una filmación casera, en un día y como si se fuera de los mismo creadores de Doña Gloria en el teleférico de Medellín, el video se volvió viral y fue compartido 123.000 veces. Pelotillehue es la cuna de la cordura al lado de Locombia o J.J Rendón está detrás de doña “Mechas” o doña “Mechas” es el cerebro más creativo de la publicidad de los últimos tiempos.

 

Lo que sí está claro es que al presidente-candidato y sus condiscípulos no se les escapa nada. El populismo como todas las tramoyas antiguas se disfraza de novedad. Ante las cámaras Santos lució radiante al lado de su más efectiva ficha, con un discurso digerible, le prometió a doña “Mechas” ayudarla con su problema de visión y su deseo de tener casa propia.

 

Mientras las últimas horas de la contienda electoral se deslizaban por las ranuras del reloj, las ocurrencias de Doña “Mechas” tenían más resonancia. Todos los medios querían un entrevistarla y con toda razón, era la experta más carismática de la política, siempre tan segura en sus respuesta, empoderada del Plan de gobierno Santos, con una chabacanería tan propia y una miseria tan sincera.

 

Se sienten tan verdaderas sus palabras, que la verdad de si hay una manipulación de por medio, nunca la sabremos. Menos ahora que Colombia ha elegido. Lo curioso es que en este país de realidades paralelas, no tengo muy claro a quién elegimos e intuyo que los electores tampoco tienen la certeza. Si fue a Juan Manuel Santos o “a ese otro” el tal “Juanpa”

 

*Comunicadora Social – Periodista, tesista de la maestría en literatura y corresponsal de la Fundación para la Libertad de Prensa (Flip) y ganadora de la convocatoria Estímulos del Instituto de Cultura y Fomento al Turismo en la categoría de periodismo cultural, crónica y reportaje.